Kicillof recibió a 62 intendentes y pidió su apoyo para reclamar la deuda con Nación que gobiernan a casi el 80% de los habitantes de la provincia de Buenos Aires.
El gobernador reunió a oficialistas y algunos opositores en La Plata. Con los municipios en rojo, el mandatario aspira a conseguir por vía judicial una respuesta por la deuda.
El gobernador Axel Kicillof obtuvo esta tarde una foto política con más de 60 intendentes, abriendo un nuevo capítulo en su guerra con el presidente Javier Milei, por el impacto de las políticas económicas en el territorio provincial y convocó a los jefes comunales a sumarse a los reclamos por la deuda de 22,2 billones que la administración bonaerense reclama ante la Corte Suprema de Justicia.
“Por favor, que cada municipio acompañe el reclamo en defensa de los jubilados y que nos devuelvan lo que nos robaron”, pidió el mandatario provincial a los 62 intendentes que llegaron hasta La Plata desde diversos puntos de la provincia.
En otro guiño a los alcaldes, les marcó que “es importante que estén porque hay que desmontar un relato oficial respecto de lo que pasa” y manifestó que “ellos hablan de recuperación y en la calle se ve lo contrario” al tiempo que señaló que “no hay crecimiento real y es un plan económico que precariza las condiciones de vida”.
Por el peronismo, hubo presencia de todas las tribus. Antes del acto, el mandatario provincial había compartido un almuerzo con sus ministros más cercanos y los intendentes del MDF del conurbano como Mario Secco, Ariel Sujarchuk, Pablo Descalzo, Andrés Watson y otros a los que más tarde en el salón dorado se sumaron los MDF del interior como Gustavo Barrera, Ariel Sucurro e Ignacio Pugnaloni, entre otros. Julián Álvarez, Maximiliano Wesner y Nelson Sombra fueron las presencias camporistas y Sebastián Ianantuony, Miguel Gesualdi y Javier Gastón llegaron por el Frente Renovador. Los popes del conurbano, como Fernando Espinoza, Federico Otermín, Mariel Fernández, Leonardo Nardini o Jorge Ferraresi, sin embargo, estuvieron ausentes.
En representación de la oposición estuvieron los radicales Maximiliano Suescun, Lisandro Hourcade, Martín Randazzo, Román Bouvier y Javier Andrés; mientras que por parte del PRO solo participó la intendenta de Nueve de Julio, María José Gentile. También hubo presencia gremial en las figuras de Oscar de Isasi y Roberto Baradel.
“Quiero agradecer la tarea de los intendentes de la provincia en una situación tan compleja como la que vivimos”, volvió a la carga el mandatario, que cruzó con dureza al presidente al que volvió a acusar de “robar” a los bonaerenses. “No es un acto más, es un informe sobre la evolución de los últimos meses. Las noticias no son buenas, todo lo contrario”, alertó.
Por eso reiteró que “esto no es una tragedia natural, es producto de una política decidida y sostenida con rigor” y aseveró que “es un rasgo reiterativo de las políticas de este tipo: una ve que inicia el achicamiento, lleva a nuevas olas de ajuste; es un espiral descendente de la economía”.
“Está comprometida la vida de millones de bonaerenses. Estamos ante una verdadera catástrofe. El gobierno nacional intenta trasladar la crisis a provincias y municipios”, lanzó. Por lo que espetó a los presentes que “hace falta repetirlo y tomar acciones al respecto”. “Hay un estado nacional desertor que no se ocupa de nada de la vida cotidiana. Eso se observa en todas las áreas: educación, obras, salud”.
El primer aplauso de la jornada llegó cuando el mandatario elevó el tono y aseguró que desde la Nación “pretenden ponernos en situaciones mendicantes”, pero que reclamar “no significa que admitamos ninguna extorsión para aprobar políticas y leyes dañinas con las que no acordamos”.

Al cierre, señaló que son los “municipios y Provincia los que, cuando hay una necesidad y los bonaerenses lo requieren y está en juego su vida, no dan la espalda, no se retiran; afrontamos está situación aplicando cada vez con más dificultad los recursos a las prioridades”.
Con todo, finalmente en las últimas horas el Gobierno nacional autorizó a la Provincia a tomar deuda -que había sido habilitada por la Legislatura en diciembre- por 1 billón de pesos, aunque eso debe destinarse solo para pagar deuda. Con esos fondos, cubriría lo que la Provincia ya pagó en marzo con recursos propios.
Antes de la exposición del gobernador, hizo un repaso de la situación económica el ministro de Economía, Pablo López, quien expuso sobre el impacto de las políticas económicas del gobierno nacional en la Provincia. “La Legislatura declaró el estado de emergencia en el presupuesto. De ese momento hasta ahora vemos una situación que empeora producto del ajuste del gobierno nacional”, dijo.
Asimismo, manifestó que la tasa de desempleo se acerca a los dos dígitos y eso es “preocupante”, como así también el aumento de la morosidad en las familias, pero también en empresas por el alto nivel de cheques rechazados.
