Edición n° 2744 . 27/05/2024

LA ESPERANZA DERROTO AL ODIO

Raul Hutin*

Querían llevar al país al caos para así poder imponer sus medidas de ajuste brutal, de supresión de derechos y garantías constitucionales. Todo quedó en suspenso hasta la próxima fecha.

Trabajaron arduamente para que se desatara una hiperinflación. Inflaron artificialmente el valor de la divisa norteamericana a valores insólitos. De hecho, en algunas provincias, se llegó a vender en $1.200 a partir de una lógica perversa: el peso es “escremento”cuyo valor tiende a 0, por lo tanto el dólar no tendría límite.

Jugaron (¿Juegan?) a la híper sin medir sus consecuencias sociales dramáticas, el caos incalculable que esta produciría, aplicando a capa y espada el principio nefasto que el fin justifica los medios y entonces poder llevar adelante la famosa “Teoría del Schok”.

En ese contexto,( comprobado por las experiencias en nuestro país, pero también de países que han sufrido en exceso este mal, como Alemania)  el producto bruto se achica notablemente, se hace añicos el salario real, aumenta el desempleo y la pobreza, se fugan capitales, entre otros flagelos tremendos.

El triunfo en las elecciones de este 22/10, tanto de Sergio Massa como de Axel Kicillof nos provocó un baño gratificante de esperanza, de felicidad compartida, de anhelos y nos abre un importante espacio para soñar en un triunfo en la segunda vuelta electoral.

Ambos sectores neoliberales: Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza, acusaron el fuerte impacto. No era para menos, Unión por la Patria le saco 7 puntos al segundo y el partido del ex presidente que se creía ya sentado en el sillón de Rivadavia quedo fuera de la conversación. Todavía no está para nada claro cuáles serán las consecuencias internas que este nefasto resultado traerá, pero de lo que si estamos seguros, es que las habrá.

Nuestro pueblo comprendió con claridad la responsabilidad y la importancia de la hora, más allá de la bronca por todo lo perdido, tanto económicamente, como en promesas incumplidas, con los dientes apretados priorizo la necesidad de la gobernabilidad a la de dejar el país a la deriva en manos de manos inescrupulosas e inexpertas.

Es sabido que la oposición cometió errores garrafales en el último periodo previo al acto electoral. La libertad Avanza a través de distintas manifestaciones de sus personeros insultaron la figura del Papa, manifestaciones inentendibles sobre la paternidad en duda o sobre la educación sexual que debería ser financiada por los respectivos padres, o no explicar bajo ningún concepto como se llevaría adelante la dolarización.

Juntos por el cambio no le fue a la zaga. Más allá de las peleas internas, la falta de liderazgo, que su fundador apoye al partido contrincante, que la candidata no tenga ningún tipo de carisma, atractivo o discurso seductor, lo más grave es la falta de propuestas donde todo su discurso se basó en destruir de la faz de la tierra al Kirchnerismo cuando este no gobierna hace muchísimo tiempo.

El candidato Massa, por el contrario, en su discurso poselectoral, se paró como presidente dejando bien en claro que el asumiría como “mi gobierno”. Mostro un abanico de ideas abarcativas, llamo a la unidad nacional prometiendo armar un gobierno con los mejores sin importar su afiliación política, dejo atrás los discursos de odio, dio por terminada la grieta y se comprometió en llevar adelante un gobierno federal.

El abrumador triunfo en estas elecciones tiene un artífice preponderante en la figura de Axel Kicillof. Gano en toda la provincia de Buenos Aires, inclusive en localidades como Olavarría donde no lo hacía desde 30 años atrás. El actuó como dique de contención frente a las apetencias de los Milei o los Bullrich. Con su inmaculada gestión tiro por tierra todas las chicanas que le quisieron interponer por temas de corrupción u otras.

Esta mañana comenzó el arduo camino hacia la segunda vuelta electoral. Con la esperanza que el Ministro mantenga el perfil que tanto redito le trajo, mientras el candidato a presidente comience el dialogo con los distintos referentes de la política nacional. Es necesario cerrar un trato con Schiareti, pero también con Myriam, así como con los empresarios PyMES para terminar de abrochar un gobierno de unidad nacional.

Enfrente quedan los resentimientos, las acusaciones cruzadas, los insultos, la ira ridiculizante. Humildemente sigamos nuestro camino, vamos por la segunda vuelta, ya demostramos que no nos amedrenta ni la prensa hegemónica, ni las redes, ni las mentiras que inventan, menos los grupos de poder. Necesitamos construir gobernabilidad a lo que dé lugar. 

Nunca un momento más oportuno para hacernos cargo de las aspiraciones de una sociedad reiteradamente frustrada. Una oportunidad para una convocatoria amplia y generosa de todos y todas para bregar por el interés nacional y social, dejando de lado acuerdos de cúpula que terminan en traiciones.

Los argentinos nos merecemos esta nueva oportunidad, nos la hemos ganado con paciencia y sacrificio. Queremos, necesitamos, pedimos un GRAN ACUERDO NACIONAL

Raul Hutin

*Secretario de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN)