Verónica Sforzin: “Con el SIEMPRO se busca fortalecer la política pública”

( Utopía Urbana ) En esta ocasión dialogamos con Verónica Sforzin, Directora de Info Social, Monitoreo y Evaluación dentro del Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo de Programas Sociales (SIEMPRO), quien explicó detalladamente la situación social en Argentina y los principales objetivos en cuestión de programas sociales en el territorio nacional. 

Verónica Sforzin – Revista Movimiento

La funcionaria, que además es Doctora en Comunicación y Socióloga, dejó en claro las potestades del organismo nacional y explicó cuál es la importancia de llevar adelante un monitoreo ordenado y homogéneo para lograr una transformación social importante. Además, destacó el rol clave que tiene la tecnología y sostuvo que aún estamos lejos en materia innovadora para atender a la población. 

Desde diciembre de 2019, este nuevo organismo se encarga de “mejorar la construcción y socialización de información social y el monitoreo sobre los programas sociales, para potenciar su utilización estratégica en la toma de decisiones públicas, promover la institucionalización de la evaluación en el Estado nacional, a través de la articulación de iniciativas en evaluación y la formulación del Plan Anual de Evaluación de manera participativa.

-¿Cuáles son los principales objetivos de SIEMPRO y cómo se ha avanzado en ese sentido?

Desde SIEMPRO tenemos la potestad y el trabajo de realizar el plan anual de monitoreo y evaluación de la política pública. Hacemos anualmente propuestas de qué programas evaluar y cuales monitorear. No se puede ver siempre todo, por lo que la propuesta trabaja con las prioridades políticas del gobierno nacional. Se abordan los programas más masivos, que tienen más llegada o que generan una transformación social importante. 

A partir de ahí construimos en esta gestión una mesa interministerial donde hay dirigentes nacionales de todos los organismos de la APN y se termina de definir la propuesta de las líneas a evaluar y monitorear de la política social. 

Estas evaluaciones no buscan condicionar, sino que con el SIEMPRO se busca fortalecer la política pública, poder hacer análisis profundos con una metodología que permita darle información y herramientas a los programas. 

“Es un desafío consolidar un sistema de información, fundamental y estratégico para la formulación de los programas sociales”. 
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Por otro lado desarrollamos el monitoreo de programas sociales que es otra área que tengo a cargo, la cual trabaja con información oficial de los ministerios, esta se trabaja y se cruza con otra información relevante, pudiendo realizar informes completos de los programas, permitiendo un seguimiento en tiempo real para ver qué fortalezas tienen pero también ver si hay algún problema para poder atacarlo. 

Otra área a cargo es el área de información social que busca fortalecer el sistema de información del Estado nacional. Aportar a la consolidación de todo el sistema de información, que es algo complejo y difícil ya que cuesta que la información que maneja el Estado este actualizada. Es un desafío consolidar un sistema de información, algo que es fundamental y estratégico para la formulación de los programas. 

-¿Cómo trabajan en la evaluación y en el monitoreo de programas sociales? 

Se trata de dos líneas distintas. La evaluación es algo en profundidad donde se ponen objetivos específicos ya que  no se puede evaluar todo. Por ejemplo, la evaluación del programa Progresar: se establece una fecha determinada y se ponen objetivos que tienen que ver con lo que se va a evaluar, ya sea el impacto o el diseño del programa o desde la perspectiva de sujeto de derecho. 

La metodología va acorde a qué aspecto del programa es el que se busca evaluar. Si queremos hacer una evaluación del proceso institucional de cómo se pensó y diseño el programa o si queremos hacer una de cómo ha transformado la vida de los sujetos de derecho. Se trabaja con una metodología cuantitativa y cualitativa. 

“En la pandemia reinventamos el trabajo de campo de la evaluación, pudimos continuar realizándolo, contactando a los sujetos de derecho de todo el terreno nacional, algo que antes implicaba mucho gasto en viáticos, ahora lo trabajamos y lo adaptamos”

Empezamos a utilizar herramientas como el zoom o las videollamadas, lo que significa que logramos conectar al sujeto de derecho, siempre y cuando tenga posibilidades de acceder a internet o al teléfono. 

“El proceso evaluativo implica tener objetivos claros y saber qué es lo que se va a buscar”

Con la Secretaría de Integración Sociourbana hicimos un trabajo estratégico para poder caracterizar la situación familiar de los barrios populares en plena pandemia. ¿Que pasaba con esas familias que no iban a la escuela? ¿Adonde se quedaban? ¿En qué lugar? Pudimos hacer un mapeo de esas casas, de la convivencia y las distintas situaciones que acarreó el encierro por más de un año en las casas del ASPO. 

