Edición n° 2772 . 24/06/2024

«Mundo posdólar»: ¿cómo China y Brasil tratan de liberarse de la hegemonía de esta moneda?

El presidente brasileño, Lula da Silva, voló a Abu Dabi tras una visita a China, donde las partes acordaron apoyar debates entre los miembros de los BRICS sobre la ampliación del formato. Por lo tanto, las consultas en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) fueron una contribución de Brasil a la implementación de los acuerdos alcanzados en Pekín.

Así, el mandatario discutió el desarrollo de la cooperación con EAU con el presidente del país árabe, el jeque Mohamed bin Zayed Nahyan, según una declaración conjunta emitida tras la visita del líder brasileño a la capital de los emiratos el 15 de abril.

Cabe destacar que EAU es el segundo socio comercial de Brasil en Oriente Medio. El país del golfo Pérsico, junto con Argelia, Egipto, Irán, Baréin y Arabia Saudita, ya había anunciado oficialmente su deseo de unirse a los BRICS.

En una declaración conjunta chino-brasileña tras la cumbre, las partes acordaron seguir profundizando la cooperación en diversas áreas en el marco de la asociación económica-comercial. En los próximos años, una de esas áreas será probablemente el abandono del dólar en los acuerdos comerciales entre los países miembros del BRICS. En Shanghái, en la sede del Nuevo Banco de Desarrollo, el llamamiento del presidente brasileño a favor del comercio bilateral y la inversión en sus propias monedas fue recibido con aplausos por representantes empresariales de los dos países.

Más tarde, en Pekín, en una reunión con el primer ministro chino, Li Qiang, Lula también pidió un mayor uso de las monedas nacionales en el comercio y la cooperación económica para ayudar a Brasil a acelerar la reindustrialización y promover el desarrollo del país.

América Latina

El presidente de Brasil cifra en más $12.700 millones los acuerdos firmados en China y EAU

16 de abril, 12:06 GMT

La autonomía monetaria ayudaría a Brasil a librarse de la influencia estadounidense, afirmó Liu Dian, profesor invitado del Instituto de China de la Universidad de Fudan. El experto subrayó que Brasil, el mayor país en desarrollo de América Latina, ha sido considerado tradicionalmente el actor que está a la sombra de Estados Unidos.

«[Brasil] Se encuentra bajo una fuerte influencia estadounidense y su economía está sometida a la presión del dólar. Para Lula, el nuevo presidente de Brasil y líder de la izquierda del país, librarse del control de las grandes potencias y lograr la autonomía monetaria se está convirtiendo en un gran reto», enfatizó.

Agregó que el mandatario brasileño instó a los países en desarrollo a utilizar las monedas nacionales para los pagos mutuos. En palabras de Dian, la zona BRICS podría convertirse en un ejemplo de la retirada del dólar de las transacciones comerciales.

China, por su parte, busca ampliar la cooperación con Brasil y América Latina en su conjunto, por lo que el llamamiento de Brasilia a desplazar al dólar de los acuerdos mutuos, incluso dentro de los BRICS, es coherente con su estrategia de hacer un mayor uso del yuan en las transacciones comerciales. Sin embargo, Dian advirtió del error que supondría simplificar el proceso de desdolarización.

«El estatus internacional del dólar se ha tambaleado, pero eso no significa que haya perdido su posición de fuerza. El mundo posdólar hegemónico no tendrá necesariamente una nueva supermoneda. Más bien, los países en desarrollo utilizarán sus propias ventajas en crecimiento económico y cooperación comercial para cocrear un sistema monetario internacional multipolar más equitativo y eficiente», opinó.

En cuanto a la influencia del yuan, destacó que es muy probable que la influencia de esta moneda se amplíe. El nuevo sistema debería reflejar mejor las necesidades de los distintos países y dar un nuevo impulso a la economía mundial mediante una cooperación equitativa, según el analista.

A su vez, Nikita Máslennikov, experto del Centro de Tecnologías Políticas, pronosticó en una entrevista con Sputnik un cambio radical en el orden internacional de pagos y liquidaciones y en el sistema monetario mundial en general en las próximas décadas.

«Esta tendencia empezó a tomar forma después de que la economía mundial se recuperara de la crisis de 2008-2009. Ya entonces, los agentes del mercado y los economistas serios empezaron a pensar que el valor del dólar estaba muy sobrevalorado, que deberíamos avanzar hacia un sistema multidivisa. Cuantas más monedas sirvan al comercio mundial, cuantos más centros monetarios, mejor», enfatizó Maslennikov.

En sus palabras, el movimiento en este sentido se ha acelerado en el último año, especialmente a raíz de la presión de las sanciones a Rusia. El experto estimó que se necesita aproximadamente entre 10 y 15 años para construir un sistema multidivisa. Mientras tanto, recalcó que hay dos preguntas para las que aún no hay respuesta.

«¿Qué sustituirá al dólar: un compuesto de divisas, algunos otros activos como el oro, paquetes energéticos? Hay muchas opciones, pero ninguna de ellas es dominante. La fortaleza del yuan está creciendo en el marco de las relaciones bilaterales de China con muchos países. Esto es bastante ventajoso porque reduce el coste para las empresas», expresó.