La emblemática fabricante de maquinaria agrícola Metalfor solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, por una deuda que supera los 55.000 millones y salarios atrasados. Con 600 trabajadores directos en riesgo, la empresa enfrenta además denuncias penales por presunto desvío de fondos de fideicomisos. El futuro de la firma se define ahora en una negociación con la UOM.
El Ministerio de Trabajo de Córdoba formalizó el pedido de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) de la empresa Metalfor, una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país. Con más de $55.000 millones en pasivo financiero y salarios atrasados, la firma que emplea a 600 trabajadores directos en Marcos Juárez y Noetinger busca una renegociación que evite su colapso definitivo.
Fundada en 1974 por Luis Dadomo, Metalfor se consolidó como líder indiscutido en el segmento de pulverizadoras autopropulsadas: según datos de la propia compañía, una de cada dos máquinas de este tipo que circulan por los campos argentinos lleva su marca. Sin embargo, el modelo de negocios que la hizo exitosa, que integra fabricación, venta directa y financiamiento a productores, se convirtió en una trampa financiera cuando el mercado de capitales cerró sus puertas a fines de 2024. La empresa acumula 510 cheques rechazados por falta de fondos, por un monto de $5.343 millones, según la Central de Cheques del Banco Central.

La crisis financiera se agravó con denuncias penales en la fiscalía de Santa Fe, donde la administradora de fideicomisos Rosfid detectó divergencias entre las cobranzas reales y las proyectadas. Productores que aseguraron haber pagado a Metalfor vieron que ese dinero nunca fue transferido a las cuentas de los fideicomisos, lo que derivó en una investigación por posible manejo irregular de activos. Aunque la empresa alegó cuestiones climáticas y operativas, la Justicia avanza en el expediente mientras la firma enfrenta un pasivo de $52.433 millones con 23 entidades bancarias.
En medio de la tormenta, Metalfor había obtenido un préstamo de u$s50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), presentado como la tabla de salvación para reestructurar su deuda. Pero la demora en los desembolsos y la presión de las tasas locales precipitaron el pedido de preventivo de crisis, que ahora abre un plazo hasta el 15 de julio para que la empresa presente una oferta y negocie con la filial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Bell Ville.
El futuro de la compañía, que en su momento llegó a competir en el segmento de cosechadoras contra multinacionales como John Deere y New Holland, es incierto. Con 600 familias dependiendo de su continuidad y una red de 25 sucursales propias en todo el país, la negociación en el Ministerio de Trabajo definirá si Metalfor logra reestructurarse o si el emblemático ruido de sus máquinas se apaga.