Además, estamos terminando una evaluación de las capacitaciones a las unidades de terapia intensiva, pudimos evaluar como el Ministerio de Salud rápidamente generó a partir de las capacitaciones una mejora de las UTI de todo el país. Un programa que se armó en la urgencia de la pandemia y la evaluación está permitiendo parar la pelota y analizarlo. 

-¿De qué manera apoyan a las provincias y municipios en la construcción y fortalecimiento de sus sistemas de información social, monitoreo y evaluación de programas sociales? 

Este es uno de los grandes desafíos que tenemos en la actual gestión. Con la pandemia desarrollamos un manual de evaluación en tiempos de pandemia, que trata acerca de cómo hacer trabajo de campo con distanciamiento social. Este y otros manuales son materiales y herramientas para toda la estructura del Estado que trabaja la evaluación.

Pero fundamentalmente realizamos capacitaciones para las provincias y municipios que profundizar herramientas tanto del monitoreo, como de recopilación de información, armado de indicadores y de la evaluación. 

“Los municipios son los que más cerca están de los sujetos de derecho y tienen el desafío de consolidar su sistema de información”. 
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-¿Cómo se vincula esto con la ley de protección de datos personales?

Nosotros trabajamos con bases de datos no-nominales, por lo que no podemos identificar a las personas, por lo que no se choca con la ley de protección de datos. Los ministerios u organismos nos mandan bases de datos solo con las cantidades, ya sea de beneficiarios, como de montos. Se hace vía portales internos del Estado que se establecen mediante convenios. No podemos identificar a esas personas. 

-¿Una vez que tienen el monitoreo anual, cuál es el resultado de los monitoreos?

El monitoreo tiene una serie de pasos. El primero es lograr establecer con el organismo los objetivos que queremos monitorear del programa. No nos sirve que el ministerio nos pase los datos de siempre si no le aportamos algo nuevo. Eso sería duplicar el trabajo del ministerio, entonces primero hay que ver con el organismo que trabajamos para ver qué es lo que queremos observar y ver del programa a evaluar. 

Lo interesante del monitoreo son las líneas históricas. Si hasta el año pasado solo se podía elegir en las planillas entre masculino o femenino y ahora agregamos a las diversidades hay que trabajar para ver cómo se arma la estructura y que no haya un corte en términos de información. 

“Una vez que sabemos que queremos observar, que es el primer paso, construimos los indicadores. Por ejemplo, género, edad, provincia o monto que se cobra”. 

Nosotros desde el SIEMPRO y desde el consejo desarrollamos índices de pobreza multidimensional o el de riesgo infantil, hacemos mediciones de la situación de pobreza. Por ejemplo, más allá de la información que nos pasen desde el progresar, nosotros podemos hacer un cruce de nuestra base de datos con las suyas y aportar qué porcentaje de estos sujetos del progresar están debajo de los límites de pobreza. Nosotros le sumamos a la información de los ministerios otros datos. Y se realizan informes trimestrales lo que le permite al organismo tener un seguimiento de la política prácticamente en tiempo real.  

“Todos estos informes se hacen de manera trimestral para realizar el procesamiento y se cuelgan a la web del SIEMPRO – CNCPS”

-¿Cómo se articula esta labor con los municipios?

 Trabajamos más a nivel nacional, no tanto con municipios en relación al monitoreo de programas. Con los municipios sin dudas hay que hacer un trabajo muy fuerte con capacitaciones para que ellos continúen siendo parte del sistema de información de todo el país, lo cual realizamos desde el SIEMPRO como mencione anteriormente. 

-¿Cómo se da el desarrollo tecnológico para utilizar herramientas metodológicas para elaborar los informes? 

El desarrollo tecnológico es el gran desafío que tenemos como Estado, necesitamos tener un sistema integrado de información y eso implica mejorar la recopilación de información, lograr que haya una homologación del proceso, así como la actualización de software y programas con Inteligencia Artificial que permitan su procesamiento. Para ir hacia la homogeneización del sistema de información tenemos que saber que programas vamos a usar y tienen que ser de software nacional, desarrollado por desarrolladores propios que tenemos un montón.

Hay organismos que pueden ir ayudando y aportando en este sentido. También hay que hacer una fuerte capacitación de todas las áreas del Estado. La recopilación de la información es clave: si un ministerio lo releva con su propio criterio y propias preguntas y después otro de otra manera tenemos una incompatibilidad de esta información. Hay mucha gente NN en el país y es un problema porque no le llega la política básica. Cuánta gente no tiene internet y por lo tanto no pueden acceder a la educación. Son datos fundantes y primarios que tienen que estar relevados de una manera rigurosa.