Edición n° 2741 . 24/05/2024

La Inteligencia Artificial al servicio de encontrar una vacuna contra el cáncer

Por: Mariano Quiroga

En diálogo con Multiviral, Ibel Carri perteneciente al Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín nos cuenta sobre su trabajo en colaboración con el Centro de Investigaciones Oncológicas – Fundación Cáncer. Actualmente están trabajando usando inteligencia artificial para entender a Vaccimel, una vacuna Argentina contra el cáncer de piel. También dialogamos de cómo se involucra la IA en los avances de este tipo de vacunas y las posibilidades que se presentan en Argentina a la hora de pensar una carrera científica.

En diálogo con Multiviral, Ibel Carri perteneciente al Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín nos cuenta sobre su trabajo en colaboración con el Centro de Investigaciones Oncológicas – Fundación Cáncer. Actualmente están trabajando usando inteligencia artificial para entender a Vaccimel, una vacuna Argentina contra el cáncer de piel. También dialogamos de cómo se involucra la IA en los avances de este tipo de vacunas y las posibilidades que se presentan en Argentina a la hora de pensar una carrera científica.

Mientras los medios de comunicación omiten hablar de cáncer, prefieren decirle «una larga enfermedad» en Argentina hay científicos y científicas que estan todos los días trabajando a destajo buscando una vacuna que trate de impedir que esta enfermedad siga avanzando. Ibel Carri, oriunda del partido de San Martín, integra el equipo de científicos del Centro de Investigaciones Oncológicas de la Fundación Cáncer que esta trabajando en el desarrollo de VACCIMEL, los resultados alcanzados hasta el momento son muy auspiciosos. Así los describe el portal del Instituto Leloir

VACCIMEL demostró ser mucho menos tóxica que el fármaco interferón y prolongar más la sobrevida libre de metástasis en pacientes con melanoma (el cáncer de piel más agresivo) en estadios con alto riesgo de recaída, según resultados de un estudio de fase II publicados en la revista “Frontiers in Immunology”.

“La vacuna demostró activar una fuerte respuesta inmune contra el melanoma”, señaló el doctor José Mordoh, jefe del Laboratorio de Cancerología en la Fundación Instituto Leloir (FIL) y director del Centro de Investigaciones Oncológicas de la Fundación Cáncer.

¿Cómo es tu relación con la enfermedad como llegas a este punto de tu carrera de estar investigando una vacuna contra el cáncer?

Por suerte no tuve ningún encuentro cercano y ninguna vinculación directa con la enfermedad. Yo tengo como formación de base una licenciatura en hemoterapia, es decir que tengo formación en salud y mientras cursaba la licenciatura hice mi tesina de grado en el laboratorio donde estoy haciendo actualmente la tesis de doctorado en Inmunoinformática, asi es el nombre específico de la disciplina en la que trabajo. En mi tesina apliqué herramientas inmunoinformáticas para intentar entender la Hepatitis C. Mi formación en herramientas computacionales junto con esa base en salud me permitió entrar en este campo de trabajo.

¿Cómo la IA puede ayudar al descubrimiento de una cura contra el cáncer?

Hace poco mas de 10 años, se aprobó el primer tratamiento para el cáncer basado en inmunoterapia, demostrando así que la respuesta inmunológica es capaz de tener un efecto antitumoral. Tanto la respuesta inmune, como el cáncer, son fenómenos biológicos sumamente complejos y allí es donde el modelado computacional cobra un rol de gran relevancia.

Nuestro desafío es entender el problema biológico, qué es lo que fabrican los tumores que pueda reconocer el sistema inmune. Tenemos un conjunto de predictores basados en Inteligencia Artificial y otros tipos de herramientas computacionales que nos permiten describir un montón de aspectos de cada tumor y en especial, de la respuesta inmune de cada paciente. El día de hoy estamos tratando de hacer predicciones mucho más precisas.

¿Cómo se consiguen los datos para realizar los estudios?

Hay una cohorte de pacientes que dieron su voluntad para participar del estudio, de ahí proviene la información. Por suerte el ámbito científico tiene la cultura de compartir los datos en las publicaciones, cuando se publica un ensayo clínico se publica para que otros investigadores puedan analizarlo y utilizarlo. Hay empresas que están investigando estas enfermedades y generan datos que son privados. Es necesario producir más datos, para eso lo que hoy sería importante es comenzar a informatizar las historias clínicas.

