Pablo Chena: «Buscamos que la reactivación productiva tenga un reflejo potente en el empleo”

(Por Estefanía Cendón/ Motor Económico) El economista y funcionario del Ministerio de Desarrollo Social describe la experiencia de articulación público-privada que reúne al Estado, las PyMEs y los sindicatos para la capacitación laboral de beneficiarios del programa Potenciar Trabajo. “Estamos construyendo un puente entre el programa de trabajo y la demanda del sector privado”, definió.

En un contexto de recuperación productiva y ante la demanda creciente de empleo genuino, el jueves 27 de enero se puso en marcha una experiencia de articulación entre el sector público y privado. La empresa Textilcom inició un proceso de capacitación laboral del que participarán 19 personas, entre las cuales 8 son titulares del Programa Potenciar Trabajo.

La visita a la planta productiva por parte de las autoridades de los ministerios de Desarrollo Social, Desarrollo Productivo y Trabajo, Empleo y Seguridad Social permitió recorrer las instalaciones de la fábrica textil que tiene previsto ampliar su producción en un 50%, lo que implicará la generación de empleo para 139 personas.

Pablo Chena, director nacional de Economía Social y Desarrollo Local en la cartera de Desarrollo Social, dialogó con Motor Económico acerca de las principales motivaciones detrás de la iniciativa. “Este caso reúne al Estado, lasPyMEs y los sindicatos para la formación de trabajadores en el oficio textil, conexión que busca satisfacer la creciente demanda de empleo en el marco del Programa Potenciar Trabajo”, explicó.

Textilcom constituye una de las primeras experiencias de articulación público-privada gestadas en la pospandemia. Casos similares se vienen desarrollando con fuerza en los gremios de la construcción, gastronomía y el trabajo rural. En todos ellos, resulta clave el acuerdo entre los sindicatos, cámaras empresariales del sector y el Estado, representado por la articulación entre los ministerios de Trabajo y Desarrollo Social.

Con respecto a la presencia estatal, Chena definió: “Cada ministerio tiene una funcionalidad. Por un lado, el Ministerio de Producción se encarga de apuntalar la recuperación productiva mediante créditos para las Pymes que se incorporan al programa, financiamiento para maquinarias, etc. A la par, los ministerios de Desarrollo Social y Trabajo establecen cuáles son las condiciones que van a tener los beneficiarios del Programa Potenciar Trabajo cuando pasen a formar parte del empleo en el sector privado”.

Es importante destacar que la iniciativa reúne dos líneas: una vinculada a la capacitación, los programas de entrenamiento laboral en ciertos oficios destinados a los beneficiarios de Potenciar Trabajo y que se desarrollan mayoritariamente en las empresas; y, como segunda instancia, los programas de inserción laboral.

Los beneficios

“En total, el trabajador percibe un ingreso de $22.500 durante su capacitación. Esto es producto de la sumatoria entre los $15.000 que cubre el Ministerio de Desarrollo Social, a través del Programa Potenciar Trabajo, más $7.500 otorgados por el Ministerio de Trabajo. Con respecto a este último ingreso, la cobertura del Ministerio de Trabajo resulta inversamente proporcional al tamaño de la empresa: cuanto más pequeña es la empresa, mayor el porcentaje de pago del Ministerio de Trabajo sobre esos $7.500”, detalló el doctor en Economía.

Si bien el período de capacitación se puede extender por un plazo máximo de 6 meses,cada rubro y empresa establece los tiempos necesarios para desarrollar esta etapa dentro del tope fijado. La empresa debe presentar un plan de entrenamiento y ofrecer un tutor para su seguimiento. Este esquema no podrá superar las cuatro horas diarias, ni puede ser los fines de semana, ni en horario nocturno.

Empleo digno: la meta

Tanto el sector público como el privado consideran que la etapa de capacitación posibilite la incorporación del trabajador por parte de la empresa. “Estamos construyendo un puente entre el programa de trabajo y la demanda del sector privado”, expresó el funcionario de Desarrollo Social, a lo que añadió: “La inserción laboral de los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo tienen dos caminos: por un lado, a través de cooperativas de la economía popular; el otro camino es este que estamos construyendo y que tiene que ver con la incorporación al mundo del trabajo a través de las pymes, como empleados”.

Si bien el programa pone el foco en las pymes, también pueden acceder al mismo las grandes empresas. “Esta es la forma a través de la que se acota el trayecto que hay entre la reactivación productiva y la reactivación laboral. Si desde el Estado no apuntalamos al empleo, en acuerdo con los sindicatos y las propias empresas, mucho de la reactivación productiva no se ve reflejada de manera tan potente en el empleo”, señaló.

Reactivación económica

“A través de estos programas conectamos la demanda de las empresas con la oferta de trabajo. El objetivo es que la recuperación económica tenga el mayor impacto posible en el empleo. Para eso se articula el sector privado, a través de los empresarios, los sindicatos y el Estado, cada uno cumpliendo un rol”, expresó. 

En relación a la definición de roles por parte de los principales actores que integran este esquema, Chena sintetizó: “El Estado adquiere presencia a través de los programas de capacitación e incorporación laboral movilizando recursos, incentivos y monitoreando que efectivamente lleguen a los trabajadores. Los sindicatos colaboran con la capacitación, garantizando derechos laborales y ayudando a que la demanda por parte de las empresas encuentre a los trabajadores lo más rápido posible. El empresariadodebe otorgar certezas que redunden en mayor trabajo y producción: su articulación permite que incorporen la mayor cantidad posible de trabajadores en función del incremento de la producción”.