Edición n° 2649 . 22/02/2024

Litto Nebbia: “La intolerancia es un reloj que atrasa y que jode al país”

El pionero del rock en español repasará, este miércoles, en la sala Piazzolla parte de su amplio repertorio musical, pero con la impronta de su nuevo quinteto.

Músico legendario del rock argentino, Litto Nebbia, vuelve a Mar del Plata -por primera vez desde antes de la pandemia- este miércoles. El artista se presentará a las 21.30 en la sala Piazzolla del Teatro Auditorium con el quinteto que dio a conocer el año pasado en el Lolapalooza: Nica Corley en guitarra, bajo eléctrico y voz; su hermano Tomás Corley en batería y voz -ambos integrantes de Los reyes del falsete-, Leopoldo Deza en teclado y flauta; y Ariel Mínimal (Pez) en guitarra y voz.

“Cuando hay vocación por la música, cuando te gusta lo que el otro hace, hay feedback, no hay diferencia de generación, ni de géneros, ni de banderas. La vocación por la música es lo que siempre he proclamado y lo tengo con la gente con la que nos juntamos a tocar”, definió Nebbia en una charla con LA CAPITAL sobre esta formación con la que ya se ha presentado en distintos puntos del país y con la que ejecuta un repertorio de toda su historia musical, “respetando la melodía, la línea melódica, pero en la onda de como suena la química del grupo con el que estoy actuando”.

Además señaló que si bien para “gente fanática” siempre va a faltar “algún clásico”, el apuesta a “otros temitas que no se hacen tan populares, que quedan ahí medio perdidos, cuando en realidad en todos los discos hay un montón de secretos, vericuetos y canciones que son muy piolas” y muchísimos, teniendo en cuenta su centenar de discos propios, a lo largo de más de 50 años en la música.

“La intolerancia es un reloj que atrasa y que jode al país” definió en la charla el artista que ha hecho de la música independiente una bandera y que apela a la emoción, al arte, alejado de likes, reproducciones y mecanismos comerciales, incluso creando su propio sello musical.

-Además de componer y hacer tu propia música, hace más de 30 años que también te dedicás a producir. ¿Qué te llevó a ponerte en ese rol, a crear Melopea?

-Por un lado me hace muy bien espiritualmente, por otro lado me hace ser consecuente con mi origen. Yo vivo muy bien, soy una persona con una trayectoria internacional, pero imaginate alguien que quiere empezar, que es el interior… ya llegar a a Buenos Aires es como llegar a Marte porque cada vez todo es más caro, más burocrático, todo es más imposible. Esta es una profesión de sueños, independientemente de que después tengas talento, te vaya bien y te transformes en millonario. Pero sabemos que a la mayoría no le pasa eso y que hay un montón de músicos que tocan muy bien y van malogrando sus tiempos por no tener posibilidades de mostrar lo suyo. Por eso dentro de mis posibilidades siempre quise desarrollar una idea independiente, que transmita que se pueden hacer un montón de cosas, que los sueños se pueden realizar laburando porque si no parece que si no sacás el Grammy o el Oscar sos un boludo, que si no llenás un lugar con 2 millones de personas, nos servís. Y no tiene nada que ver una cosa con la otra. No tiene nada que ver dentro del rubro del arte la capacidad y el talento de alguien con el éxito comercial. Todo tiene que ver con un camino, con una dedicación. No porque mañana subas un tema en las redes y tenga 8 millones de visitas sos Carlos Gardel. No es así.

-En tu caso, ya tus primeros discos fueron exitosos, se convirtieron en fundacionales.

-Esos primeros discos que hicimos, era divino vivirlo, pero yo no me creí nada. Lo tomé de la manera más serena y sobria que pude, porque sabía que después venían el capítulo 2, 3 y cantidad de cosas que yo podía llegar a hacer. De muy jovencito ya era muy de meterme, de evolucionar, de fusionar, de mostrarme con este y el otro, es mi manera, mi carácter. Traté de nunca quedarme entrampado en que soy el mejor, para mí esas cosas no existen en el arte, para mí el arte es una cosa tan hermosa, tan buena espiritualmente que no importa si sos número uno, número dos o tres, no somos caballos de carrera, somos artistas.

-¿Por qué creés que las letras de La balsa, Solo se trata de vivir y otras siguen teniendo significado actual, vigencia?