Un seguimiento entre 91 y 223 meses de 30 pacientes tratados con VACCIMEL en distintos estudios clínicos, cuatro años después de la vacunación, 3 de cada 4 pacientes no presentaron metástasis a distancia (cuando el tumor se disemina a órganos lejanos), una proporción comparable a la obtenida con inhibidores de los puntos de control inmunológico ó con terapias dirigidas.

Uno se imagina que con el avance de la tecnología estamos cada vez más cerca de encontrar la cura para este tipo de enfermedades

Todas estas herramientas computacionales que están pensadas para guiar el desarrollo de vacunas contra el cáncer, solo sirven una vez que aparece la enfermedad. Yo creo que el cáncer no se soluciona con una vacuna o con un tratamiento. El cáncer se soluciona brindando una buena alimentación a la población, dejando de regar con glifosato todo nuestro país, la clave está en la prevención.

Entonces hoy por hoy la única alternativa que nos queda es la prevención, ¿Crees que los medios de comunicación o los gobiernos cumplen con la tarea de informar?

Hay un montón de campañas que se hacen para prevenir o detectar a tiempo distintos tipos de cáncer, por ahí lo que no está correctamente explicado es que esas campañas son para prevenir el cáncer. Se insiste en que las mujeres vayan a hacerse una mamografía o vayan al ginecólogo para poder detectar estas patologías a tiempo, hay un montón de estudios no invasivos que se pueden hacer de rutina. El cáncer se puede prevenir y cuanto antes, mejor. 

¿Cómo vienen los avances a nivel mundial en el desarrollo de vacunas o tratamientos para la cura del cáncer?

Así como en todas las áreas, en biología hubo un salto cualitativo en tecnología, obteniendo mas y mejor información sobre los sistemas que estudiamos. En el caso del cáncer, la combinación del conocimiento acumulado acerca de las inmunoterapias, sumado a los avances en secuenciación del ADN nos permiten hoy hablar de inmunoterapias de precisión. Este tipo de tratamientos ofrecen muchos menos efectos secundarios y una efectividad comparable con otros tratamientos más invasivos. Si bien hay largo camino por transitar aún, ya que muchos de estos tratamientos están aun en fase experimental, el panorama es alentador.

La ciencia es un sector que está muy ligado a la suerte del país, tanto desde la fuga de cerebros como a la repatriación de científicos. ¿Cómo ves la situación y en lo personal cómo te afecta? 

Hay crisis en la ciencia, a la gente que tiene la formación para ser investigadora no le conviene trabajar acá porque los números no dan. La verdad que es muy triste, no hay futuro para hacer ciencia por como están dadas las cosas en este país. Hasta ahora todo lo que he hecho en el doctorado es análisis computacional y en este tiempo tengo que hacer estudios biológicos para desarrollar mi hipótesis, me ha costado meses poder comprar reactivos que son necesarios para poder hacer los experimentos, estos reactivos hoy se compran en dólares.

¿Cómo es la vida de un científico, uno se imagina todo el día estudiando es realmente así?

Uno de los mitos que más me gusta derribar es la fantasía de que el científico tiene que ser inteligente, nosotros somos personas que trabajamos mucho, hay que dedicarle muchas horas y mucha pasión, pero creo que para formarse y estudiar una carrera (la que sea) y para desarrollar una investigación lo que más se necesita es voluntad: caerse y volver a levantarse.

Uno de los mitos que más me gusta derribar es la fantasía de que el científico tiene que ser inteligente, nosotros somos personas que trabajamos mucho, hay que dedicarle muchas horas y mucha pasión, pero creo que para formarse y estudiar una carrera (la que sea) y para desarrollar una investigación lo que más se necesita es voluntad: caerse y volver a levantarse.

Uno de los mitos que más me gusta derribar es la fantasía de que el científico tiene que ser inteligente, nosotros somos personas que trabajamos mucho, hay que dedicarle muchas horas y mucha pasión, pero creo que para formarse y estudiar una carrera (la que sea) y para desarrollar una investigación lo que más se necesita es voluntad: caerse y volver a levantarse.

Uno de los mitos que más me gusta derribar es la fantasía de que el científico tiene que ser inteligente, nosotros somos personas que trabajamos mucho, hay que dedicarle muchas horas y mucha pasión, pero creo que para formarse y estudiar una carrera (la que sea) y para desarrollar una investigación lo que más se necesita es voluntad: caerse y volver a levantarse.

Fuente: Multiviral