El Gobernador anunció oficialmente el refuerzo al programa Medicamentos Bonaerenses, ante el recorte del Plan Remediar que lleva adelante el Gobierno nacional. “Es criminal”, exclamó el mandatario provincial.
El gobernador Axel Kicillof recorrió este jueves el Hospital Rossi de La Plata y el Depósito Central de Medicamentos de la Provincia de Buenos Aires que funciona en el Hospital Alejandro Korn de la capital bonaerense. Allí, junto al ministro de Salud, Nicolás Kreplak, anunció el refuerzo del programa Medicamentos Bonaerenses para mitigar el recorte del Plan Remediar y apuntó contra el presidente Javier Milei.
«Con sus decisiones, Milei produjo una crisis con pocos precedentes en el sistema de salud», exclamó el mandatario provincial. Kicillof senaló que la desregulación de los precios de los medicamentos llevó a que muchas personas hoy «tengan que decidir si compran un medicamento u otro, o tomar la mitad de la dosis».
El Gobernador remarcó que esa situación se agrava aún más, con los recortes cada vez más grandes en el PAMI y el ajuste del Plan Remediar. «Si bien era algo para lo que nos veníamos preparando, no esperábamos que fuera tan cruel, tan despiadado, tan bestial como lo que han hecho», lanzó.
De esta manera, el mandatario cuestionó la decisión del Gobierno nacional de «cortar un programa como el remediar, que distribuía remedios para veinte millones de personas en toda la Argentina».
«La verdad es que es una falta de respeto y las consecuencias ya se empiezan a ver este invierno. Además, como siempre, en los momentos donde empieza a recrudecer las enfermedades de de invierno», criticó.
Frente a este escenario, el Gobernador señaló que desde la Provincia se definió «redoblar los esfuerzos» y hacer una inversión de $24.500.000 millones para sumar 74 medicamentos a los 91 que ya entrega la provincia de Buenos Aires a centros de salud en los 135 municipios para su distribución gratuita
Desde el Ministerio de Salud detallaron que en esta oportunidad llegarán 45 medicamentos de los 74 comprados por la Provincia, destinados al tratamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, hipotiroidismo, infecciones agudas, entre otras.
«Son medicamentos que hacen a las enfermedades más comunes, más corrientes, y hace 24 años en la Argentina que esos medicamentos estaban disponibles para quienes no podía pagarlo. Pero ahora el Gobierno decide cerrar el Plan Remediar y además hay mucha gente que perdió la prepaga o que PAMI ya no le cubre», describió Kicillof.
«Nosotros seguimos ampliando y seguimos haciendo los mayores esfuerzos, tomando medidas que que veníamos preparando, pero hay que decirlo claramente: es criminal cortar los remedios como hace el gobierno nacional«, sentenció.
Y completó: «La provincia de Buenos Aires se compromete, como siempre, a poner los mayores esfuerzos, pero no se puede suplantar la ausencia de funciones que corresponden y han correspondido siempre al Gobierno nacional. Esto es responsabilidad pura y exclusiva de Milei».
EL RECORTE DEL REMEDIAR
El Plan Remediar es un programa que tenía veinticuatro años de historia y que garantizaba la entrega de medicamentos esenciales a 8000 centros de salud de todo el país y asistía a 20 millones de personas, cubriendo el 85% de las enfermedades crónicas y más frecuentes. Sin embargo, hace meses que las provincias denuncian recortes cada vez más profundos, que en el caso de algunos mediamentos supera el 90%, y que hoy ponen el riesgo el funcionamiento del programa.
«Ese programa indispensable garantizaba que si alguien se enferma, si tiene algún problema de salud, no está condenado a a morir si no que tiene la posibilidad de dar la batalla con medicamentos y con un Estado que garantiza el acceso a la salud», explicó Kreplak. «Eso lo cortó Milei», subrayó.
El vademécum original del Remediar tenía comprendía más de 100 medicamentos. En 2023, el plan alcanzaba a 135 municipios de la provincia, 1.617 efectores y cubría 7.280.511 tratamientos. Este año, el programa nacional llega a 128 municipios, 1.132 efectores y reparte 4.636.253 unidades de las 10.458.567 que solía distribuir hace poco más de 2 años.
Este recorte implica una reducción del 55%, que se traduce en la interrupción de tratamientos, el aumento de complicaciones de salud evitables y sobrecarga de las guardias de los hospitales.