Edición n° 2701 . 14/04/2024

Fuentes Seguras/ Tambores de Guerra

El clima pre bélico, en alza. Las economías occidentales, con dificultades crecientes. Qué es la Estrategia Industrial Europea de Defensa. La OTAN sigue disciplinando a la Unión Europea. Macrón releva a Biden como mascarón de proa de los intereses financieros. Napoleón Bonaparte. Las clases sociales, los estados y la continuidad del planeta.

Por Gabriel Fernández *

La posibilidad de un conflicto bélico mundial entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Federación de Rusia se ha profundizado. Quien plantó el ariete discursivo fue Emmanuel Macron. El presidente francés dijo esta semana que Europa debe prepararse para la guerra si quiere la paz, catalogando a la nación que orienta Vladimir Putin de adversaria que no se detendrá en Ucrania si logra derrotar a las tropas de Kiev.

ESTRATEGIA INDUSTRIAL EUROPEA DE DEFENSA. En el mundo diplomático, con esquirlas hacia los espacios de análisis político, se interpretó que la escalada verbalizada por Macron responde a una “estrategia de globo sonda” para mentalizar a la población, relativizar las dificultades económicas del Viejo Continente por cooperar con el mandatario ucraniano Volodímir Zelenski​ y justificar el alineamiento vertical con la política exterior norteamericana.

Europa se encuentra en una crisis de la cual, ante la continuidad de la acción guerrerista, solo cabe esperar una profundización. El malestar social evidenciado en Alemania, la misma FranciaGran Bretaña, entre otros, se ha hecho sentir al recaer las secuelas de las dificultades para adquirir combustibles fósiles en tiempo y forma tras las sanciones impuestas contra Rusia y la destrucción del Nord Stream promovida por el gobierno norteamericano con respaldo noruego.

Los mensajes surgidos del atlantismo auspician una fuerte alza de la tensión con Rusia, en contraste con las declaraciones del Papa Francisco que pidió un esfuerzo para materializar un armisticio en Ucrania. La canalización de recursos productivos y sociales hacia las áreas de Defensa, cuya decisión fue adoptada por la Unión Europea en obediencia a la sugerencia de una OTAN controlada por los intereses financieros y armamentísticos, está generando un rearme sostenido de las potencias involucradas.

Hace poco este periodista indicó que, para Rusia, y colateralmente para China e Irán, salirse de la carrera armamentística, como propuso un mes atrás Putin, resultaría muy difícil. Hace pocas horas, se conoció el anuncio de la Comisión Europea (CE) sobre el lanzamiento de la Estrategia Industrial Europea de Defensa (EDIP). Se trata de una iniciativa para potenciar la fabricación de elementos bélicos con 1.500 millones de euros, lo que fue calificado como “espectacular” por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

Los países del continente casi han duplicado (+94%) sus importaciones de armamento entre los periodos 2014-2018 y 2019-2023. Solo entre 2022 y 2023, el aumento se cifró en un 21%. Los Estados Unidos aumentaron sus exportaciones de armas en un 17% durante esos mismos periodos. Y Francia (+47%) superó ya a Rusia como segundo exportador mundial de armas.

“El 55% de las importaciones de armas de los Estados europeos fueron suministradas por EEUU en 2019-2023, lo que supuso un aumento sustancial frente al 35% en 2014-2018”, precisa el informe del SIPRI, que añade que la India fue el principal importador de armas a nivel global en los periodos indicados.

Ese es el marco que envuelve las declaraciones de Macron, y otros altos funcionarios europeos, como la presidenta de la CEUrsula von der Leyen, en su apuesta combinada por enviar tropas de la OTAN a Ucrania e impulsar la industria europea armamentística. La reciente incorporación de Suecia a la coalición atlántica y la grave situación que se percibe en Asia Occidental, entre otras regiones candentes, evidencian que una conflagración mundial no resulta imposible.

En esta esgrima de declaraciones fuertes, a nadie se le ocurrió citar la frase que comanda los programas de desarme en el orden mundial: Una guerra nuclear no puede ganarse y no debe lucharse. Es que, créase o no, hay quienes estiman que pueden vencer; y por lo tanto, desplegarla es una opción válida, si sus necesidades así lo ameritan.

Batalla de Kearsarge y Alabama

CLIMA PREBÉLICO. El sentido del presente texto no es alarmar sino describir un panorama que se intenta borronear para que los belicistas operen sin cuestionamientos públicos. Los arsenales de la OTAN han decrecido como consecuencia de su transferencia a Ucrania; los especialistas militares precisan que el resto es limitado. Sin embargo, el rearme actual supera holgadamente el intento de recuperar el equilibrio.

Un estudio de la Universidad CEU San Pablo de Madrid acaba de plantear que “La cuestión es la finalidad de ir acumulando ese armamento”. Sus investigadores internacionales concluyeron que “Se hace acopio no para buscar mayores acuerdos, sino porque se presupone que vamos encaminados hacia un choque, sin frenos”, y estimaron que “solo un fuerte cambio del curso de los acontecimientos podría alejar la perspectiva de un conflicto paneuropeo”. La prestigiosa entidad subrayó que “hay signos de un clima prebélico” en Europa.

