Edición n° 2744 . 27/05/2024

Un plan para salir del estancamiento ganadero

El anuncio del ministro Julián Dominguez apunta a llevar la producción anual a 3,6 millones de toneladas. «En las condiciones actuales, en diez años nos quedamos sin saldo exportable».

Julián Dominguez en conferencia de prensa. "Necesitamos más y mejor ganadería" (Fuente: Enrique García Medina)

(Por Raúl Dellatorre / Página 12 / Director de Motor Económico ) El ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca lanzó un ambicioso plan de reconversión ganadera para aumentar la producción de carne vacuna en 600 mil toneladas anuales desde ahora hasta el año 2030. Los dos puntos clave de la estrategia de crecimiento planificado de la producción son el aumento del índice de parición de terneros por animal hembra y el aumento del peso del animal al momento de su envío a faena. El programa contempla la asignación de una suma de 100 mil millones de pesos en créditos subsidiados a la producción y a la industria frigorífica, tanto para capital de trabajo como para equipamiento. 

En el plano industrial, se apunta a adaptar el sistema de comercialización de media res para el mercado interno, reemplazándolo por el troceo en su distribución al comercio minorista. Y también a la incorporación de herramientas de trazabilidad y tipificación en cada establecimiento faenador, para mejorar la calificación de la carne con vistas al comercio internacional.

«En la Argentina hay 234 mil productores ganaderos, la mayoría chicos y medianos, y unos 380 establecimientos o plantas faenadoras; a todos ellos está destinado este plan que aspira, en el mediano plazo, a aumentar la oferta de carne», señaló Julián Dominguez, ministro del área, durante la conferencia de prensa de presentación del programa Plan.Ar.

En una primera etapa, este mismo año, se deberá cumplir el objetivo de reconversión de todas las plantas faenadoras para que estén en capacidad de distribuir la carne vacuna al comercio, en piezas de no más de 32 kilogramos, reemplazando a la clásica media res. La fecha límite para su puesta en práctica es noviembre de este año. «Seremos muy estrictos en su cumplimiento», apuntó el ministro.

Parte del monto de créditos asignados al plan serán dirigidos a este segmento, el industrial, para facilitar la implementación del troceo. «Ya son más de 220 los establecimientos, más de la mitad de los existentes, los que presentaron plan de reconversión», indicó Jorge Ruiz, uno de los funcionarios que acompaña a Domínguez en la gestión. 

«El objetivo del plan es aumentar la producción de carne de manera sostenible. Pero no hay un plan único para lograrlo, porque no hay un solo modelo de ganadería en todo el país, por eso vamos a tyravbajar con cada provincia, con técnicos y facultades de cada lugar, para ver cuál es la mejor forma de alcanzar los resultados», indicó Dominguez. 

«Tenemos una población que crece en 500 mil personas por año y un stock de ganado vacuno estable. Tenemos que ir necesariamente a un incremento del volumen de producción para acompañar ese incremento de población y de consumidores», refirió. «Pero esta situación ya la advertimos hace una década, cuando fui ministro del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y planteamos entonces la necesidad de diversificar el consumo de carne. Por eso es que estamos lanzando al mismo tiempo un plan de transformación de la industria avícola para atender esa mayor demanda,  y también estamos trabajando con la carne porcina y la ovina para poder aumentar nuestra capacidad productiva».

Ante una consulta de la prensa con respecto a posibles discrepancias con el plan de parte del sector exportador, el ministro reaccionó rechazando esos argumentos. «Vamos a exportar todo lo que nuestra capacidad productiva nos permita exportar. Como ministro peronista, lo que quiero es que la gente consuma carne. Pero para exportar, necesito tener más y mejor ganadería, y para lograr eso el productor debe tener mayor capacidad productiva. No hay un problema de restricciones a las exportaciones, descartemos eso que es un argumento de los frigoríficos exportadores para obtener mayor cupo», advirtió. 

Dominguez agregó luego que «cada vez que se argumentó el cierre de las exportaciones para asustar a los productores, fue para bajarle el precio de la hacienda. Para este ministerio, lo central es el productor, por eso es que hacemos un plan para aumentar la capacidad de producción. Tampoco vamos a aceptar que nos pongan condicionamientos internacionales a nuestra forma de producir. A mí siempre me van a encontrar defendiendo la forma de producir en Argentina. Y. además, estamos exportando 800 mil toneladas por año, con lo cual esos argumentos no tienen razón de ser».

«La meta que nos planteamos, que no es inmediata, es incrementar en 600.000 toneladas la producción de carne con el mismo stock ganadero», marcó Domínguez durante una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Matías Lestani, y la presidenta del Servicio Nacional de Seguridad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Diana Guillén. También participaron el subsecretario de Ganadería, José María Romero; y el jefe de Gabinete de la cartera, Jorge Ruiz.

El ministro sostuvo que «este es un plan vivo donde hay una coincidencia en los propósitos y en las metas a alcanzar, pero la dinámica de la estrategia de intervención en cada provincia las darán los propios distritos con las entidades». «En Argentina hay diferentes niveles de productividad y lo que prevé el programa a través de la intervención del INTA, Senasa y las entidades, es llegar a todos los productores con la asistencia para aumentar la productividad».

En la rueda de prensa, el secretario Lestani afirmó que «si mantuviéramos los índices de consumo que se tenían hasta 2015, hacia el 2032 no tendríamos saldo exportable con las condiciones actuales. Es fundamental mejorar esos ratios productivos. Es una demanda de toda la cadena».