Edición n° 3366 . 08/02/2026
Logos finales-01

Les chupa todo un huevo

“Queridas generaciones futuras: Por favor, acepten nuestras disculpas.Estábamos borrachos de petróleo.” KurtVonnegut

(Por Carlos Caramello) Con más victorias “de pico” que reales; con más operetas que logros; con más militancia alquilada que cuadros genuinos, el gobierno del casalito Milei va. Obsesionado con 2027 va. En la extravagante certeza de que, con cuatro años más de gobierno, lograrán cambiar el perfil político-económico de nuestra Patria para siempre. ¡Se me ríen las monocotiledóneas!

Porque… osados: hay que reconocérselo. Una manada de elefantes en el bazar de la administración pública que exhibe, como trofeo de guerra, dudosos resultados macroeconómicos por ahora apenas sostenidos en el inagotable bolsillo de papá Estados Unidos, que esta semana mandó otros 800 millones de verdes esperanzas para que le paguemos al Fondo “Fiduciario” Internacional y a su directora gerente, la nunca bien ponderada OpakinaGiorgieva. O sea, te prestan la plata para pagarles, aunque Toto Caputo diga que no es “un préstamo” (posverdad al palo). ¿Es decir que, si yo le pido plata al banco para pagar los intereses en la tarjeta de crédito del mismo banco, entonces no es un préstamo? No sé… explicame.

Dibujitos

Nada los detiene. Nada los interrumpe. Si no me creen,fíjense en la notable tarea de invisibilización de Karina mientras limpian el chiquero de ANDIS: son infrenables. Algo así como La Carga de la Brigada Ligera con la obertura de la ópera Guillermo Tell como música de fondo. Y, probablemente, resulten una masacre igual a aquel ataque ordenado por Lord Cardigandurante la Guerra de Crimea. Sólo que, en este caso, el que manda es Pepe Campera, un tipo que no trepida en cargarse al presidente del INDEC, Marco Lavagna, porque, anunciado que fuera que se iba a modificar la forma de medir el índice de inflación -incorporándole datos de la realidad y no calculando con estimaciones de 2002-, el número del aumento de precios relativos trepaba a 3,4% y, entonces, Milei dijo que no lo difundiera. Marquitos, que ya venía pisteando como un campeón sobre números ficticios, tuvo un momento de dignidad… y se negó. Y el Papadas lo rajó.

Al tipo que se había jugado su prestigio como economista sosteniéndole durante dos años un número de inflación de la Isla de la Fantasía, más dibujado que el Pato Donald, rajó. Sin que se le moviera un pelo de la peluca lo rajó. Y mandó al ministro de Economía al programa de “Milky” Viale a advertir que no iban a modificar la manera de medir el aumento de los precios hasta que no pudieran controlarlos. Así, sin anestesia lo explicó. Se sacó la careta y dijo “vamos a seguir cagando a los argentinos”. Y muchos argentinos, chochos. Porque el peronismo, ¿vio?

Terrorífico

Y también porque una de las grandes tragedias-que los libertarios y sus mentores signan como éxito propio en la “batalla cultural” pero que, en realidad viene de antes, bastante antes, y se terminó de consolidar en pandemia-, es el individualismo extremo. Una suerte de egoísmo exacerbado en donde predomina lo material y se impone la idea de que, “si yo no puedo tener, que nadie tenga”. O que tengan muy pocos. “Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte” dice Eduardo Galeano; sólo que nuestros nadies de acá a la vuelta quieren una lluvia particular, propia y de ser posible, única. Si no: el desierto.

Milei y su banda favorecen esta fragmentación individuada con un cinismo digno de mejores objetivos. Esta semana, sin ir más lejos, desde el gobierno dieron varias pruebas de que la apuesta es contra todo lo colectivo.

