Edición n° 2746 . 29/05/2024

GEOTECNOPOLÍTICA: SEMICONDUCTORES y ESTADO/ ECONOMÍA DEL CONOCIMINETO/ DISPUTA MUNDIAL

 

La disputa por el liderazgo global de las tecnologías digitales es una necesidad básica para la producción de los dispositivos de la economía del conocimiento, finalmente, se trata de seguridad nacional, de seguridad económica y laboral; políticas de Estado.

( Por Alfredo Moreno * / Especial para Motor Económico ) La administración Biden permitirá que los principales fabricantes de semiconductores de Corea del Sur yTaiwán mantengan y desarrollen sus operaciones de producción de chips sin represalias de Estados Unidos.

El subsecretario de Comercio para Industria y Seguridad delDepartamento de Comercio Alan Estévez, anunció durante la reunión de la Asociación de la Industria de Semiconductores,que el gobierno tiene la intención de extender las exenciones existentes de la política de control de exportaciones de Estados Unidos, diseñada para restringir a las empresas la venta y equipos de fabricación de chips a China.

Quedo en letra escrita las declaraciones de Bidenexpresadas en 2022 “si quieren recibir dinero del fondo federal para rescatar su industria de semiconductores, los fabricantes estadounidenses de chips no podrán expandir su capacidad de producción en China durante una década a partir de que les sean otorgados los recursos”.

Las nuevas reglas que el Departamento de Comercio impuso para el fondo de 39 mil millones de dólares diseñado para construir una industria de semiconductores de vanguardia en Estados Unidos y recuperar su hegemonía en la cuota mundial de producción de chips, están fuertemente debilitadas.

En octubre de 2022, Estados Unidos implementó restricciones al sector de semiconductores de China, pero también otorgó exenciones de un año a varias empresas, incluidas la surcoreana Samsung Electronics y TaiwanSemiconductor Manufacturing Co.que han invertido miles de millones de dólares para construir plantas en China.

La industria de la fabricación de semiconductores está liderada por TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company Limited) también conocida como Taiwán Semiconductor. Esta compañía taiwanesa acapara actualmente el 54% del mercado de los chips, y tras ella, se encuentran Intel y Samsung, ambas con una cuota aproximada del 17%. Estas cifras reflejan una realidad inapelable: la ventaja actual de TSMC es insalvable.

Los equipos fotolitográficos más avanzados que tienen estas tres compañías, que utilizan la tecnología de ultravioleta extremo (UVE), han sido fabricados por la compañía holandesa ASML.

Estas complejísimas máquinas recurren a componentes de otros países, como la fuente de luz ultravioleta de la empresa estadounidense Cymer, o las ópticas de la alemana ZEISS, lo que delata la plurinacionalidad de los mejores equipos litográficos actuales.

A diferencia de Intel, que diseña y fabrica sus propios chips; AMD, NVIDIA y Qualcomm solo diseñan sus circuitos integrados. A estas tres compañías estadounidenses los servicios de fabricación se los proporciona mayoritariamente TSMC, lo querefuerza  el liderazgo en el ámbito de la producción de semiconductores de la compañíataiwanesa. Aun así, el diseño de chips en sí mismo aporta mucho valor a la industria, tanto que, Estados Unidos promovió Ley de CHIPS en 2022 para recuperar terreno en la disputa Geopolítica Tecnológica.

Un informe elaborado por SIA (Semiconductor IndustryAsociation) la organización que aglutina a los fabricantes de semiconductores estadounidenses, y la consultora Boston Consulting han publicado un dato rotundo: la cuota de mercado conjunta de las empresas estadounidenses que se dedican al diseño de chips ha caído un 4% en tan solo seis años. Ha pasado del 50% que tenían en 2015 al 46% que sostuvieron en 2021.

Enel informe de SIA, se subraya que estos datos apuntan una tendencia que puede acelerarse durante los próximos años. Y, de ser así, Estados Unidos podría perder su liderazgo también en el ámbito del diseño de chips como ya lo ha hecho en el terreno de la fabricación de semiconductores.

Los competidores a batir son, según SIA, China y Corea del Sur, y la estrategia a seguir que propone esta organización estadounidense es exactamente la misma que ya han puesto en marcha estos dos países asiáticos.

Lo que reclaman los fabricantes de chips estadounidenses es, sencillamente, más ayuda de su Gobierno. Según SIA sus competidores chinos, entre los que se encuentra SMIC, y surcoreanos, como Samsung, ya están recibiendo un respaldo muy robusto de sus respectivos Gobiernos.

El informe no lo indica con claridad, pero sugiere que este respaldo debe ser mayoritariamente económico, aunque no tiene por qué limitarse solo al apoyo financiero a las empresas involucradas.

SIA pide al Gobierno una inversión de hasta 30.000 millones de dólares durante esta década, así como una línea de crédito de hasta 20.000 millones de dólares

El programa ‘CHIPS and ScienceAct’ aprobado por el Congreso estadounidense contempló la entrega de 52.000 millones de dólares a los fabricantes de chips, pero no dice nada de los diseñadores de circuitos integrados. SIA espera que esto cambie. Y lo que pide es que estas últimas empresas reciban una inversión de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares durante esta década, así como una línea de crédito de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares.