El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, describió a Buenos Aires/12 que “es un panorama general muy claro de situación de crisis en los sectores productivos, con mucha afectación en la industria y en el sector primario, por ejemplo con el cierre de más de mil tambos en dos años en la Argentina” y expuso que “Milei quiere ahogar a las provincias por mecanismos violatorios de los acuerdos, aunque para nosotros fue importante tener una primera audiencia en la Corte”.
Los tres anuncios de Kicillof a los intendentes
El gobernador realizó tres anuncios en el encuentro, aunque todos dependen de factores externos como el accionar de la Corte Suprema de Justicia o la voluntad del Gobierno nacional.
Así, dijo que “pronto” va a realizar una nueva denuncia ante el máximo tribunal, la octava, por el incumplimiento del pacto fiscal del 2017 y su actualización al 2023 por 1.3 billones de pesos.
El segundo, tuvo que ver con el “Fondo de Emergencia a la Inversión Municipal”, que votó la Legislatura en el marco de la ley de endeudamiento y representa el 8% del financiamiento. El 70% se hará con fondos de libre disponibilidad y el resto a programas de Transporte, Ambiente y Cultura, aunque se garantizó un piso a pagar la primera cuota el 30 de abril, tal como dio cuenta este medio.
“La Provincia, más allá de lo que contamos, va a hacer los mayores esfuerzos para cumplir en tiempo y forma. Vamos a implementar la reglamentación en estos días”, dijo.
Finalmente, se refirió al “Fondo de Recupero de las Deudas del Estado nacional”, que también ya se votó en la Legislatura, donde van a quedar afectados los que la Provincia obtenga de los reclamos realizados. Así, incluirá todos con excepción del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y el 16,4% de lo que obtenga, se va a coparticipar con todos los municipios. “Va a necesitar una adhesión de cada Gobierno municipal que ayuda a ser solidarios en los reclamos al gobierno nacional”, marcó.
Intendentes con los bolsillos flacos
Los intendentes que llegaron a la ciudad de La Plata no dejaron de exponer sus penas financieras, no solo en reclamos a la Nación sino también a la Provincia en materia de deudas del IOMA, el IPS y seguridad, entre otros. Con todo, la línea general es la misma en las diferentes puntas del territorio: incremento de la demanda de alimentos y medicación, pérdida de puestos de trabajo, baja recaudación y dificultad en el sostén de los servicios.

“La situación económica del Municipio es crítica. Enfrentamos una baja cobrabilidad de las tasas, el vecino si tiene que elegir qué pagar deja de lado las tasas. Eso resintió los servicios, que es lo que le decimos todo el tiempo a los vecinos”, dijo la intendenta Gentile a Buenos Aires/12. “Hace tiempo que tenemos que cubrir la demanda de vecinos que, aun teniendo obra social, piden asistencia. Es una preocupación que crece día a día porque presupuestado no está, por eso tenemos que hacer equilibrio”, sumó.
A su turno, el intendente de Florentino Ameghino, el radical Nahuel Mittelbach, expuso a este medio que su municipio vive una “caída sostenida de recursos de coparticipación, que tiene que ver con la actividad económica, caída del CUD y suba de las demandas”, por eso expuso que su presencia en La Plata tuvo que ver con “tender puentes” porque “la Nación no existe”. En esa línea sostuvo que “no hay respuesta, no hay a quién llamar y no hay ningún interés por ayudar a resolver las situaciones reales de la gente”.
El jefe comunal de Carmen de Areco y dirigente de La Cámpora, Iván Villagrán, también lamentó la caída de la coparticipación, al tiempo que lo que ingresa “va a pagos de sueldos y gastos corrientes como luz y agua”. El alcalde expuso que “Milei propone administrar pobreza y tenemos que ser muy creativos para potenciar la economía local en turismo y pymes”.
Para Lisandro Hourcade, intendente de Magdalena, uno de los mayores problemas es “la caída del poder adquisitivo de los trabajadores, porque consumen menos y eso complica a toda la rueda comercial”. A ello sumó que los anuncios de Kicillof fueron “positivos” y señaló que son “atendibles” los reclamos al gobierno nacional. “Entendemos que hizo un gran anuncio y tenemos que acompañar los intendentes”, agregó.
Desde Azul, Nelson Sombra evaluó que en el distrito están “con mucha cautela y muy preocupados”, lo que implica hacer “un análisis permanente de los gastos, no recortando, pero sí prestando algunos servicios con un poquito más de demora porque no sabemos cuál es el futuro y entonces eso nos obliga a tomar precauciones”.
El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, cantó “pri” y convocó a sus pares a acompañar a Kicillof hasta la Corte. “Los intendentes sostenemos la paz social en cada municipio, pero sin recursos no hay gestión posible”, y advirtió sobre el impacto que el desfinanciamiento tiene en las administraciones locales.