Edición n° 2799 . 21/07/2024

Kicillof impulsa una Ley de Góndolas bonaerense para proteger a las Pymes de las políticas de Milei

El proyecto ingresó al Senado bonaerense. Fija un mínimo de proveedores en góndola para que las Pymes puedan competir contra las grandes productoras de alimentos.

@jornaveiro

En otra medida que lo posiciona en las antípodas del gobierno nacional, el gobernador Axel Kicillof envió este miércoles a la Legislatura bonaerense un proyecto de Ley de Góndolas bonaerense que tiene como objetivo central fortalecer a las pequeñas y medianas empresas provinciales y fomentar la «justa competencia» frente a las grandes productoras de alimentos y otros rubros esenciales, en medio del actual contexto inflacionario.

La iniciativa, que ingresó por el Senado, fue elaborada por el Ejecutivo y había sido una promesa del mandatario a las Pymes bonaerenses, afectadas por el plan económico dispuesto por el gobierno de Javier Milei. Hasta diciembre existía una Ley de Góndolas a nivel nacional -a la que Buenos Aires había adherido -que fue derogada por el DNU 70/20 firmado por el actual presidente.

En busca de generar un nuevo marco normativo, el proyecto enviado por Kicillof establece reglas para la exhibición de productos en góndolas físicas y también virtuales de comercios mayoristas y minoristas de modo de fomentar la equidad entre los productos elaborados por PyMEs bonaerenses y los de grandes empresas. Así, fija que deberá haber «un mínimo de proveedores por categoría» en góndola, en rubros esenciales como alimentos, bebidas, artículos de higiene personal, de limpieza y textil.

Al mismo tiempo, el proyecto propone «una cantidad mínima de Pymes en las góndolas» para la exposición y venta de sus artículos, así como «topes máximos» para la exhibición de productos de un proveedor y/o grupo económico. «Estas reglas buscan fomentar la competencia en espacios donde existen prácticas desleales y también brindar oportunidades de crecimiento a los pequeños productores», se aclara en el texto.

También se establece que los artículos elaborados por las Pymes bonaerenses deberán llevar el logo «Producción Bonaerense» para que sean identificados por los consumidores. Además se creará un registro para contar con información detallada de las empresas, que estaba bajo la órbita el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia.

Estarán obligados a cumplir la normativa, según establece el artículo 3°, todos aquellos establecimientos «con asiento en la provincia de Buenos Aires, dedicados a la comercialización mayorista y/o minorista» de alimentos, bebidas, productos de higiene personal y de limpieza del hogar, que pertenezcan a una cadena comercial o que no pertenezcan a una cadena comercial «pero cuenten con una superficie destinada a comercialización mayor a 300 metros cuadrados y tenga dos o más líneas de cajas».

El proyecto fija también sanciones, multas y pérdida de beneficios impositivos y hasta clausura del establecimiento para quienes no cumplan con la ley.

Fundamentos

En los fundamentos de la iniciativa, el Ejecutivo explica que la Ley de Góndolas «busca regular el mercado de consumo masivo fomentano la competencia en las góndolas bonaerenses» con el foco puesto en promover a las micro, pequeñas y medianas empresas» que se quedan afuera de las góndolas debido al oligopolio actual concentrado en pocas manos.

Realiza un diagnóstico de la situación actual y asegura que existe «un proceso de concentración de tipo oligopólico», en el que «grupos reducidos de empresas imponen sus lógicas económicas centradas en la maximización de sus ganancias, excluyendo a potenciales competidores y no respetando los derechos de los consumidores».

Cita números sobre cómo funciona el mercado y precisa, por caso, que el 74% de la facturación de los productos de góndola en las grandes cadenas comerciales corresponde a apenas 20 empresas. Las Pymes tienen distintos obstáculos para poder acceder, como restricciones al crédito y condiciones comerciales abusivas que las dejan afuera del juego.

«Resulta necesario que el Estado provincial asuma la responsabilidad de defender el trabajo y progreso de las y los bonaerenses, restableciendo en el orden local un régimen legal que hasta su derogación venía generando un beneficio a la economía bonaerense, indispensable en el contexto actual», concluye.