De lo contrario, según resalta el informe de SIA:Estados Unidos también acabará perdiendo esta guerra.

Con la ley CHIPS que fomenta la fabricación de semiconductores, el gobierno de Estados Unidos buscó aumentar su competitividad frente a los fabricantes de la República Popular China.

La Cámara Baja estadounidense presidia por Nancy Pelosi, aprobó el multimillonario proyecto de ley que proporciona un crédito fiscal del 25 por ciento para las instalaciones estadounidenses que producen semiconductores o equipos para la fabricación de chips y subsidiar con 52.700 millones de dólares la fabricación de microchips y que fortalecerá las cadenas de suministro para mejorar la posición de Estados Unidos frente a la competencia China. Este proyecto de ley, dijo Pelosi, «es una victoria rotunda para la población estadounidense».[i]

La economía global se ha visto afectada desde 2020 por la escasez de microchips, causada en parte por los efectos de la pandemia de covid-19, las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos y factores climáticos. Simultáneamente, otros sectores de la economía experimentaron un aumento de la demanda de productos que requieren microprocesadores, por el mayor número de personas trabajando y estudiando desde sus hogares.

La escasez de semiconductores es uno de los ejemplos de faltantes de productos que merman la producción y encarecen las mercancías en Estados Unidos, azotado por la inflación. El presidente estadounidense insiste en que la inflación galopante está directamente relacionada con los problemas de las cadenas de suministro globales e insta a los fabricantes a recuperar la producción nacional, en particular de semiconductores.

En las últimas décadas los fabricantes de semiconductores se mudaron de EE.UU., por la baja inversión del Estado, menos del 1% de su PIB en investigación y desarrollo de chips, lo que ha hecho que China lo supere en este sector.

«Al final del día, esto es sobre seguridad nacional, seguridades económicas y sobre trabajos». “Es exactamente lo que debemos hacer para hacer crecer nuestra economía en este momento. Al fabricar más semiconductores en los Estados Unidos, este proyecto de ley aumentará la fabricación nacional y reducirá los costos para las familias. Y fortalecerá nuestra seguridad nacional al hacernos menos dependientes de las fuentes extranjeras de semiconductores”, afirmo Biden.

En un acelerado retorno a las políticas de Estado que motorizaron el Silicon Valley a comienzos de 1960, los partidos Demócrata y Republicano acordaron motorizar la Ley CHIPS ya que al gobierno estadounidense le permite reducir la dependencia del país hacia las manufacturas asiáticas y así, reducir los impactos por conflictos geopolíticos alrededor de países relevantes en la fabricación de chips como Taiwán. Estados Unidos ha propuesto a Japón, Corea y Taiwán crear la alianza Chip4 para construir una cadena de suministro de semiconductores, dejando fuera de la iniciativa a la Unión Europea.

La situación planteada tras el impacto de la pandemia por Covid-19, tiene en el centro la escasez de dispositivos de cómputo como laptops, teléfonos y consolas, ante un alza atípica en la demanda y disrupciones a las cadenas de suministro. Se espera que empresas como Intel, Micron y TSMC se vean beneficiadas por la nueva legislación. Ambas han adelantado sus planes para construir nuevas plantas de fundición de semiconductores en el país en estados como Arizona y Ohio. Según Micron, actualmente sólo 2 por ciento del suministro global de memoria se fabrica en los Estados Unidos.

Aunque la industria estadounidense cuenta con gran relevancia en aspectos clave de la cadena de valor de semiconductores como el diseño y el registro de patentes, actualmente son grupos asiáticos los que poseen la mayor capacidad de fabricación de este componente.

SEMI, la asociación global de empresas de diseño y fabricación de semiconductores estima que las ventas globales de equipos de fabricación de semiconductores por parte de los fabricantes de equipos originales alcancen un récord de 117 mil 500 millones de dólares en 2022, un aumento de 14.7 por ciento respecto al 2021, con la expectativa de alcanzar 120 mil 800 millones en 2023.

La Ley CHIPS incluye, además, 1.5 mil millones de dólares para el Fondo Público de Innovación de la Cadena de Suministro Inalámbrica que busca estimular el movimiento hacia tecnologías inalámbricas de arquitectura abierta y basadas en software.

El estímulo estatal busca impulsar el crecimiento del mercado de Open-RAN como tecnología para redes 5G. El gobierno y la industria estadounidense buscan dar un nuevo impulso al crecimiento de Open-RAN o redes abiertas (a proveedores de EE. UU.) de acceso inalámbrico, que reduzcan también la dependencia del país hacia fabricantes extranjeros de redes tradicionales y propietarias, como la sueca Ericsson, la finlandesa Nokia y la china Huawei.

*Alfredo Moreno

Computador Científico

Ing. TIC en ARSAT

Profesor TIC en UNM

Integrante de la RED PLACTS


[i]https://esferacomunicacional.ar/geotecnopolitica-ee-uu-taiwan-china/