Edición n° 2710 . 23/04/2024

“La economía popular tiene el potencial de ser un nuevo modo de producción”

(Por Estefanía Cendón) Pablo Chena, director nacional de Economía Social y Desarrollo Local, participó de la presentación del nuevo número de la revista Realidad Económica dedicada a Economía Social y Popular. El encuentro, desarrollado en el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE), fue moderado por la presidenta de dicha institución, Marisa Duarte, y contó con la presencia del secretario de Economía Social del MDSN, Emilio Pérsico, y la especialista en Planificación y Gestión de Políticas Sociales, Sandra Guimenez. Un abordaje integral sobre la economía popular con perspectivas de futuro.

“Los valores de la economía popular son los valores de la clase trabajadora”, expresó Pablo Chena al iniciar la convocatoria. El doctor en economía fue el encargado de editar uno de los artículos, bajo el título «Economía popular. Un modo de producción que puja por desarrollarse», que integra la última edición de la revista Realidad Económica. En este sentido, el encuentro desarrollado en el IADE, el pasado 12 de diciembre, permitió trazar una perspectiva acerca de las políticas sociales alcanzadas, los desafíos latentes y una profunda caracterización de un sector que engendra la potencialidad de convertirse en un nuevo modo de producción.

Durante la presentación Chena abordó los principales tópicos de su escrito y sostuvo que “lo que rige a la producción es la dignidad del trabajo, ese es el eje que aglutina a la economía popular: reivindicar al trabajo de manera organizativa”. También distinguió que la dignidad del trabajo, la organización y los valores comunitarios son los principios de la economía popular, a lo que añadió: “La única manera de que un sistema de producción sea sostenible socialmente es que todos los que habitan esa comunidad sean trabajadores. Perón lo decía: hay una sola clase, la clase trabajadora”.

“¿Cómo separar la economía popular de la informalidad?”, cuestionó el integrante de Usina del Pensamiento Nacional y Popular. “En la informalidad vemos los abusos del capitalismo y el universo de la economía popular es una manera que tienen las organizaciones sociales de ver el mapa laboral. Estos  trabajadores, que fueron creando su propio trabajo, empezaron a reconstruir en los barrios populares otra forma de producir. No sólo de producir bienes y servicios, también de producir la sociedad”, sintetizó.

“La economía popular tiene la potencialidad de ser un nuevo modo de producción. Las formas productivas y la manera de generar comunidad en los propios barrios empezó a demostrar este potencial ¿Por qué lo creemos? Porque representa valores distintos al del otro modo de producción, un modo de producción subordinado al capitalismo”, declaró el especialista.

Con respecto a los desafíos que presenta la economía popular para crecer y desarrollarse como un modo de producción alternativo al capitalismo, Chena diferenció “la construcción de comunidad en base al trabajo, donde los precios sean justos en los intercambios y que esos precios sólo retribuyan a una sola clase, que son los trabajadores”. “El desafío de la economía popular es no ser cooptada por las clases ociosas. Donde hay excedente, hay clases ociosas. Por ejemplo, cuando se presenta un excedente en la agricultura familiar aparece un rentista que quiere apropiarse”, referenció el economista.

Configurar una propuesta alternativa

La investigadora Sandra Guimenez repasó algunos de los ítems más sobresalientes del artículo de Chena, aportando su mirada con respecto a las acciones a futuro: “El  primer desafío es que esta época histórica pueda reconocer que efectivamente el capitalismo argentino cambió hace cuatro décadas y que eso trajo transformaciones muy importantes en la sociedad, particularmente en el mercado de trabajo. Por lo tanto, son importantes estas visibilizaciones y enunciados para poder pensar las políticas públicas dirigidas a esos reconocimientos”.

Guimenez subrayó la importancia de retomar el concepto de “bienestar” para los trabajadores y trabajadoras que integran la economía popular. “Debemos elevar los umbrales, lo que implica garantizar mucho más que necesidades mínimas. Las personas somos sujetos sociales y debemos pensar en configuraciones que eleven el piso de las necesidades. Incorporar la dimensión de los deseos es importante, recuperarlo para una propuesta que se piensa como un modo de producción alternativo”, contextualizó.

La docente aseguró que “hay potencialidad en el sector de la economía popular para fortalecer mercados y desarrollarse en áreas que hoy pueden resultar impensadas”. “Si se planifica existe la posibilidad de reconocer, potenciar y generar nuevos saberes y esto debe realizarse en articulación con el Estado”, confirmó.

Al cierre de la charla el dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, tomó la palabra. Recapitulando el concepto trabajado por Chena y Guimenez, Pérsico afirmó: “Este capitalismo no resuelve el problema de las mayorías populares, ni genera trabajo digno. ¿Desde dónde se construye un modelo alternativo al capitalismo? Sale de los trabajadores, los trabajadores vienen construyendo ideas de modelos alternativos a este capitalismo”.

“No podemos amansar al capitalismo, pero sí podemos construir un modelo alternativo en espacios diferenciados. Las organizaciones populares queremos discutir un modelo alternativo. Se necesita una salida política con un modelo de país que nos integre en la discusión”, destacó Pérsico.

A modo de conclusión, y complementando la línea argumental, Chena definió: “Para que la economía popular tenga futuro y sea una salida certera es clave pensar las instituciones de su desarrollo y esto implica la disputa política por no ser cooptado. La economía popular tiene un gran desafío como modo de producción alternativo: integrar sus cadenas productivas”, concluyó el funcionario.