Fuentes Seguras. Panorama, Norte, Sur y algo más

Zaporiyia. Kajovskaya. Tiangong: Palacio Celestial Taiwán: Libro Blanco y más visitas. Panorama mundial. Kissinger, de nuevo. Norte y Sur. San Martín

Los bombardeos ucranianos sobre dos centrales. El nuevo impulso al plan espacial chino, hacia el 2050. El Libro Blanco sobre Taiwán. Más legisladores norteamericanos en la isla. Panorama global. Kissinger. Norte y Sur. José de San Martín.

Por Gabriel Fernández *

VOLAR POR LOS AIRES. El fin de semana que concluye por estas horas resultó muy intenso. En varias zonas de la Ciudad de Buenos Aires el cielo adoptó un tono violáceo que permitió disfrutar de un espectáculo bien agradable. Fue por razones naturales, pero podría haberse originado en la frustrada detonación de dos centrales energéticas atacadas por las Fuerzas Armadas ucranianas cuyo comando directo está situado en Kiev y su orientación general se asienta en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Es que 24 horas atrás las tropas pro occidentales atacaron nuevamente la ciudad de Energodar y la central nuclear de Zaporiyia. “Energodar y la central nuclear de Zaporiyia están nuevamente bajo el fuego de los combatientes de Volódimir Zelenski. Según testigos, en la ciudad se escuchan nuevamente explosiones. Los proyectiles cayeron en el área de la ribera del río Dniéper y de la central nuclear”, denunció el gobierno de la Federación de Rusia en base a información de sus delegados regionales.

Había antecedentes. El 12 de agosto, el presidente de la Duma rusa (Cámara Baja del Parlamento ruso), Viacheslav Volodin, alertó que los bombardeos a la central de Zaporiyia podían provocar una eclosión atómica y que la responsabilidad por sus consecuencias recaerá sobre EEUU, el régimen de Kiev y los dirigentes de la Unión Europea, que no tomaron medidas para impedirla. “El proceder de Washington y Kiev lleva en sí el peligro de una catástrofe nuclear (…). La responsabilidad por las consecuencias recaerá sobre Biden y Zelenski y también sobre los jefes de los Estados europeos, con la silenciosa aceptación de quienes lanzan esos ataques”, escribió en su canal de Telegram.

La central nuclear de Zaporiyia, la más grande en Europa, se encuentra cerca de la ciudad ucraniana de Energodar. Cuenta con seis reactores de agua presurizada del modelo VVER-1000 y tiene una capacidad total de 6.000 MW. La central está bajo el control de las Fuerzas Armadas de Rusia desde marzo pasado. La Cancillería rusa enfatizó que la protección de la planta tiene por objetivo evitar fugas de materiales nucleares y radiactivos. Las tropas ucranianas emprendieron varios intentos destinados a impactar la central. Los bombardeos se hicieron más frecuentes desde el 5 de agosto. El día 11, el jefe del Centro Nacional de Gestión de la Defensa de Rusia, Mijaíl Mízintsev, declaró que la artillería ucraniana abrió fuego contra la central desde la localidad de Nikopol, dañando los equipos del sistema de enfriamiento de los reactores.

Eso no fue todo. Horas después, en el sábado que precede a la salida de esta columna, una turbina de la central hidroeléctrica de Kajovskaya, ubicada en la provincia de Jerson, fue apagada como consecuencia de ataques con misiles por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania, señaló el subdirector de la planta, Arseni Zelenski. Parece que el apellido es tan usual por la zona como el que porta este redactor por estos pagos. De acuerdo con sus palabras, la instalación funciona en modo de emergencia desde los primeros días de las hostilidades. “Las necesidades de la central, 6 kV de reserva no están siendo atendidas, trabajamos en un régimen muy peligroso”, destacó. Luego explicó que la misma tenía 4 generadores, pero ahora, debido a “la amenaza del derrame de aceite como resultado del impacto y dispersión de fragmentos”, una turbina fue dejada fuera de servicio.

El funcionario indicó que los daños a la presa de Kajovskaya amenazan con un accidente en la central nuclear de Zaporiyia. “Con problemas con la presa de la central hidroeléctrica de Kajovskaya, habrá grandes problemas en la central nuclear de Zaporiyia. Esto puede provocar el desarrollo de una catástrofe nuclear”. Vale precisar que el embalse de Kajovka alimenta el estanque que refrigera la central señalada.

La verdad sobre la situación en el territorio fue narrada con emoción no exenta de precisión por el periodista argentino Sebastián Salgado, desde el Dónbas, durante un salvaje diálogo con nuestra emisora.

