Durante su visita a Misiones, el gobernador bonaerense encabezó un acto con dirigentes y militantes del PJ en la sede de la ciudad de Posadas.
El viaje del gobernador Axel Kicillof a Misiones incluyó un acto político y con aires de campaña en el PJ provincial, junto a dirigentes y militantes locales.
El acto se realizó en la calle, con un escenario armado afuera del PJ de Posadas. Desde allí, el gobernador bonaerense lanzó un encendido discurso con fuertes críticas a Javier Milei y al impacto de su política económica en las economías regionales.
“Misiones tiene enormes riquezas y gente de laburo, pero hoy su actividad forestal cae por decisión de Milei. La producción yerbatera atraviesa una crisis profunda después de que destruyeran el Instituto Nacional de la Yerba Mate, y también está golpeado el turismo interno”, analizó. “En tres años de gestión, Milei no le trajo nada positivo a la provincia de Misiones: se la pasa viajando por el mundo, pero ser presidente es darle respuestas al pueblo”, agregó.
Y continuó: “Esta crisis no es circunstancial ni se va a solucionar sola: es el modelo que quieren para la Argentina, un programa que busca convertirnos en una nación dependiente, con menos trabajo y menos derechos”.
Kicillof aseguró que la administración libertaria quiere “transformar la matriz productiva» del país y señaló que «por eso van contra la industria y contra el federalismo».
«Ninguna provincia se va a salvar sola porque el problema es nacional: no es culpa del pequeño productor ni del trabajador misionero, es culpa de Milei», lanzó tajante.
«Vinimos a escuchar, a sentir lo que pasa y a entender de primera mano cuáles son los problemas para que, cuando tengamos de nuevo un gobierno peronista, podamos darles soluciones y respuestas», exclamó con la mira puesta en 2027.
Finalmente, Kicillof hizo un llamado a la militancia y a la dirigencia del peronismo para explicar a la gente que «cinco años más de Milei llevarían a un precipicio» y para «construir, desde abajo hacia arriba, una alternativa nacional que sea el camino para volver a ser una patria libre, justa y soberana».
Unas horas antes, el gobernador se reunió con productores yerbateros en Misiones. Cita que, por sí sola, envió un fuerte mensaje.
Es que la semana pasada los yerbateros habían realizado un «tractorazo» para recibir al presidente Javier Milei, que visitaba Misiones por primera vez. Los productores lo esperaron con una protesta para denunciar la difícil situación que atraviesa el sector, el aumento de los costos de producción, la caída de la actividad y el desplome de sus ganancias.
Kicillof, en cambio, no fue recibido con protestas. Muy por el contrario, el gobernador bonaerense se acercó a los yerbateros de la cooperativa «Las Tunas» en la ciudad de Apóstoles.
Allí conversó con tareferos, pequeños productores y otros representantes del sector, quienes comentaron la situación crítica que atraviesan como consecuencia de la desregulación que impulsó el Gobierno nacional y coincidieron en la necesidad de que el Instituto Nacional de la Yerba Mate recupere la facultad regulatoria que perdió a partir del DNU 70/24 de Javier Milei.
Además, la visita tuvo una segunda intención: visitar otra localidad que no sea la capital provincial.
Como parte de su agenda y mensaje federal, en sus últimos viajes a otras provincias, Kicillof viaja a la capital pero suma a la recorrida una ciudad del interior. Por supuesto no es como la campaña del Clio, pero el espíritu es similar y, con el 2027 cada vez más cerca, el presidente del Partido Justicialista Bonaerense acelera la construcción de su armado político.