(Leandro Renou) Tarifas subieron casi 7 puntos y Alimentos 3,3. Eso explica por qué Milei se negó a actualizar la fórmula del IPC, en la que pesaban más los Servicios. Para Caputo no sube la inflación, hay “corrección de precios relativos”.
Con ajuste fiscal, monetario, dólar intervenido con aval de Estados Unidos, caída del consumo, y salarios con cuatro meses a la baja la inflación sigue sin ceder y avisa que en breve se pondrá bastante por encima del 3 por ciento y muy lejos del 0 que pronosticó Javier Milei.
Es que el INDEC comunicó que, en febrero, la inflación fue del 2,9 por ciento, cosechando nueve meses consecutivo sin bajar. Todo sin el impacto de la guerra en Medio Oriente, que ya está pegando duro en combustibles y recalentará el índice de los próximos períodos. Para el ministro de Economía, Luis Caputo, la situación no tiene que ver con una inflación que no frena, sino que lo que hay es una “corrección de precios relativos”.
El número, además, tiene dos cuestiones que son centrales: la primera, que Alimentos aumentó 3,3 por ciento, una suba muy importante. La segunda, que Tarifas y Vivienda aumentaron casi 7 puntos (12,1 luz, por caso). Estos dos datos no sólo adelantan inflaciones futuras más altas, sino que dejan en evidencia por qué Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, se negaron a actualizar la medición del IPC. La nueva medición ponderaba más a Servicios que a Bienes, por lo cual si hoy la inflación sigue sin ceder, con la fórmula actualizada ese IPC hubiese sido muy superior al 2,9 por ciento. Cabe recordar que el titular del ente estadístico, Marco Lavagna, renunció argumentando que el Ejecutivo se negaba a medir bien la marcha de los precios.
El tercer factor de interés del informe del INDEC es que la inflación núcleo, la que está limpia de estacionalidades, se aceleró del 2,6 de enero al 3,1 de febrero. Ese dato, que es el más alto desde mayo del 2025, adelanta que las inflaciones de marzo y abril serán más altas y tendrán la chance no sólo de romper la barrera del 3 por ciento, sino más bien de coquetear con el 4. De hecho, el IPC nacional de INDEC ya tiene, en febrero, una inflación superior al 3 por ciento en todas las regiones del país menos GBA: en región Pampeana fue del 3, Noreste 3,1, Noroeste 3,5 y Cuyo 3,4 por ciento.
El número que el INDEC reflejó lo esperaban pocas consultoras (sólo Equilibra, Eco Go y Vectorial acertaron), que ya llevan al menos dos meses subestimando los efectos de los aumentos, sobre todo en Alimentos. Las mediciones privadas no muestran aún un síntoma real del costo de vida. Y las públicas tienen algunas observaciones que, a esta altura y luego de la intervención política del organismo, parecen al menos observables: Una de ellas que, en INDEC, Transporte subió 2 por ciento; mientras que el mismo rubro, en IPC de la Ciudad, deflacionó 0,4 por ciento. El asunto allí es que el servicio de colectivos subió casi 5 por ciento y se licuó, en CABA, con una baja del 32 por ciento en el precio de los pasajes aéreos. En el IPC nacional ni siquiera se reportó la suba limpia real del transporte.
Rubro por rubro
Hace unos días, el Presidente Milei volvió a asegurar que en los próximos meses la inflación caminará hacia el “0″. En el detalle por rubros, eso parece estar bastante alejado de la realidad.
En cuanto a la variación interanual, la inflación fue de 33,1 por ciento, según el relevamiento del organismo. Así, acumuló 5,9% en el primer bimestre. La división de mayor aumento en el mes fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8%), principalmente por la suba de tarifas en la mayoría de las provincias y la modificación de los esquemas de beneficiarios de tarifa con y sin subsidio.
La segunda división con mayor aumento se vincula a Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,3%).
La división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por la suba de Carnes y derivados, a excepción de Patagonia, donde la mayor incidencia se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en febrero de 2026 fueron Bebidas alcohólicas y tabaco (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (0,0%).
A nivel de las categorías, los precios Regulados (4,3%) tuvieron el mayor incremento, seguidos de IPC núcleo (3,1%) y Estacionales (-1,3%).
“Toto” en el país de las maravillas
En este escenario, Caputo tuvo una lectura muy particular del fenómeno. Desde su cuenta en X, “Toto” expresó que “la economía argentina todavía se encuentra en un proceso de corrección de precios relativos, tras más de dos décadas de acumular distorsiones que generaron estancamiento del nivel de actividad y el empleo y una tendencia inflacionaria creciente”.
Asimismo, explicó que “esta corrección es fundamental para asegurar el orden macroeconómico y las condiciones para que la economía se mantenga en un sendero de crecimiento sostenido, tras registrar una suba de 10,3% en el Estimador Mensual de Actividad Económica entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025″.
Por último, especuló con la receta económica fallida que terminó de nuevo con precios al alza. Aseguró que “el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero, con una evolución de los agregados monetarios consistente con el proceso de desinflación, y la mejora en el balance del BCRA son prioridades del programa económico que permitirán que la inflación converja por primera vez en décadas a niveles internacionales”.