
En el caso de la CGT, los gremios del transporte realizarán un cese de tareas a partir de las 13, aunque sin paralización total de los servicios, con el objetivo de garantizar que los trabajadores puedan concurrir a la marcha. La medida incluye a choferes, ferroviarios y otros sindicatos del sector, que buscarán asegurar la presencia de sus afiliados frente al Palacio Legislativo.
Por su parte, las CTA y ATE convocaron a un paro total de 24 horas para este miércoles, lo que sumará fuerza a la protesta. La CGT, en cambio, decidió reservar una medida de fuerza de mayor impacto para más adelante, cuando el proyecto supere la instancia del Senado y llegue a la Cámara de Diputados, según confiaron fuentes sindicales.
Los sindicatos «combativos» ratificaron los paros y reclamaron a la CGT una huelga
Los sindicatos que integran en el denominado Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) organizaron una conferencia de prensa en la cual detallaron la modalidad de su participación en la jornada de lucha contra la aprobación del proyecto de ley de reforma laboral.
Allí los dirigentes del SUTNA, Ademys, AGD-UBA, la UF Haedo, ATE Garrahan y el SiTraRepa, entre otros, ratificaron el paro en sus respectivos gremios y reclamaron a la CGT “un plan de lucha hasta la huelga general”.
Los sindicatos cuyos dirigentes se referencian en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores si bien centraron sus denuncias contra el gobierno nacional no escatimaron críticas a la conducción de la CGT y a los gobernadores del PJ. Por eso, ratificaron, su participación en la jornada tendrá un carácter “independiente” con relación a la conducción de la CGT que convocó a la movilización.
Rechazo sindical y fuerte cuestionamiento al proyecto
En su convocatoria oficial, la central obrera remarcó que el paquete de cambios no constituye una modernización del mercado de trabajo sino un “ajuste sobre las y los trabajadores”. “No es libertad: es pérdida de derechos”, advirtió la conducción de la CGT, que llamó a movilizarse para “decir basta” y defender el empleo, las jubilaciones y los recursos de las provincias.
El secretario adjunto de la CGT y líder de UPCN, Andrés Rodríguez, sostuvo que el objetivo de la central es “neutralizar” la reforma mediante modificaciones a los puntos que, a su entender, perjudican tanto a los asalariados como a los gremios. Aseguró que el texto fue elaborado “con un criterio antisindical” y no orientado a “generar empleo”, y denunció que se intenta desfinanciar a las organizaciones sindicales.
En la misma línea, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, lanzó un duro mensaje a los gobernadores que respaldan la iniciativa: “Los gobernadores que avalen la reforma laboral estarán firmando su propia sentencia de muerte”. Les reclamó dejar de “especular” y comenzar a defender a los habitantes de sus provincias, al advertir que “todos los derechos laborales que conocemos están en riesgo de desaparecer”.
Apoyo político opositor y campañas de difusión
A la protesta sindical se sumarán espacios políticos opositores al Gobierno, entre ellos la agrupación La Cámpora, que lidera Máximo Kirchner, además de partidos de izquierda y organizaciones sociales. La movilización se inscribe en un clima de creciente polarización en torno al modelo económico y las reformas estructurales que impulsa el oficialismo.
En paralelo a la marcha, distintas organizaciones intensificaron sus campañas de concientización contra el proyecto. La Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, integrante de la CGT, lanzó el fin de semana una publicidad aérea en Mar del Plata y el Partido de la Costa para alertar sobre lo que consideran una reforma regresiva, acordada entre el Gobierno nacional, gobernadores y legisladores aliados.
También la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) puso en marcha una nueva campaña comunicacional para explicar el impacto de los cambios propuestos. A través de mensajes directos, advierten sobre posibles extensiones de la jornada laboral sin pago extra, la habilitación de pagos en especies, la flexibilización en el otorgamiento de vacaciones y la reducción de las indemnizaciones por despido.
“El trabajo no se negocia. Las jubilaciones se defienden. Los derechos se conquistan y se sostienen en la calle”, enfatizó la CGT al justificar la convocatoria al Congreso.