Las demoras para cobrar alcanzaron al 62% del sector manufacturero Pyme. La producción cayó 11% interanual y el empleo acumula 14 trimestres consecutivos de retroceso. El empleo en este tipo de empresas también se contrajo 4,5% en términos interanuales pero lleva acumulados 14 trimestres consecutivos de retracción. Los datos los publicó la Fundación Observatorio PyME correspondientes al segundo trimestre de 2026.
La cadena de pagos de las PyME industriales mostró nuevas señales de tensión durante el segundo trimestre de 2026. El 24% de las empresas registró retrasos en al menos uno de sus vencimientos, una proporción que se duplicó en casi un año. Al mismo tiempo, el 62% señaló que los plazos de cobro a clientes resultaron mayores a los habituales. Las dificultades para cobrar quedaron así como la segunda preocupación más mencionada por las pequeñas y medianas industrias, sólo detrás de la caída de las ventas, que afecta al 81% de las firmas.
Los datos surgen del Informe de Coyuntura PyME Industrial correspondiente al segundo trimestre de 2026, elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP). El relevamiento mostró que las demoras crecieron en las distintas obligaciones analizadas. El 17,3% de las empresas registró atrasos en el pago de impuestos, el 15,3% se demoró con proveedores y el 8,6% con los bancos. En el tercer trimestre de 2025, esos porcentajes se ubicaron en 8,6%, 5,7% y 3,4%, respectivamente.

El deterioro de la cadena de pagos ocurrió en un contexto de retroceso de la actividad industrial. Durante el segundo trimestre, la producción pyme se contrajo 3,6% en términos desestacionalizados frente al trimestre anterior y cayó 11% en la comparación interanual. Según el informe, el volumen de producción descendió hasta el nivel más bajo de los últimos siete años. El empleo acompañó ese desempeño: la cantidad de ocupados bajó 0,8% desestacionalizado durante el trimestre y 4,5% en términos interanuales, acumulando 14 trimestres consecutivos de retracción.
La presión sobre los costos también condicionó la situación de las empresas. Para el 73% de las PyME los costos aumentaron por encima de los precios de venta de su principal producto, con una fuerte incidencia de la energía y el transporte. Ese movimiento se reflejó en los márgenes: el 69% de las firmas señaló que su rentabilidad disminuyó respecto de un año atrás, en una secuencia de cinco trimestres con resultados negativos. La competencia de productos importados representó una preocupación para el 47% de las firmas, y una de cada cuatro empresas reemplazó parte de su proceso productivo por importaciones, ya sea mediante la sustitución de insumos o de producción propia.