Conocer la actitud de cada protagonista permite palpar el trasfondo de la batalla en cuestión. Mientras las corporaciones financieras que orientan al eje de la OTAN, el bloque anglosajón, no trepidan en damnificar vidas y naturaleza a gran escala, la población del lugar, decididamente volcada hacia la independencia de Kiev, se recuesta en las tropas rusas para frenar el hostigamiento y persiste en atacar específicamente objetivos militares ucranianos y bandas nazis amparadas por esa bandera. La realidad podría ser más relativa, como apuntan algunos medios, pero no lo es. La proyección de los comportamientos hacia el futuro permite atisbar los modelos en pugna. Su reversión en busca de antecedentes facilita la respuesta al interrogante ¿pero cómo pueden ser capaces de hacer esto?

VOLAR MÁS ALLÁ DE LOS AIRES. Pocas semanas antes, el 24 de julio, China lanzó con éxito una nave no tripulada que traslada el módulo del laboratorio llamado Wentian, el segundo de los tres módulos de la estación espacial que está elaborando, con vistas a completar sobre fin de año la construcción de esta infraestructura. Un cohete Larga Marcha-5B Y3 (es de interés reparar en el nombre) despegó de la base de lanzamiento de Wenchang, ubicada en la provincia sureña de Hainan, llevando consigo el módulo del laboratorio Wentian, informó la CMSA, la agencia china dedicada a las misiones espaciales tripuladas. Calificó la operación como un “éxito absoluto”.

Ocho minutos después de su despegue, el Wentian se separó del cohete de transporte y entró en la órbita prevista para acoplarse al primer módulo central que ya está en órbita desde abril de 2021, bautizado como Tianhe, de la estación espacial Tiangong. Ahí, la tripulación Shenzhou-14, compuesta por tres taikonautas (astronautas de esa nacionalidad), se halla a solo unas horas de realizar su primera misión importante en órbita, recibir la llegada del módulo del laboratorio Wentian y agregarlo a la estación espacial de tres módulos.

Con un peso de 23 toneladas en el momento del lanzamiento, el Wentian consta de tres partes: una cabina de trabajo, un compartimento con esclusa de aire y una cabina de recursos, con una longitud total de 17,9 metros y un diámetro de 4,2 metros. La misión es la número 24 del programa espacial tripulado chino y la tercera de las seis programadas este año para completar la construcción de la estación espacial. Es el más reciente paso de China para convertirse en una superpotencia espacial en las próximas décadas. El programa en su conjunto se extiende hasta el año 2050.

El año pasado, China puso en órbita el primer módulo de su estación espacial Tiangong o “Palacio Celestial“. El venidero, lanzará un telescopio espacial, llamado Xuntian. Este volará cerca de la estación espacial y se acoplará a ella para el mantenimiento y el reabastecimiento de combustible. Tiangong tendrá su propia energía, propulsión, sistemas de soporte vital y viviendas. Pekín tiene grandes ambiciones para Tiangong y espera que reemplace a la Estación Espacial Internacional (ISS), que dejará de operar en 2031. Los astronautas chinos están excluidos de la ISS porque la ley estadounidense prohíbe que su agencia espacial, la NASA, comparta sus datos con el coloso asiático. Como no los invitaron, construyeron una propia.

Dentro de unos años China estará en condiciones de tomar muestras de asteroides cerca de la Tierra. Como hemos informado oportunamente, de elaborarse un canal adecuado, esas piedras del espacio podrán proveer un volumen extraordinario de minerales a la Tierra. Para 2030, tiene como objetivo radicar a sus primeros astronautas en la Luna y enviar sondas para recolectar muestras de Marte y Júpiter. El medio estatal Xinhua afirma que al menos 300.000 personas han trabajado en proyectos espaciales de China, casi 18 veces más que las que trabajan actualmente para la NASA. Y no se trata de señalar “es que los chinos son muchos” sino de comprender la trascendencia asignada al emprendimiento.

En la era del feminismo, los medios occidentales olvidaron realzar que la astronauta Wang Yaping hizo historia al ser la primera mujer del país en realizar una caminata espacial. Esto ocurrió el domingo 7 de noviembre del 2021. Wang y su compañero Zhai Zhigang, dos de los tres miembros del equipo enviado a la estación espacial en construcción, completaron con éxito la caminata espacial de 6,5 horas. El tercer miembro de la tripulación de la nave. Ye Guangfu, permaneció en la estación para apoyar la caminata espacial desde el módulo central. Durante la caminata espacial, el equipo instaló un dispositivo de suspensión y conectores de transferencia al brazo robótico de la estación. También probaron la seguridad del equipo de apoyo, incluido el traje espacial de producción nacional de China. Todavía no está a la venta en los comercios chinos de Buenos Aires.