Sigamos. Según el texto ¿Hacia la tercera guerra mundial? del analista Manolo Monereo“Macron y Von der Leyen expresan una situación que se les vuelve adversa. Otra cosa es que perseveren en la respuesta, con todas las consecuencias. Pero el rearme y la reconversión industrial es lo que está practicando EEUU desde la llegada de Biden”, presidencia que puede calificarse como una impulsora de una fase de “neoliberalismo armado”. ¿Entonces? “Esto puede llevar a un cambio del papel del Estado, la sociedad y la economía”.

El peligro de la situación actual, según Monereo, es el total compromiso de las elites europeas con la OTAN“Ya solo pueden escalar. También podrían buscar un arreglo con Rusia, pero podrá ser percibido como una derrota, porque la posición político-militar de Rusia se ha reforzado en este periodo”, explica. Y agrega que “la OTAN se ha convertido en la dirección política, social y económica de la UE”.

Son muchas cosas para considerar. Hagámoslo, lector.

EL GOLPE. En esta secuencia la movida indicada ha sido calificada como un golpe de la OTAN sobre la UE y sus naciones “políticas”. El modelo es la desterritorialización de esos estados para que operen en beneficio de las corporaciones financieras. Sucedió a comienzos de 2021, con la asunción de Joseph Biden. Entonces se desbarató el Acuerdo entre China y la UE destinado a un ensamble económico formidable y redituable entre ambos espacios, que hubiera convertido a la Eurozona en un genuino poder multipolar.

Aunque desde entonces germinó una caída económica profunda de las fajas productivas en beneficio de las rentísticas (o más bien por eso), los comandos de estas últimas evaluaron que el resultado ha sido positivo. Con la guerra gestada sobre Ucrania y la tensión mundial persistente, que contiene el acicateo a los grandes emergentes para no quedar atrás en la fabricación de armamentos, lograron ralentizar el despliegue de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, así como las inversiones -sobre todo energéticas- previstas para el período en curso.

Esos organizadores del agujero negro, al ver los beneficios alcanzados en base a la destrucción, ratificaron que el camino es la guerraHasta lo publicaron, por si alguien necesitaba engañarse para calmar la ansiedad. Así que nada de armisticio, Francisco, nada de paz. Y la democracia de estilo nazi vertebrada desde Kiev, será defendida hasta el último ucraniano.

En relación con los intereses de fondo en colisión, es preciso considerar también La trampa de Tucídides, que explicamos en un artículo previoLa situación que se genera cuando una potencia en ascenso amenaza con desplazar a una potencia gobernante. Cuando eso sucede, la tensión estructural resultante hace que un choque violento sea la regla, no la excepción. La potencia presente ataca a la emergente para retener el poder o al menos condicionar la nueva realidad. Resulta de importancia recordar que, al tiempo que definía la guerra como el rumbo, la OTAN y muy esencialmente los Estados Unidos, calificaban a China como “enemigo sistémico”.

El suicidio - Edouard Manet - Historia Arte (HA!)

MACRÓN POR BIDEN. A ver ¿cabe tanta preocupación? Consideremos las palabras del presidente galo.

Emmanuel Macron, advirtió que Europa debe prepararse para la guerra si quiere la paz, y tildó a la Rusia del presidente Vladimir Putin como adversaria que no se detendrá en Ucrania si vence a las tropas de Kiev en el conflicto que dura ya dos años. “Si Rusia gana esta guerra, la credibilidad de Europa se reducirá a cero”, dijo en una entrevista televisada. Agregó que era importante que Europa no trazara líneas rojas, lo que daría una señal de debilidad al Kremlin y le animaría a seguir adelante con su “invasión” de Ucrania.

Además, se negó a dar detalles sobre cómo podría ser un despliegue en Ucrania“Tengo razones para no ser preciso”, dijo. “No voy a dar visibilidad (a Putin)”. También precisó que Francia nunca iniciaría una ofensiva contra Rusia y que París no estaba en guerra con Moscú, pese a que Rusia había lanzado ataques contra intereses galos dentro y fuera de Francia. Luego puso de relieve que Ucrania estaba en una situación “difícil” sobre el terreno y que era necesario mayor apoyo de aliados.

Destacó el francés que “Si Ucrania cae, nuestra seguridad estará amenazada. Si continúa la escalada, tenemos que estar listos para tomar todas las decisiones necesarias para que Rusia no gane nunca”. Con intención, utilizó una expresividad dramática: “la guerra está a menos de 1.100 kilómetros de Estrasburgo” y habló de conflicto “existencial para Europa y para Francia”. ¿Renace la idea de destruir Rusia y fragmentarla en varios estados?: “Si decidimos ser débiles frente a alguien como Putin, que no tiene límites, si le decimos de forma ingenua que no superaremos este o ese límite, no sería buscar la paz; sería asumir la derrota”, enfatizó.

