El Gobernador criticó el alineamiento con Estados Unidos y la apertura indiscriminada de las importaciones en desmedro de la industria nacional

El jueves, después de un encuentro con empresarios pymes en Ituzaingó, el gobernador Axel Kicillof acusó a Javier Milei de «dilapidar nuestra industria nacional» y se metió de lleno en la política comercial e internacional de la Argentina.
Tras brindar un discurso en defensa de pequeños y medianos empresarios nacionales, el mandatario bonaerense cuestionó la decisión del Gobierno nacional de abrir indiscriminadamente las importaciones. «Estamos sustituyendo producción nacional por producto de China, porque China también encuentra una oportunidad y porque los demás países están protegiendo su mercado interno», analizó.
“Destruir pymes es un suicidio para la Argentina”
Kicillof sostuvo que Milei pone «de remate» a la Argentina. «Estamos con la latita arriba del coche, y la verdad que no tiene ningún sentido, no tiene lógica, no tiene racionalidad lo que hace Milei», exclamó y criticó el alineamiento con Estados Unidos.
En contraposición, el gobernador planteó la posibilidad de profundizar la integración regional y coincidió con el presidente de Brasil, Lula da Silva, en avanzar hacia «una integración en materia productiva, científica, tecnológica, energética» a través del Mercosur.
«Ahí hay una oportunidad enorme», resaltó. Sin embargo, se lamentó que hoy en Argentina «tenemos un presidente que, si no le gusta el que gobierna en otro país, aunque sea vecino, aunque sea el principal socio comercial nuestro, corta relaciones, insulta, maltrata y se pone a jugar a la política, apoyando candidatos que tienen que ver con la ultraderecha internacional».
«Es de una ignorancia tan destructiva que, evidentemente, hay una oportunidad perdida, porque el Mercosur incluso ha hecho acuerdos con la Unión Europea y Lula ahora está buscando que haya un acuerdo más general con los BRICS. Puede tener y debe tener acuerdos también con Norteamérica, pero no nos podemos casar con Estados Unidos, con Israel y decir que eso no va a resolver los problemas argentinos», criticó.
En esa misma línea, resaltó que las propias estadísticas del RIGI «se ve que las empresas no son norteamericanas» y consideró que «Milei debería sentirse despechado».
«¿Qué más puede hacer?, ¿qué más puede chupar las medias?, ¿qué más puede entregar nuestro?», lanzó.
«Estamos en un momento de cambio y rediseño en materia de geopolítica, en la división internacional del trabajo, en las relaciones comerciales entre los países, en las relaciones monetarias, financieras, ¿y qué hace Milei? Nada. Pone en venta al país, al mejor postor», sentenció.
Durante la Ronda de Negocios Multisectorial, de la que participaron pequeños y medianos empresarios, Kicillof describió que «desde que asumió Milei, todos los sectores viven una catástrofe de magnitud histórica: se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo formal, cerraron 26.000 empresas y se multiplicó la cantidad de familias endeudadas».
«Este es el rumbo económico que eligió el Gobierno nacional: no es un error, es un plan deliberado para desindustrializar el país y arrasar con el mercado interno», completó.