  • *El ministro de Economía, que tiene todos sus ahorros en dólares (alrededor de 12 millones) en el exterior mientras les pide a los argentinos que saquen sus divisas del colchón, contó que nunca se compra ropa de industria argentina porque “es cara”: un canalla.
  • *El “Coloso Desregulador”, conspicuo hincha de Gimnasia y Esgrima de La Plata suspendido por no pagar la cuota del club de sus amores e imposibilitado de ir a la cancha porque lo re putean, dio de baja los contratos de todos los trabajadores del Estado de más de 65 años, sin importarle si tienen o no los aportes para jubilarse.
  • *El Jefe de Gabinete,entrevistado por un celebrado periodista de perfil rastrero, hizo la siguiente consideración: “vas y te comprás un jean acá (…) y te cuesta 100 dólares; importarlo te cuesta 25: lo importás, en lugar de comprarlo acá… Explícame dónde se pierden puestos de trabajo” (sic). Un mongui.

Si a esto le sumás que la decisión de Milei (queda claro que fue su decisión) de establecer el número de inflación que se le cantan las petunias afecta desde los porcentajes de tasa de interés de los créditos bancarios hasta el incremento salarial y de las jubilaciones, desde la AUH hasta los porcentajes de pobreza, comprendés que a los tipos les importan nada de nada las personas. De TODAS las personas. Además de joder a casi todo el mundo, les dicen: “y los vamos a seguir cagando hasta que nos parezca”. Sin embargo, hay gente que los aplaude. Por ahí porque a ellos tampoco les importan sus congéneres… ¡andá a saber! Seguro porque… el Peronismo, ¿vio?

Satanismo

La cuestión de los archivos Epstein no es un tema más. Su “largo brazo” (al parecer más que el de la Ley), llega a lugares insospechados. Un informe del FBI señala que el “rastro digital de la intrusión” a los famosos archivos del proxeneta, pedófilo y doble espía, conduce“de forma inequívoca a servidores localizados en territorio papal”, léase Vaticano. Si este escándalo, que tiene preocupados a la mitad de los hombres poderosos del mundo (o a casi todos los de Occidente, si prefieren, porque no han aparecido ninguno de los líderes orientales ni rusos), produjese algún resultado, seguramente sería otra de las cosas que deberíamos agradecerle al Papa Francisco.

¿Por qué traigo su figura? El pasado 19 de enero, los cristianos ortodoxos de todo el mundo celebraron la Epifanía, que no es otra cosa que el bautismo de Jesucristo en el Río Jordán y su revelación como parte de la Santísima Trinidad. Ese día, las fotos de Vladimir Putin y de Alexander Lukashenko (líder de Bielorrusia) persignándose mientras se sumergían en las heladas aguas de los ríos de la región recorrieron el mundo, como mensaje de fe, identidad nacional pero también político e ideológico ya que casi al unísono, Kirill Dimitriev, Enviado Presidencial Especial para la Inversión Extranjera y la Cooperación Económica y uno de los hombres fuertes de Rusia, hizo un fuerte llamado a “luchar contra el satanismo”, mensaje que fue interpretado por algunos como la férrea defensa de los valores y las tradiciones cristianas, pero también que lleva una advertencia a los líderes involucrados en el Caso Epstein: sabemos quiénes son, sabemos lo que han hecho y lo que siguen haciendo.

No son pocos los analistas que ven en el goce con el que la Derecha global y el poder económico transnacional ejercen sus tiranías, un reflejo satánico. “Hay placer, hay disfrute en dejar morir a los niños de hambre y frío, a los enfermos por falta de medicamentos, a los discapacitados por ausencia de toda ayuda… y eso está en el orden de satanismo”, sostienen algunos de los críticos de nuestro Gobierno. También el astrólogo Gael Rossiha referido a la cuestión consignando que Milei eligió dar su recital en el Movistar Arena el día 666 de su mandato. El libertario, de todas maneras, no sería ni el primero ni el único de los casos. En el libro “Satán de los Esteros”, de Leonardo Gentile, se teoriza sobre cómo el narcotráfico, la pedofilia, el poder político y judicial constituyen la“garra del feudalismo provinciano que atrapa al niño pobre”.Loan Peña podría ser la punta de un iceberg que la desidia judicial (o su connivencia) opacan y difuminan.