Para no dejar pasar los detalles, cabe recordar que la primera mujer en viajar al espacio exterior fue la cosmonauta rusa Valentina Tereshkova. Su nombre en clave era Chaika, que significa “gaviota” en el complejo idioma del Oso. El 16 de junio de 1963, a bordo de la nave Vostok 6, Tereshkova dio 48 vueltas alrededor de la Tierra durante tres días. La heroína refutó fácticamente a los terraplanistas antes de su popularización. En aquellos tiempos, su territorio natal se llamaba Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Desde entonces y hasta hoy, el periodismo occidental fatiga al público con denuncias sobre la ausencia de derechos en las dos grandes naciones que contrastan con el eje norteño.

Otros datos se desconocen también. Por caso, que India ya lanzó su segunda gran misión a la Luna y quiere tener su propia estación espacial para el año 2030. Pero no vamos a abrumar. Apenas cabe deslizar que la Multipolaridad, existe.

Ahora bien, ¿de quién es el espacio? El Tratado del Espacio Exterior de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 1967 establece que ningún lugar del espacio puede ser reclamado por ninguna nación. El Acuerdo de la Luna de la ONU de 1979 dice que el espacio no debe ser explotado comercialmente. Los líderes en la exploración (Estados Unidos, Rusia y China) se han negado a firmar. Claro: se avecina una puja interestelar en verdad apreciable para determinar el porvenir. La ofensiva de los norteamericanos en ese sentido son crecientes: están elaborando proyectos destinados a delinear las condiciones para la explotación de minerales fuera de nuestro planeta. Rusia y China ya advirtieron que no suscribirán nada pues estiman que los Estados Unidos no tienen derecho a establecer las reglas para el espacio.

Es cuestión de tiempo para que la Doctrina del Destino Manifiesto se extienda hacia las estrellas y todas las naciones que intenten trascender nuestra atmósfera sean consideradas una amenaza para la Seguridad Nacional estadounidense.

EL LIBRO BLANCO. La Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado y la Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China publicaron esta semana un trabajo titulado “La Cuestión de Taiwán y la Reunificación de China en la Nueva Era”. Rápidamente, se lo denominó el Libro Blanco. Se trata de un texto medular, que fundamenta la pertenencia del distrito en cuestión a la República Popular.

Taiwan ha pertenecido a China desde la antigüedad. Esta declaración tiene una base sólida en la historia y la jurisprudencia, asevera la obra. Explica que la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU es un documento político que resume el principio de una sola China cuya autoridad legal no deja lugar a dudas y ha sido reconocida en todo el mundo. De acuerdo con el documento “El principio de una China representa el consenso universal de la comunidad internacional y es consistente con las normas básicas de las relaciones internacionales”.

“Somos una China, y Taiwán es parte de China. Es un hecho indisputable apoyado por la historia y la ley. Taiwán nunca ha sido un Estado. Su estatus como parte de China es inalterable”, subraya. El material difundido por Xinhua sin destaque en los espacios concentrados de comunicación indica que el Partido Comunista Chino está comprometido con la misión histórica de resolver la cuestión de Taiwán y lograr la reunificación completa de China. Bajo su liderazgo decidido, las personas de ambos lados del estrecho han trabajado juntas para reducir la tensión a través del Estrecho. Se han embarcado en un camino de desarrollo pacífico y lograron muchos avances en la mejora de las relaciones entre ambos lados del Estrecho, precisa.

El Libro Blanco señala que bajo la dirección del PCCh, se han logrado grandes progresos en las relaciones durante las últimas siete décadas, especialmente desde que terminó el distanciamiento entre las dos partes. El aumento de los intercambios, la cooperación más amplia y las interacciones más cercanas han traído beneficios tangibles a las personas a través del Estrecho, especialmente en Taiwán. Esto demuestra plenamente que la amistad y la cooperación a través del Estrecho son mutuamente beneficiosas. Y focaliza: “La realización de la completa reunificación nacional está impulsada por la historia y la cultura de la nación china y determinada por el impulso y las circunstancias que rodean nuestra revitalización nacional. Nunca antes hemos estado tan cerca, confiados y capaces de lograr el objetivo de revitalización nacional. Lo mismo es cierto cuando se trata de nuestro objetivo de reunificación nacional completa”.

