Edición n° 2765 . 17/06/2024

Los dueños del shampoo, el detergente y los pañales: pocos fabricantes detrás de los precios que más suben

  • P&G, dueña de las marcas Pampers, Pantene y Magistral; Kimberly-Clark, propietaria de Huggies; y Unilever, con Sedal, Dove y Cif, controlan los segmentos de tres de los productos de consumo masivo que más se encarecieron en el inicio del gobierno de Milei.

La inflación es para el presidente Javier Milei un fenómeno sólo monetario. Para otros economistas heterodoxos, es multicausal. Pero más allá de las diferencias, está claro que en mercados más concentrados los pocos productores pueden darse el lujo de aumentar más los precios que en los que hay más competencia. Prueba de ello es lo que sucedió en los primeros dos meses del gobierno de La Libertad Avanza: entre los productos que más se encarecieron figuran los pañales, el shampoo y el detergente, entre otros productos de higiene y tocador. Muchos de los insumos de esta industria están dolarizados, por lo que subieron con la devaluación del peso oficial de diciembre, pero en otros rubros los fabricantes no pudieron trasladar todo el alza de costos al precio final de sus productos.

Los pañales aumentaron en diciembre y enero el 141%. Pues una investigación del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre concentración en la cadena de comercialización de 2016 a 2019, concluye es alta en el mercado de este producto sobre todo consumido por bebés: la norteamericana Procter & Gamble (P&G), dueña de la marca Pampers, controla el 53% de la facturación y el 65% de las unidades vendidas. Su rival coterránea Kimberly-Clark tiene el 42,5% de la facturación gracias al rótulo Huggies. “Sólo entre las dos primeras firmas se concentra más del 95% de la facturación, configurando un duopolio en el sector de pañales”, advierte el CEPA, donde se desempeñan Hernán Letcher y Julia Strada, entre otros economistas.

El shampoo se encareció 132,9% en los primeros dos meses del Peluca, como apodan a Milei sus seguidores. En este mercado, la concentración también es alta, según el estudio mencionado. La británica Unilever controla el 47% de las ventas en pesos y el 51% por unidades, con marcas como Sedal y Dove. P&G, dueña de Pantene, también tiene fuerte presencia en este segmento.

El detergente líquido se incrementó 117,9%. Una investigación de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia sobre el periodo 2011-2013 demostró que Unilever, dueño de Cif, domina el 71,3% del mercado. P&G, con la marca Magistral como referente, domina el 20,6%. Pañales, shampoo y detergente son tres de los diez productos de alimentos, bebidas e higiene que más se remarcaron, según el Instituto Nacional de Estadística (Indec).

Entre el puesto 11° y 20° aparecen la lavandina, el jabón en polvo para ropa, el jabón en pan, el desodorante y el jabón de tocador. En lavadina, la también norteamericana Clorox, con la marca Ayudín a la cabeza, domina el 72% de la facturación y el 73% de las unidades vendidas, por lo que CEPA considera que se trata de un segmento con “alta concentración”. Unilever, con Cif y Vim, también tiene una presencia importante en este ítem.

“Dentro del rubro cuidado del hogar, el principal subrubro tanto en porcentaje de facturación como en unidades vendidas es el de jabón para la ropa, en sus versiones líquidas y en polvo”, señala el CEPA. “En este producto en particular, se observan altos niveles de concentración, ya que la principal firma, Unilever, reúne el 82% de la facturación total. Sumado a P&G, quien se ubica en el segundo lugar con el 14% de la facturación, suman el 96% de este mercado, casi la totalidad”, concluye el centro liderado por Letcher.

Skip, Drive y Ala son las marcas emblema de Unilever y Ariel, la de P&G. En los últimos días, se frustó la venta de Ariel y Magistral a la firma local Dreamco por la oposición de los empleados de Procter que se negaban al traspaso. Se desconoce cuál será el futuro de P&G en la Argentina después de esta frustrada reducción de su cartera de productos en el país.

A la hora de quitar el mal olor debajo de las axilas, Unilever, con Rexona, Dove y Axe, copa el 85% de las ventas en pesos y 84% por cantidad de productos comercializados. Es el tercer segmento de consumo masivo más concentrado, según CEPA, sólo superado por los caldos, donde también lidera la firma británica con la marca Knorr, y repelentes, donde casi monopoliza la estadounidense S C Johnson & Son, la dueña del Off. En cuanto al jabón de tocador, una vez más Unilever controla el 81% de la facturación y el 76% de las unidades vendidas. Lux y Dove son sus principales rótulos. P&G también tiene fuerte presencia.

“Considerando la inflación como un fenómeno multicausal, la concentración no es su causa unívoca, pero sí puede ser un factor adicional muy determinante”, advierte el estudio del CEPA. “No solo incide directamente en la formación del precio final que pagan las y los consumidores, sino que opera de manera indirecta sobre otros factores, como los márgenes de rentabilidad de los distintos eslabones de las cadenas productivas. La alta concentración posibilita la consolidación de grandes grupos económicos con fuerza de mercado y capacidad de presión sobre condiciones del mercado y las políticas económicas”, finaliza.

Pero no sólo los economistas heterodoxos advierten sobre este fenómeno. En Estados Unidos y Europa, ante el aumento inusual de los precios por la guerra de Ucrania de 2022, también se habló de “inflación de la codicia” para describir cómo las grandes empresas de mercados concentrados aprovechaban el alza para remarcar de más y mejorar así sus márgenes. En la Argentina, un integrante de la Academia Nacional de Ciencias Económicas señala que ante situaciones de extrema incertidumbre las compañías más grandes se cubren aumentando de más y mejorando su rentabilidad, no porque las demonice, sino porque buscan transitar la crisis hasta que el panorama se normalice y se moderen entonces sus beneficios.