Las organizaciones marcharon al Palacio de Hacienda y reclamaron al gobierno de Javier Milei un “programa de refinanciación de deudas”, reactivar la producción y el consumo y poner en funcionamiento «la economía real». El documento de la CGT.

La CGT, las dos CTA (Trabajadores y Autónoma) y la UTEP marcharon este jueves a las puertas del Ministerio de Economía para reclamar contra el endeudamiento familiar y la morosidad récord que registra el país. Exigieron al gobierno de Javier Milei que impulse “un programa de refinanciación de deudas” y la Confederación entregó un documento en el que pidió solucionar el problema de las deudas, “reactivar la producción y el consumo y poner en marcha la economía real”. No hubo acto con discursos ni se montó un escenario.
La amplia manifestación caminó hacia el Palacio de Hacienda, ubicada sobre Hipólito Yrigoyen al 250 en las inmediaciones de Plaza de Mayo, y exigieron a la Casa Rosada “cumplir con la función de regulación del BCRA respecto a los niveles de tasa de interés aplicable a préstamos bancarios, las aplicaciones financieras, billeteras virtuales y todo medio susceptible de endeudamiento con personas físicas”.
Además, en el escrito pidieron “analizar la situación de endeudamiento de las Pymes que compromete su capital de trabajo y amenaza la continuidad de su actividad poniendo en juego las fuentes de trabajo”.
También reclamaron “la puesta en marcha de un programa de refinanciación de deudas que atienda el alarmante nivel de morosidad, incluyendo niveles de tasa acordes a la evolución de los ingresos”.
En la marcha estuvieron los miembros del triunvirato de la CGT, Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, el secretario General de la CTA-A, Hugo “Cachorro” Godoy y otros referentes de sindicales.
“El modelo de Javier Milei y Luis Caputo propone un sistema de endeudamiento constante, como el que estamos teniendo con el FMI que nos ata a refinanciaciones eternas y a vivir endeudados y endeudadas”, dijo a Tiempo Carla Gaudensi, secretaria general de Fatpren y secretaria de Géneros de la CGT.
En tanto, el secretario general de la CTA-A, Hugo “Cachorro” Godoy, se refirió a la importancia de la unidad y convocó a que el “pueblo se revele, que ganen las calles, que se reúnan en asamblea, que no se queden con los brazos caídos. Que no sea la sumisión y la bronca pasiva lo que envenene nuestras vidas”. Además aseguró que “este plan de lucha culminará en un paro nacional y en una gran marcha federal”.
“El endeudamiento es una política de gobierno. Hoy movilizamos al Ministerio de Economía contra un modelo que empuja a las familias argentinas a endeudarse para comer, pagar el alquiler y sostener los servicios básicos. Basta de usura”, sostuvo además la CGT en su cuenta de X.
Jorge Solá, uno de los titulares de la CGT, remarcó en declaraciones a TN: “Marchamos al Ministerio de Economía a mostrar esta pandemia de endeudamientos que está atravesando a la ciudadanía argentina. Efectivamente, no es un asunto entre privados, es una responsabilidad de la política económica del Gobierno”.
El documento de la CGT
“El equilibrio macroeconómico debe incluir una solución al endeudamiento y la morosidad de familias y Pymes y reactivar la producción y el consumo y poner en marcha la economía real”, comienza el documento.
“La situación económica está golpeando cada vez con más fuerza a las familias trabajadoras y también a las empresas que producen y generan empleo”, continúa. Y sigue: “a la caída de los ingresos y el deterioro del consumo, se le suma el costo elevado del endeudamiento que sufren familias y PYMES que está haciendo que cada vez sea más difícil llegar a fin de mes, pagar las cuotas y sostener las actividades productivas”.
Además, agrega que “el crecimiento de la mora financiera formal ya sea a través del sistema bancario u otros canales financieros, es el reflejo de una economía que está perdiendo capacidad de ahorro, de consumo y de producción. Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad. Y cuando cae el consumo y cae la producción, también se resiente el empleo”.
También resalta que es “mucho más complejo aún es el escenario de aquellas familias que, imposibilitadas de acceder al crédito a través de canales formales, se ven obligadas a recurrir a vías informales de financiamiento, incluso para poder cubrir sus necesidades básicas, y son víctimas de intereses usurarios exponiéndose a situaciones más dramáticas aún”.
“Frente a esta situación, es necesario que las políticas públicas atiendan esta problemática que agrava aún más la crisis socioeconómica. La posibilidad de refinanciar las deudas, extendiendo los plazos y reduciendo transitoriamente la presión de las cuotas, puede permitir que las familias recuperen capacidad de consumo y que las empresas puedan sostener su producción”, agrega. Y cierra: “el objetivo es liberar recursos para volver a poner en marcha ese círculo virtuoso que une ingresos, consumo, producción y empleo”.

Ponerle límites a la usura
En el inicio de la movilización el referente de la CTA Autónoma y secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, señaló: “No hay que descartar que sea el alto nivel de endeudamiento el que se termine convirtiendo en el desencadenante de un estallido social en el país. La situación que en este momento atraviesan millones de hogares en Argentina es dramática”.
Y aseguró que “el Gobierno no puede seguir mirando para otro lado. Tiene todas las herramientas para ponerle límites a la usura e implementar un programa de desendeudamiento de todas las familias que se endeudaron para poder sobrevivir”.
En este contexto, Aguiar apuntó contra Milei al decir que “el presidente miente cuando dice que no le pusieron una pistola en la cabeza a la gente. Son sus políticas económicas y las de Caputo las que se convirtieron en unos 9 milímetros que ahora está apoyada en la sien de millones de argentinos”.
Según los datos del Banco Central, son alrededor de 21 millones de personas las que mantienen deudas con bancos y entidades no bancarias en la Argentina. Además, la morosidad de las familias se cuadriplicó desde diciembre de 2023 y llegó al 17,5% de los créditos personales.