Edición n° 2708 . 21/04/2024

Mala Leche: Quiénes ganan y quiénes pierden con el precio de la leche

El precio de la leche viene superando al IPC general según los datos que el INDEC muestra mensualmente.

Por Matías Strasorier y María Rizzo/

La inflación interanual de los productos lácteos en enero 2024, fue del 279,2%, mientras que el IPC fue del 254,2%. En febrero del 2024, el IPC general fue del 276,2%, mientras que el rubro Leche, productos lácteos y huevos fue superior en todas las regiones: del 308,6% en GBA;  del 302,6% en la región pampeana; del 284% en el Noreste; del 289,3% en el Noroeste; del 284% en Cuyo; y del 321% en la Patagonia.

El gobierno celebra que la inflación intermensual de febrero sea del 13,2% (recordemos que en diciembre fue del 25% y en enero cercana al 20%), la inflación intemensual de febrero para la Leche fresca entera en sachet por litro fue del 21%; Leche en polvo entera 800grs del 23,7%; Queso cremoso kg del 23,1%; Queso pategrás kg del 16,7%; Queso sardo kg del 17,5%; Manteca 200 grs del 21,3%; Yogur firme 195 cc del 7,2% (en la intermensual de enero 2024 fue del 31%). Esto refleja que las y los argentinos sufrieron un mayor aumento de precio de los productos lácteos que del promedio de bienes y servicios.

Quienes ganaron en los úlitmos años

En el eslabón primario de la cadena láctea, observamos una estratificación en la que los tambos grandes (aquellos que producen más de 10.000 litros por día) representan un 5,3% de las unidades productivas pero producen un 30% del volumen total producido. Los tambos medianos representan un 45% de las unidades productivas y producen un 55% del total. Finalmente, los tambos chicos representan el 50% de las unidades productivas, pero con una producción que no llega al 15% del total producido. 

Entre los tambos grandes, el que ocupa el primer puesto en el ranking de producción diaria es Adecoagro, del grupo Bosh, con alrededor 460.000 litros diarios de producción; Las Taperitas, propiedad de Savencia Fromage & Dairy, grupo francés reciente dueño de Ilolay con 216.000 litros diarios de producción, y de Milkaut, con 170.000 litros diarios; El Jabalí, Jock Cambell presidente de la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste (Caprolecoba), con una producción de 193.000 litros diarios; Grupo Fabro con 170.000 litros por día de producción; y La Dorita, del ex presidente de la SRA Hugo Biolcatti, con 130.000 litros por día de producción.

Mientras que en el eslabón industrial, hasta el año 2022 existían 670 industrias lácteas, quienes procesaron 11.500 Millones de litros y utilizaron un 49% de su capacidad instalada generando 39.562 empleos registrados. En el año 2015, existían unas 1.005 empresas registradas en este eslabón, lo cual muestra una reducción de más del 30% y una concentración de la industria láctea en los últimos 8 años.  

Según el OCLA, a junio del 2023 las 10 primeras empresas concentraron casi el 50% de la industria láctea. De las cuales se destacan Saputo con el 12,3%; Mastellone-ARCOR (La Serenísima) con el 10,1%; Savencia Fromage & Dairy el 6,2%; Punta del Agua el 4,3%; Noal SA ek 3,5%; Adecoagro el 2,8%; Tregar el 2,6%; Nestlé el 2,5%; Verónica el 2,2%; y Corlasa-Grupo Gloria el 2,2%. Mientras que las PyMEs apenas procesan el 2,5% de la leche, siendo su mayor destino la elaboración de quesos.

Las 4 primeras empresas, Saputo; Mastellone-ARCOR; Savencia y Punta del Agua, industrializan el 89% de la leche fluida para consumo, por lo tanto es el producto con más concentración y sujeto a especulación de precios. También concentran el 90% de los yogures. En los quesos las C4 concentran el 48% y 50% en quesos totales.

Estos son los que ganan con los aumentos de los precios de sus mercancías más rápido que el aumento del IPC general.

¿Quiénes pierden?

Los primeros que pierden son (somos) los consumidores, que sufren el aumento de precios y deben buscar otras alternativas o estrategias de consumo. Esto lo reflejó una nota de Irene Hartmann, publicada en diario Clarín el 27/02/2024, en la cual plantea que:

“hay hogares que, o “estiran” la duración del sachet o, como también apuntaron desde el OCLA, se resignan a los lácteos de peor calidad, algo que -apuntaron- «no es novedoso, crece y es difícil de medir».

Hablamos de productos de calidad cuestionable y de comercios de barrio que elaboran, por ejemplo, quesos adulterados con gelificantes y fécula de maíz, a base de suero lácteo. La estrategia de «meter cosas para abaratar costos» (dice una fuente desde el OCLA) también viene siendo utilizada por algunas primeras marcas.

No son tóxicos, claro, pero tampoco tienen realmente leche. A los quesos «con cosas», y también cuenta que una fuente del sector que hace tiempo hablaba con esta cronista los llamó “quesos disciplinados”: nunca se derriten.

Lo que está planteando esta nota de Clarín, muestra que los consumidores no solo pierden en la góndola, sino también en la nutrición y la salud.

Otros de los que pierden son los trabajadores de la industria. Heber Ríos, Secretario General de ATILRA Gral. Rodríguez, en una entrevista con el programa Una Neurona para el Campo, por el canal La Neurona Rebelde, expresó que los salarios de los trabajadores de la industria láctea implican apenas un 4% del costo. Pero además denunció que la situación actual de conflicto con algunas empresas como SanCor ha llegado al punto de “militarización de los lugares de trabajo”. “Hay policías con armas largas dentro de las plantas”, “los trabajadores prácticamente están siendo hostigados, presionados y amenazados”, se encuentran no solo las fuerzas policiales sino también fuerzas paramilitares, quienes no muestran identificación, denunció Heber. Resulta increíble que eso esté sucediendo en estos tiempos, nos remonta a imágenes de la época de la esclavitud… de la cual no tenemos registro que algún medio haya tomado nota.

Otros que pierden son los pequeños y medianos productores tamberos, a quienes les pagan poco y a destiempo. Es habitual la práctica de pagar la leche a 30 o 40 o 60 días, como así también a un precio que habitualmente es el más bajo posible que puedan pagar las grandes empresas industriales.

Todo sigue la lógica de maximizar las ganancias, pagar lo menos posible y vender lo más caro posible, e incluso adulterando los productos. Poco importa que se trate de leche y sus derivados, poco importa que sean determinantes para el crecimiento de las niñas y los niños, que sean fundamentales para los jubilados por el aporte de calcio.

En la lógica de ganar dinero las mujeres y los hombres quedaron relegados, la producción láctea estancada y los 3 o 4 empresarios dominantes del sector acumulando y enriqueciéndose.

**Strasorier es Director del Centro de Estudios Agrarios, Argentina. Maestrando en Estudios Sociales Agrarios (FLACSO) y Analista agropecuario. Rizzo es co-Directora del Centro de Estudios Agrarios, Médica Veterinaria, maestranda en Desarrollo Regional y Políticas Públicas de FLACSO y analista agropecuaria.