El trabajo destaca el desarrollo y el progreso de China, los logros durante más de cuatro décadas de reforma, apertura y modernización. Esos avances “han tenido un profundo impacto en el proceso histórico de resolver la cuestión de Taiwán y materializar la reunificación nacional completa”. Entonces, señala responsabilidades: “Las acciones de las autoridades del Partido Progresista Democrático han resultado en tensión en las relaciones a través del Estrecho, poniendo en peligro la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, socavando las perspectivas y restringiendo el espacio para la reunificación pacífica. Estos son obstáculos que deben eliminarse para avanzar en el proceso de reunificación pacífica”.

En esa dirección apunta que “Las fuerzas externas han alentado e instigado acciones de provocación por parte de las fuerzas separatistas; estas han intensificado la tensión y la confrontación a través del Estrecho y socavado la paz y la estabilidad en la región Asia-Pacífico. Esto va en contra de las tendencias globales subyacentes de paz, desarrollo y cooperación de beneficio mutuo, y en contra de los deseos de la comunidad internacional y las aspiraciones de todos los pueblos”. Frente a eso, China especifica que confiar en fuerzas externas no aportará nada a los separatistas de Taiwán, y usar la isla para contener a la potencia es algo “condenado al fracaso”. La rueda de la historia avanza hacia la reunificación nacional, y ningún individuo o fuerza la detendrá, subraya.

Es valioso detenerse en esta observación. “La reunificación pacífica y un país con dos sistemas son nuestros principios básicos para resolver la cuestión de Taiwán y el mejor enfoque para lograr la reunificación nacional. Al encarnar la sabiduría china –prosperamos abrazándonos unos con otros–, estos principios tienen plenamente en cuenta las realidades de Taiwán y conducen a la estabilidad a largo plazo en la isla después de la reunificación, destaca el texto. “Para lograr la reunificación pacífica, debemos reconocer que la parte continental y Taiwán tienen sus propios sistemas sociales e ideologías distintas. El principio de ‘un país con dos sistemas’ es la solución más inclusiva a este problema. Es un enfoque basado en los principios de la democracia, demuestra buena voluntad, busca una resolución pacífica de la cuestión de Taiwán y ofrece beneficios mutuos. Las diferencias en el sistema social no son un obstáculo para la reunificación ni una justificación para el secesionismo”.

“Trabajaremos con la mayor sinceridad y haremos todo lo posible para lograr la reunificación pacífica. Pero no renunciaremos al uso de la fuerza y nos reservamos la opción de tomar todas las medidas necesarias. Esto es para protegernos contra la injerencia externa y todas las actividades separatistas. De ninguna manera tiene como objetivo a nuestros compatriotas chinos en Taiwán. El uso de la fuerza será el último recurso tomado en circunstancias apremiantes”, agrega el Libro Blanco. Es que en la comprensión del Partido Comunista, el futuro de Taiwan radica en la reunificación de China, y el bienestar del pueblo en la isla depende de la revitalización de la nación china. “Nos uniremos a nuestros compatriotas chinos en Taiwan para luchar por la reunificación y la revitalización nacionales”, dice el texto.

Y completa que una vez que se logre la reunificación pacífica bajo “un país con dos sistemas”, se sentarán nuevas bases para que China avance más y logre la revitalización nacional. Al mismo tiempo, se crearán enormes oportunidades para el desarrollo social y económico de Taiwán y se generarán beneficios tangibles para el pueblo de Taiwan. “La reunificación pacífica a través del Estrecho es beneficiosa no solo para la nación china, sino también para todos los pueblos y la comunidad internacional en su conjunto”, concluye. Es posible que una lectura atenta brinde pistas acerca del sentido hondo que la nación afectada brinda al tema.

Este domingo, apenas unas horas antes del cierre de esta columna, una delegación de miembros del Congreso estadounidense llegó a Taiwán para una visita que no estaba anunciada, indicó una fuente diplomática estadounidense en la isla. Esta visita de cinco personas, un senador y cuatro representantes, demócratas y republicanos, durará hasta el lunes. Es evidente que se está preparando la atmósfera para enlazar el conflicto ucraniano con el insuflado sobre el Estrecho, y lanzar una ofensiva combinada contra Rusia y China, los más potentes arietes del mundo emergente que intenta articularse.

PANORAMA TRASCENDENTE. Varios factores deben tomarse en cuenta a la hora de analizar el horizonte. Asumió, con una carga de esperanza singular, Gustavo Petro en Colombia. Se avecina el plebiscito constitucional en Chile. El 2 de octubre habrá comicios en Brasil, con la presencia estelar de Luiz Inacio Lula da Silva. Las presiones sobre el mandatario peruano Pedro Castillo son crecientes. En Bolivia, el debate interno en el Movimiento al Socialismo va cobrando vigor.

