Edición n° 2797 . 19/07/2024

La desocupación bajó al 8,2% en el tercer trimestre y se ubicó en el menor nivel desde 2017

El desempleo bajó 1,4 puntos porcentuales frente al 9,6% del segundo trimestre de 2021, según los datos oficiales del INDEC. Hace un año atrás había alcanzado el 11,7%. «Estamos experimentando una muy fuerte recuperación del empleo, que en el tercer trimestre estuvo plenamente explicada por su crecimiento en el sector privado», dijo el ministro Guzmán.

La tasa de desempleo bajó a 8,2% en el tercer trimestre de 2021, y se ubicó en el menor nivel desde 2017, informó este martes el ente oficial de estadísticas INDEC. La cifra refleja que más de 1.700.000 de personas en condiciones de trabajar no tienen empleo.

Según el Indec, en la Argentina hay 4.850.000 trabajadores "en negro"

De todos modos, el dato muestra una caída de 3,5 puntos porcentuales (p.p.) -equivale a 300 mil desocupados menos- frente al 11,7% registrado en el mismo período del año anterior y una merma de 1,4 p.p. con relación al 9,6% del trimestre previo. Se dio en medio de menores restricciones a la movilidad por la pandemia de Covid-19, que estableció el Gobierno a partir de marzo del año pasado.

De esta forma, la tasa de desempleo es más baja que antes de la crisis del Covid-19 y también está debajo de los promedios de 2019 (9,8%); 2018 (9,2%) y 2017 (8,4%).

Para encontrar un nivel menor al 8,2% actual, hay que remontarse el cuarto trimestre de 2017, cuando marcó un 7,2%, previo a la crisis financiera. Y para hallar un dato inferior al mismo período, debemos retroceder a 2015, cuando la indicador fue del 5,9%.

En tanto, la subocupación -trabajadores con menos de 36 horas semanales y que buscan más empleo- se ubicó en 12,2%, equivalente a unas 2.300.000 personas. De esta forma, 3.800.000 personas tienen problemas de inserción laboral en el país, lo que significa alrededor de una de cada cinco pertenecientes a la Población Económicamente Activa (PEA) computada en algo más de 19 millones.

Por su parte, la tasa de subocupación demandante, que comprende a quienes trabajan hasta 35 horas semanales y desea tener más horas de actividad, subió levemente al 8,3% desde el 8,1% de igual período del 2020, mientras que la no demandante bajó al 3,9% desde el 5,3% anterior.

«Hubo una mejora en el número de trabajadores formales en comparación con igual periodo del año anterior. Pero el indicador de ocupados demandantes de empleo empeoró, al pasar del 14,8% -un año atrás- al 16,5% actual y la tasa de subocupación subió de 8,1% -2020- a 8,3%. Estos números reflejan que la calidad del empleo se deterioró», analizó Matías Ghidini, gerente general de la consultora en Recursos Humanos GhidiniRodil.

El ente oficial añadió que la tasa de actividad en el tercer trimestre del año subió 0,8 puntos porcentuales y se ubicó en un 46,7% (45,9% anterior; y 42,3% un año atrás). El incremento «implicó la incorporación de 1,4 millones de nuevos trabajadores, habiendo recuperado el nivel absoluto que tenía en el trimestre previo a la pandemia», comentaron desde la consulotora LCG.

An employee stands as he operates a machine at industrial manufacturing company Gottert in Garin, on the outskirts of Buenos Aires, Argentina November 1, 2018. Picture taken November 1, 2018. REUTERS/Marcos Brindicci

Por su parte, la tasa de empleo ascendió al 42,9% (desde el 41,5% previo; y 37,4% un año atrás), y marcó en nivel más alto desde fines de 2019. Además, se ubicó en parámetros semejantes a los del promedio de 2012-2013. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en el último año poco más de 1,7 millones de trabajadores consiguieron un empleo.

Vale remarcar que la tasa de empleo en las mujeres se recuperó más rápido, en el tercer trimestre de 2021 fue de 45,9%, 6,5 p.p. más que mismo período de 2020

«Estamos experimentando una muy fuerte recuperación del empleo, que en el tercer trimestre estuvo plenamente explicada por su crecimiento en el sector privado. Se crearon 422 mil puestos de trabajo en el trimestre. Es consistente con lo vibrante que están resultando la recuperación de la producción y de la inversión», comentó el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, subrayó que «la tasa de desocupación bajó por quinto trimestre consecutivo y alcanzó el menor nivel desde fines de 2017».

A través de su cuenta en la red social Twitter, Kulfas dijo que «los datos son alentadores y confirman lo que venimos señalando: estamos saliendo, de la mano del trabajo y la producción».

La baja de la desocupación «se explica íntegramente por la mejora del empleo. La tasa de empleo (ocupados cada 100 habitantes) llegó al 42,9%, valor superior al del tercer trimestre de 2019 (42,6%). Hemos recuperado todos los empleos perdidos por la pandemia», afirmó Kulfas.

El ministro sostuvo además, que la recuperación del empleo «se dio en todas las categorías ocupacionales, aunque principalmente en las que más se habían contraído al principio de la pandemia (no asalariados y asalariados informales)».

En lo que respecta al informe del INDEC, el relevamiento dio cuenta que un tercio de los «asalariados», el 33,1%, no tienen aportes previsionales, es decir que trabajan de manera informal; mientras que el 23,3% declara que «trabaja por cuenta propia».

En el conurbano bonaerense la tasa de desocupación se ubicó en el tercer trimestre en el 9,5% -por encima del promedio general-, en tanto que en la Ciudad de Buenos Aires fue del 7%

Entre los grandes centros urbanos la ciudad de Córdoba resultó la más afectada, con el 11,4%, seguida por Mar del Plata, con el 10,4%.

Desde la consulotora LCG, remarcaron que «la mejora en el mercado de trabajo sorprendió positivamente. El desempleo se redujo en un contexto de aumento de la tasa de actividad. En otras palabras, la creación de empleo fue tal que absorbió a los nuevos trabajadores (antes inactivos) e incluyó también a trabajadores desempleados».

De todos modos, advirtió por el crecimiento de la informalidad, que pasó de 28,7% – hace un año – a 33,1%. «Los trabajadores informales habían sido los más castigados por las restricciones y la pérdida de ese empleo significó una disminución en la informalidad, por lo que era esperable un aumento en la medida que la situación vuelva a ´normalizarse´. Pero vale resaltar que parte del empleo creado es de baja calidad”, indicó.