Edición n° 2700 . 13/04/2024

Lencería y ropa interior para cuerpos libres de normas

Autogestión de recursos y un proyecto de trabajo que brinda nuevas oportunidades a las mujeres y disidencias de las poblaciones más vulnerables en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La Cooperativa Textil Ejé Livera está integrada por vecinas de la Villa 31, y fue creada en la Casa de la Mujer y las Disidencias de la organización La Poderosa. Allí, tres mujeres trabajan en la confección de lencería para todos los cuerpos.

El grupo tiene sus inicios en el año 2019, cuando luego de cursar en conjunto el secundario para adultos, Ana y Karen se plantearon cuál sería el camino que iba a tomar su vida, al concluir los estudios. Su primera presentación en público, fue durante el Encuentro Nacional de Mujeres y Disidencias, en La Plata.

“Estudiar ya era un cambio grande. Como yo tenía experiencia como costurera, decidimos hacer algo con eso. Armamos un grupo, nosotras dos con Gaby, que sí había estudiado corte y confección de ropa interior, y moldería”, contó Karen.

Así, comenzaron a juntarse en la Casa de la Mujer y las Disidencias, donde utilizaban una máquina de coser de mesa. Luego, se formó otra cooperativa, con la cual comparten actualmente las herramientas de trabajo.

En diálogo con El Portal de las Cooperativas, la trabajadora explicó que “ahí mismo nos empezamos a juntar a hacer nuestras creaciones, nuestro primer corpiño. Era un mundo nuevo, porque no sabíamos nada de ropa interior. Ahí aprendimos, y surgió”.

“Pensamos en qué nombre le íbamos a poner nuestra marca, nuestra cooperativa queríamos algo que no fuera común, que sea algo en guaraní, y le pusimos ‘eje liverá’, que es ‘sentite libre’. Estábamos asombradas de las cosas lindas que podíamos hacer”, valoró.

Para todos los cuerpos

En cuanto a los modelos que idean Karen y Gabriela, la costurera expresó: “Yo soy gordita, y siempre tuve problemas para encontrar ropa interior. Entonces nos preguntamos por qué las mujeres gorditas tenemos que tener ese problema, y decidimos hacer ropa a medida, para todo tipo de cuerpo”.

“Nosotras somos nuestras propias modelos. Nuestras vecinas son también nuestras modelos, armamos un grupito y eligen qué se van a poner. Es la verdad, tenemos que mostrar la realidad, lo que hacemos, y para qué tipo de público lo hacemos. En nuestro Instagram mostramos todo nuestro trabajo”, afirmó.

En esa línea, explicó que sus clientas son tanto las mujeres del barrio, como de afuera, y que las ventas las realizan a través de sus redes sociales. De esta manera, existe un contacto directo con las trabajadoras, que pueden dar respuesta a los requerimientos específicos de cada persona.

Respecto a la modalidad de trabajo y las proyecciones para el año que comienza, Karen dijo estar muy orgullosa de su actividad y alcance, como así también de sus compañeras: “El grupo se conformó re bien, somos tres que nos llevamos muy bien. Anita ahora hace costura, y es un avance grandísimo, está muy contenta y cómoda con el trabajo que hacemos”.

“El lugar de la cooperativa es nuestra otra casa. Estamos con las compañeras, tomamos mates, estamos costurando, pensando en qué modelo sacar. Queremos que valoren el trabajo que hacemos en el barrio. Todas somos madres, y estamos trabajando con nuestros hijos en el taller, y creo que eso también tiene que ser reconocido. Lo que hacemos, y cómo decidimos salir adelante”, postuló.

Finalmente, afirmó que los objetivos para Ejé Livera son poder ofrecer nuevas fuentes de trabajo a las mujeres, y abrir su propio local de venta de ropa interior. Además, dado que ya poseen tres máquinas de coser propias, proyectan brindar talleres de corte y confección para las vecinas del barrio.

Fuente: El Portal de las Cooperativas