Edición n° 3459 . 12/05/2026
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Implosionó la UIA contra el modelo Milei

Durísimo texto de su presidente, Martín Rappallini, que hasta ahora actuaba como un alfil del Gobierno

(Por Leandro Reonou) Criticó el RIGI direccionado y dijo que hay crisis “en un contexto de apertura económica, caída de ventas y fuerte presión sobre márgenes”. También disparó munición gruesa: “hoy, la industria está financiando el Estado, jubilaciones y educación”.

El texto sorprendió a todos, porque muestra una implosión inédita de la Unión Industrial Argentina (UIA) contra las políticas del Gobierno de Javier Milei. Y además fue escrito por uno de los principales alfiles fabriles del Ejecutivo. El que más paciencia le tuvo al modelo, mientras sus compañeros se prendían fuego en una crisis sin fin.

La nota a la que accedió Página I12 es extensa y se intitula “RIGI Industrial ya!”. La redactó el presidente de la entidad, Martín Rappallini. Critica allí el RIGI direccionado que hoy el gobierno celebra, pide intervención del Estado para salvar a sectores, dice que el Gobierno tiene que hacer política para toda la industria, admite caída de ventas y los daños de la apertura económica y hasta dispara munición gruesa de carácter político: “hoy la industria está financiando el Estado, jubilaciones y educación”, expresa Rappallini.

Fue el propio Rappallini el que circuló el texto en varios grupos de Whatsapp de la entidad. Quería que el mensaje llegara. Incluso lo coló en el grupo Info Industrial, que él mismo creó y del que participan 500 empresarios industriales de todo el país. “Esto nos representa!!”, “al fin un mensaje claro!”, “esta tiene que ser la posición de la UIA!!”, fueron algunas de las respuestas y celebraciones que recibió luego de subir la nota.

Antes de ver el detalle de la carta bomba de Rappallini contra el Gobierno, es pertinente decir que él es un hombre de Techint dentro y fuera de la UIA. Llegó a la presidencia por el aval de Paolo Rocca y se sostuvo en paz administrada con el Gobierno hasta que el propio Rocca decidió comenzar los combates. La carta coincide con la salida de Rocca a hacer lobby contra el gobierno de Milei. Ese factor fue lo que hizo que la UIA sacara la cabeza: es paradójico, pero lo que no se hizo por el impacto de la crisis se logró por cuestiones personales. Acostumbrados a masticar bronca y administrar complejidades, los industriales se abrazan, de todos modos, a esta embestida inédita.

“Apertura económica y caída de ventas”

El texto de Rappallini asegura que “el anuncio del Gobierno de avanzar con un “Súper RIGI” para sectores estratégicos deja una definición económica muy importante. Y creo que es bueno decirlo claramente: se terminó en la Argentina la idea de que no debía haber políticas sectoriales». Y agrega que “cuando el Estado decide bajar Ganancias al 15%, eliminar retenciones, permitir amortización acelerada, liberar aranceles y generar estabilidad fiscal para determinados sectores, lo que está reconociendo es algo muy concreto: que para competir globalmente hacen falta condiciones globales”.

A renglón siguiente, dice que está bien atraer inversiones de sectores estratégicos, pero “si aceptamos que para competir globalmente hacen falta condiciones globales, entonces tenemos que aceptar exactamente lo mismo para la industria transable tradicional argentina. Porque eso es justamente lo que hoy está pasando. Hay sectores industriales completos que están compitiendo contra el mundo con una estructura impositiva, laboral y financiera completamente fuera de escala”.

Aclara aquí que, además, “lo están haciendo en un contexto de apertura económica, caída de ventas y fuerte presión sobre márgenes. (…) Si un sector nuevo necesita beneficios especiales para poder desarrollarse, también hay que entender que los sectores tradicionales que ya producen, exportan y generan empleo están necesitando exactamente lo mismo”.

“La industria está financiando al Estado”

A continuación, ya pega directo al corazón oficial cuestionando que no bajaron los impuestos. El texto apunta que “hay algo más importante todavía. Hoy gran parte de la industria argentina está financiando el funcionamiento del sistema. Está financiando el Estado. Está financiando jubilaciones. Está financiando educación. Está financiando municipios, provincias y Nación a través de una presión fiscal altísima”.

“No parece razonable que los sectores que resistieron décadas de crisis, inflación, falta de crédito, juicios laborales, costos logísticos y presión tributaria récord, ahora además tengan que absorber el costo completo de la transición económica”, agrega y va a fondo. “En otras palabras: los que sobrevivieron al peor contexto argentino terminan financiando el nuevo esquema competitivo de sectores que todavía no existen en escala”. En ese contexto, se cubre Rappallini diciendo que esto no es un ataque al “súper RIGI”, pero que mientras regalan el recurso, “en Argentina todavía tenemos: alta presión fiscal, costos laborales no salariales elevados, tasas de financiamiento muy altas, infraestructura insuficiente, superposición impositiva, burocracia, costos logísticos enormes. Entonces, cuando llega la apertura económica, todas esas distorsiones quedan expuestas. Y eso es exactamente lo que hoy está pasando. Por eso hay sectores industriales que están sufriendo fuertemente”.

“Ningún país normal destruye sectores transables”

La carta del presidente de la UIA que él mismo filtró en chats de Whatsapp sigue diciendo que “la Argentina necesita estabilizar la macroeconomía, bajar inflación y abrirse al mundo. Eso está fuera de discusión. Pero también necesita entender que ningún país normal destruye sus sectores transables mientras corrige sus desequilibrios”.

Y concluye que “todos los países que compiten globalmente acompañan a sus sectores productivos durante las transiciones. Estados Unidos lo hace. Europa lo hace. China lo hace. Brasil lo hace. Todos entienden que el sector transable es el que genera exportaciones, empleo formal, innovación, tecnología y dólares genuinos”.