-Siempre escribo de lo mismo pero son distintas versiones de eso porque ha cambiado el tiempo, la edad y la manera en que uno lo puede narrar. Para hablar de algo macro, escribo de algo mínimo, personal, me parece que eso es lo más auténtico que me va a salir. Después la gente que toma la canción la aplica a su vida como se le dé la gana. Solo se trata de vivir, hay gente que la asimila con un tema amoroso, con una pérdida, con un dolor, otra gente lo piensa con respecto a algo que vivió con su país, no hay una idea específica. Yo la escribí en un pequeño pueblito de México como también escribí otras, pero esa es la que sintetiza más una cantidad de cosas que le han pasado a otra cantidad de gente.Litto Nebbia presentará a su actual banda en Mar del Plata.

Litto Nebbia.

Litto Nebbia.

-¿Volverías a emigrar?

-No. Emigré porque estaba podrido de estar acá, estaba prohibido, no pasaban los discos por la radio, no podía actuar en televisión, me jodían, me seguían por la calle, aparecía en listas negras, era una lucha contra tus nervios y además se pasaba un año y no tocabas y no tenías un peso y estabas pensando que te iba a pasar algo mucho más grave, como a mucha otra gente que mataron, torturaron. Yo, gracias a Dios, lo único que tuve que hacer es escaparme cuando no aguante más de los nervios y me escape en ese momento y me fui a la aventura. Eso se hace en el momento que sucede. No se me ocurre emigrar porque yo soy de acá, no tengo que irme a ningún lado, pero cuando ocurre algo en tu vida que no te imaginaste y tenés que tomar una decisión que tampoco te imaginaste tomar, porque en ese momento te es insoportable vivir acá, es tremendo.

-¿Cuál sería hoy tu balsa, en qué te referenciás?

-Mis referencias son siempre mi convivencia, las relaciones humanas, lo que pasa en la sociedad actual, especialmente en nuestro país y lo que pasa en el mundo. Pero mi actitud sigue siendo siempre la misma, básicamente la de ser una persona noble, coherente, no joder a nadie, poder superarme con la música y además como tipo, como gente. Siento que no hay manera de quedarse apartado de las situaciones, escucho gente que dice que es apolítica, eso no existe. Hay una toma de idea con respecto a cosas que van pasando y vos la transmitís con tus actitudes cualquiera sea tu profesión. Imaginate en esta que es una profesión de alguna manera pública.

-¿Sentís una responsabilidad, justamente, al tener una actividad tan pública?

-Sí, claro que la sentís, pero tampoco tiene que dejarte acorralar creyendo que vos sos el mensajero ni que tenés que conformar a todo el mundo. Vos tenés que actuar con la misma naturalidad con la que actúa cualquiera, la responsabilidad que sentís es porque estás en una situación un poco más vulnerable. Hay veces que sentís que te hacen un careo.

-¿Te has vuelto a sentir cuestionado por expresar tus ideas?

-Me he sentido… no digo incomprendido porque no importa si alguien te comprende o no. Siento lo que ocurre en nuestro país, que hay siempre diferencias y que alguien que piensa distinto a vos no te soporta, no hay tolerancia. La intolerancia es un reloj que atrasa y que jode al país, hay un montón de posturas políticas y hay un montón de artistas y de músicos y de canciones que a mí no me gustan, pero yo no ataco a nadie ni odio a nadie.

-¿Te asusta esa grieta, esa intolerancia, ese retroceso?

-No, porque yo estoy más maduro y quiero creer que el país está un poquito más maduro. Pero cuando se habla de cosas masivas, mezclado con la política y el deporte, pareciera que el país es inmóvil, que no evoluciona. Hay cosas que me parecen incomprensibles, lo ves cuando aparece un Mundial. No quiero entrar en eso de si soy mejor argentino o peor argentino según lo que piense de Messi.

-¿No te gusta discutir?

-Soy un tipo que reacciono si me provocan y si me tengo que defender, como cualquier persona. Pero trato de evitarlo porque no le veo nada positivo, especialmente cuando te toca discutir con gente que no te va a oír, que ya compró una cápsula. Por ejemplo, cualquiera lee que al presidente le gustan canciones mías y uno escribe, a partir de eso, que a mí me mantiene el gobierno, que me da plata. ¿Qué hago? ¡Cómo hago para discutir? Si la persona que escribió eso piensa eso y lo va a seguir creyendo.

-¿Te trajo problemas que el presidente diga que le gustan tus letras?

-No. En el momento da bronca cuando uno escucha una calumnia sobre uno. Pero no me suprime mi plan de vida, mi forma, mi evolución. Yo sigo adelante con lo mío, estoy fortalecido espiritualmente desde muy joven.