No contento con ello, Macron calificó a Rusia de “potencia desestabilizadora” y a Putin de estar en una “deriva represiva y autoritaria” en su país, pero tras recordar que ha sido “el líder internacional en ejercicio que más ha hablado con él”, afirmó que “algún día habrá que volver a hacerlo”. Y volvió sobre la cuestión: “no habrá paz duradera si no hay soberanía y retorno a las fronteras reconocidas internacionalmente en Ucrania”, para lo cual solicitó un renovado respaldo para Kiev.

Édouard Manet, obras de arte - TodoCuadros.

NAPOLEÓN BONAPARTE. Sus comentarios originaron interesantes pronunciamientos en varios países. Por lo pronto, los Estados Unidos -elecciones en noviembre con una opinión pública fatigada por la ausencia de inversión interna y la expansión de ayudas bélicas externas con bombos y platillos- hicieron saber que no tenían la intención de seguir el concepto delineado por Macrón. En estos momentos, los republicanos bloquean un nuevo paquete de ayuda para Kiev, por valor de 60.000 millones de dólares. El Kremlin, por su parte, advirtió que el conflicto entre Rusia y la OTAN sería inevitable si los miembros europeos de la alianza militar enviaban tropas a luchar en Ucrania.

Vyacheslav Volodin, presidente de la Duma Estatal, la Cámara baja del Parlamento, dijo que Macron parecía verse a sí mismo como Napoleón y le advirtió que no intente seguir los pasos del emperador francés. “Para mantener su poder personal, a Macron no se le ocurre nada mejor que desencadenar una Tercera Guerra Mundial. Sus iniciativas se están volviendo peligrosas para los ciudadanos de Francia”, dijo Volodin. Y guapeó “Antes de hacer tales declaraciones, sería correcto que Macron recordara cómo terminó el intento para Napoleón y sus soldados, más de 600.000 de los cuales quedaron tendidos en la tierra húmeda”.

El ex presidente Dmitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, sugirió que Macron tenía peligrosos delirios de grandeza y dijo que su declaración era un ejemplo de lo erróneo que se había vuelto el pensamiento político occidental“Los mezquinos y trágicos herederos de Bonaparteprobándose las charreteras doradas arrancadas hace 200 años, están ansiosos de una venganza de magnitud napoleónica y están soltando disparates feroces y extremadamente peligrosos”, puntualizó. Medvédev ha emitido una serie de declaraciones beligerantes, arremetiendo contra Occidente y advirtiendo del riesgo de un apocalipsis nuclear si se cruzan ciertas líneas rojas.

(Medvedev no es el policía bueno; tampoco el malo. Medvedev es el policía nervioso).

Eduardo Manet. Biografía

CLASES SOCIALES Y ESTADOS. Es claro que, ante las necesidades comiciales en el Norte, los espacios financieros están haciendo jugar a Francia, y en cierta medida a la triste Alemania, el rol de vanguardia combativa que tuvieron los Estados Unidos hasta el presente. El asunto es hasta donde llegan las bravatas. Y si son eso o una instancia más seria y elaborada. La respuesta no es fácil, pero se pueden formular algunos apuntes sobre los que cabe reflexionar. Si bien desde la hegemonía del Consenso de Washington, pasando por la crisis financiera 2008 – 2010 y con detonación en la guerra sobre Ucrania, los estados centrales occidentales han sido desterritorializados, es difícil que la clase social que conduce la franja rentística alcance el borde de admitir bombardeos sobre Washington, Nueva York, Paris, Berlín. ¡Beijing!

Sucede que, si hay guerra en esas dimensiones y con las armas más sonoras, el quiebre tendrá elementos geográficos y sociales muy directos. La parte de los estados que el capital financiero admite mantener en pie –Ejércitos, por caso– todavía necesitan regiones físicas para asentarse. Todo lleva su tiempo, hasta una eventual extinción. A los responsables del horror puede no importarles la vida humana y tantas zonas maravillosas de este planeta, ya que como vimos no les interesa el futuro, pero hay acciones que, de aplicarse, podrían aniquilar su delgado nexo con la humanidad al punto de dejarlos sin herramientas básicas.

La esperanza de una salida multipolar en los años venideros anida en el comercio y la inversión productiva; en los estados que las conduzcan. La esperanza de ganar tiempo para seguir en esa dirección -el sendero no ha sido destruido- radica en la relativa lentitud de las corporaciones para absorber y utilizar a pleno las nuevas tecnologías. Hasta ahora la humanidad se las ha arreglado para sobrevivir a sus conflictos; es probable que se trate de un rasgo de autopreservación que está más allá del volumen destructivo de sus elaboraciones. Las cinco extinciones masivas padecidas por este bello globo no fueron su responsabilidad.

La última fue hace 65 millones de años.

Finalmente. Este domingo, lector, concluyen tres días de elecciones a lo largo y a lo ancho del enorme territorio ruso. Tal vez valga un análisis del proceso, para absorber información presente y atisbar horizontes.