Edición n° 2772 . 24/06/2024

SOBERANÍA ES DISPUTA

( Por Néstor Piccone /Comunicador popular/ Codehcom/ #motor6añosSoberanias) Los romanos, que enunciaron muchas cosas de la política y el sistema de leyes, supieron que la palabra soberanía lleva implícita una disputa: sea del emperador o el rey frente a sus súbditos o el Estado Nación con las formas de representación(siempre inacabadas) del pueblo y los ciudadanos.

No es casual que muchos argentinos,renovemos la defensa de la Soberanía: del Paraná y el Canal Magdalena, los puertos (hoy privatizados, pero con cese de concesiones) como el de la Terminal de Quequén-Necochea; la energía en todas sus variantes, incluido el litio; el transporte: la explotación de la riqueza marítima y el comercio exterior con nuestras propias naves o el desendeudamiento con la recuperación de nuestra propia moneda.

Tampoco es nuevo que sigamos intentando resolver el problema político de la comunicación.

Más de dos décadas nos llevó a los argentinos comprender que la democracia necesitaba cerrar el capítulo postdictadura con una Ley de Medios. Así construyó una Ley verdaderamente revolucionaria que por falta de aplicación en los gobiernos kirchneristas,agravada por los retrocesos que le impuso la privatización y extranjerización de Mauricio Macri. Esa Ley es el piso del debate del campo nacional y popular.

Hoy resulta impostergable que el Estado y la sociedad civil construyan colectiva y participativamente un Sistema Comunicacional y Político propio. Con Medios públicos, estatales y no gubernamentales, universitarios, comunitarios, cooperativos, de la agricultura familiar, de los pueblos originarios, de pequeñas y medianas empresas de arraigo local, unidos en la capacitación y formación en articulación con las innovaciones tecnológicas convenientes y la construcción de las redes propias con un sentido verdaderamente Federal. Es ni más ni menos que la expresión de la Comunidad Organizada.

Ese Sistema requiere decisión política y asumir el desafío de que no se puede gobernar soberanamente sin un sistema político-comunicacional independiente de los poderes económicos nacionales y transnacionales.

Por estas razones no fue casualidad que el último 17 de octubre en la Plaza de Mayo el Documento-Programa contuviera los temas antes mencionados y que reforzara ese contenidocon un título que es algo más que una consigna: Unidad Nacional por la Soberanía con Justicia Social.

La historia demuestra que las acciones violentas y crueles, como las voces de odio sólo se acallan con una fuerza superior que no persiga sólo el triunfo electoral y la ocupación de cargos sino: ideas, causas y acciones con la Soberanía como objetivo principal.

Aunque conviene aclararlo, no se trata de un problema de cantidad de Medios, ni de una línea política en los Medios Públicos Estatales, y mucho menos de asesores de campaña, sino de democratización al palo.

Un Sistema Político Comunicacional es más democracia, más participación, más escucha y aprendizaje de los funcionarios, comunicadores y pueblo; pero sobre todo que se gobierne con más Soberanía y menos dependencia.