Edición n° 2746 . 29/05/2024

La soberanía en el sistema capitalista.¿Un concepto olvidado?

“La desigualdad no es algo natural” /Thomas Piketty

( #motorcumple9Soberanias/ Por Clara Razu*) El capitalismo como sistema económico basa en su expansión el método de acumulación, el concepto de soberanía se somete así a las necesidades del capital. Los cambios en las herramientas de la difusión  del sistema capitalista vinieron de la mano de la evolución de las condiciones materiales  de esa acumulación.

La tecnología favoreció la expansión del capitalismo a partir de las posibilidades de circulación del capital financiero.

Los Estados Nacionales fueron perdiendo poder de regulación frente esta última,   poder que fue trasladado hacia los organismos supranacionales.

Paradójicamente o no tanto, estos organismos se conforman bajo las condiciones de representatividad que se sostienen en su posición dominante.  De este modo la “soberanía”, o sea la capacidad de decidir y organizar los procesos productivos, aparece como un concepto que solo se aplica en los centros de poder.

Es  el mercado el que  reemplaza a la soberanía dando lugar  a la victoria del totalitarismo de las corporaciones.

La supuesta organización eficiente de los mercados deriva así en una anarquía generalizada  (anarco capitalismo) que vive y se aprovecha de las crisis favoreciendo el endeudamiento público y privado y limitando los derechos ciudadanos.

La libertad de elegir qué, cómo y para quién producir, se transforma en una utopía en un mundo gobernado por las finanzas, donde las normas que protegen sus intereses son las que determinan los organismos multilaterales.

¿Es posible conservar dentro de este contexto, espacios para un proceso de desarrollo dentro de cada país a partir de la integración de sus actores económicos, la capacitación y la incorporación dentro del propio acervo productivo, científico y tecnológico?

El desarrollo no se importa. Es un proceso de construcción dentro de cada espacio nacional y es una responsabilidad que no puede delegarse en factores externos.

Sin embargo la inserción no “es de cualquier manera”. Si bien el desarrollo en nuestro país no puede verificarse aislado de la globalización, tampoco es posible renunciando a la soberanía, entendida como la capacidad de organizar los recursos propios y de formular una política de desarrollo fundada en la capacidad propia de generar procesos de acumulación en sentido amplio y sostenerlos a lo largo del tiempo.

Si bien el alto grado de extranjerización del sistema productivo, la carga de la deuda externa, los desequilibrios regionales, son problemas a superar será necesario el papel del Estado para removerlos ya que se cuenta con condiciones materiales tales como recursos naturales, extensión territorial, aptitudes técnicos instrumentales para construir la necesaria Densidad Nacional imprescindible para lograr el Desarrollo Sostenible dentro del capitalismo.

La gestión, los acuerdos regionales y capacidad política de “gobernar la globalización” deberán ser los ladrillos y el cemento” de esta construcción

  • Economista / Informes Especiales para Motor Económico/ Docente UNLAM