Donald Trump, JeffryEpstein, Javier Milei; sus conexiones con sectas ligadas a la pedofilia -según el periodista Sebastián Salgado-; los tentáculos de los archivos Epstein llegando a nuestras tierras y, por ahora, tocando al fallecido estilista Roberto Giordanoaunque, probablemente, alcancen a otros más vulnerables que un muerto… Cosas que parecen lejanas pero que no lo son. Y la sociedad mirando con morbosidad pero, a su vez, con displicencia, temas que, en otro momento de esta Argentinatan rara, hubiesenconstituido una inmoralidad de proporciones dantescas. No olvidar las acusaciones a Juan Perón por su supuesta relación con Nelly Rivas y lo que la “Goriladora” hizo (y sigue haciendo) con esa especie que fue largamente desmentida por la propia protagonista.

Ensimismados

No hay voracidad ética. No hay sanción. Como si por una cuestión de época, ni los medios, ni los corrillos, ni el debate colectivo se subierana ese ejercicio de moralinas varias a los que han estado sometidos los gobiernos populares. Corrupción, estafa, violencia, peculado, lujuria estatal han dejado de ser motivo de escándalo cuando no de cierta naturalización. “Gatos que eran acompañantes, después asesoras y ahora están en las bancas”, pontificó, tal su costumbre, Elisa María AvelinaCarrió, oriunda de Quitilipi y madre putativa de la Republiquita. Ni un gesto, ni una sonrisa.Hablaba de gente que está más dura que turrón de oferta; de personas públicas que, si estornudan, pierden plata… en fin. Nada de eso constituye motivo de crítica, ni de sorpresa, ni tan siquiera de comentario intencionado. Falta pan, hay mucho circo. Tanto que, por debajo del popurrí de sonidos, imágenes y sensaciones, pasan las más espantosas perversiones de este gobierno que sigue sin distribuir alimentos en los comedores e insiste con auditorías cuyo único efecto es demorar la ejecución de lo que la norma indica, como en el caso de la Ley de Emergencia de Discapacidad.

Pasa que muchos argentinos están tan ensimismados, tan absortosen los reels de bebés, mascotas amaestradas o cocineros que han descubierto el huevo frito; tan interesados en la vida sexual de Martín Menem o en las cuchas de cartón para perritos callejeros que propuso la diputada Virginia Gallardo; tan atentos a las nevadas en los Estados Unidos que… queno pueden advertir “tonterías” tales que se está quemando la Patagonia (probablemente para luego lotear los terrenos incinerados); que la Reforma Laboral, que se tratará en próximo miércoles 11 de febrero en Senadores, vulnera todos los derechos conseguidos tras décadas de lucha; que la pobreza es mucho mayor a la que dice el gobierno porque está mal medida por el INDEC, igual que la inflación;que mientras en el mundo el dólar se cae a pedazos nuestra economía sigue cada día más atada a una moneda dudosa; que están regalando nuestros recursos naturales al punto tal de poner en juego la potestad sobre la Antártida argentina; que pueden llevarnos a una guerra que no nos es propia; que la sociedad con un puñado de pedófilos y traficantes de seres humanos es nefasta y que la sumisión a las políticas que dicta Estados Unidos no pueden terminar bien para nosotros.

Pero, sobre todo, están sordos a las advertencias de un mundo en mudanza; de un planeta en reconstrucción. Líderes que no figuran en los archivos recién abiertos de Jeffrey Epstein observan al Occidente decadente y temeroso y sintetizan: “llevan siglos llenándose la barriga de carne humana y los bolsillos de dinero. Pero no se dan cuenta de que el baile de los vampiros se está acabando”. Ojalá.

Carlos Caramello