En simultáneo, las realidades internas del Reino Unido y los Estados Unidos evidencian graves desajustes y una tendencia firme a intentar resolverlos a través de agresiones externas. Arranca el invierno europeo después de un verano desolador: las sanciones económicas contra Rusia solo están consiguiendo que los gobiernos políticos disciplinados a la OTAN se empujen entre sí para conseguir gas y petróleo.

La región Asia Pacífico sigue su curso rumbo a Oriente y promueve un serio dolor de cabeza a las autoridades anglosajonas que, en el ayer reciente, la consideraban propia. La Organización de Cooperación de Shangai afirma sus reales y, junto a los BRICS, integra e integra. El liderazgo senegalés en Africa se amplía sin prisa, pero sin pausa, con todo lo que ellos implica. Los acuerdos de Rusia con Turquía e Irán protegen a Siria y diseñan un nuevo mapa en Medio Oriente.

En ese marco, reapareció el estratega Henry Kissinger, advenido en crítico de la conducción de la OTAN, no con el objetivo de desmontarla sino de reorientar su borroso accionar. Fíjese que interesante.

KISSINGER LOS VUELVE LOCOS. El fabricante de golpes de Estado dijo que su país se encuentra al borde de una guerra con Moscú y Pekín por razones de las que Washington es coautor. “Estamos al borde de una guerra con Rusia y China por cuestiones que en parte creamos, sin ninguna idea de cómo va a terminar esto o a qué se supone que conducirá”, afirmó Kissinger en una entrevista con el diario The Wall Street Journal publicada este viernes.

“Ahora no se puede decir que vamos a separar y enfrentar [a Rusia y China]. Lo único que se puede hacer es no acelerar las tensiones y crear opciones, y para eso hay que tener algún propósito”, agregó el ex secretario de Estado, argumentando que los Estados Unidos deberían buscar un “equilibrio” con los dos países.

En cuanto al conflicto entre Moscú y Kiev, Kissinger, de 99 años, expresó que Occidente debería haberse tomado en serio las preocupaciones de seguridad del Kremlin, y tachó de “error” que “la OTAN le indicara a Ucrania que eventualmente podría unirse a la alianza”. De ese modo, ratificó y profundizó sus apreciaciones previas. ¿Las recuerda?

En mayo, durante su discurso en el marco del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), Kissinger sugirió que Moscú y Kiev retomen negociaciones para evitar el agravamiento de la crisis. Para conseguirlo, el político admitió que Ucrania tendría que ceder parte de sus territorios a Rusia.

Por estas declaraciones fue incluido en listas negras de los medios ucranianos que lo caracterizaron “cómplice de crímenes de las autoridades rusas contra Ucrania y sus ciudadanos”, por participar en “la operación especial de información de Rusia contra Ucrania”. La decisión fue aprobada por el “presidente” Volodímir Oleksándrovich Zelenski, quien cargó con furia contra “el señor Kissinger”.

Todo esto es parte de la realidad.

NORTE Y SUR. Un tono primaveral atravesó las tardes en las jornadas recientes. Al caer la noche algunas lloviznas pueden lavar las calles de la gran ciudad. Arranca, morosamente, el feriado nacional destinado a evocar la figura del general José de San Martín.

Como observará, lector, todas estas informaciones no forman parte del debate cotidiano en la patria del Libertador. Sin embargo, cuando a ese gigante político militar le tocó actuar, tuvo muy en cuenta los panoramas americano y europeo.

Aun como gobernador de Cuyo, función que podría haberlo encapsulado sobre la interioridad local, consideró el mapa continental y las noticias que, con lentitud exasperante, arribaban desde el otro lado del Océano.

Entre tantos, gestó un puñado de mensajes que atraviesan las eras y necesitan decodificación presente. En el Sur, se negó a combatir contra los caudillos y emitió consideraciones elogiosas para los mejores referentes de un pueblo que amó en los hechos. Rumbo al conjunto continental, concretó la hazaña militar incomparable del Cruce de los Andes y la brillante acción política que derivó en la libertad del Perú.

En varios períodos, esa herencia fue tomada por líderes inteligentes que desplegaron una política exterior tercerista y valiente.

Por estas horas, ese sendero parece angostarse. La Argentina, provincia de la Patria Grande, está dejando de lado la expectativa que originó en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y ha tenido ligeros pero penosos contrastes con Venezuela y Nicaragua.

Es pronto para sacar conclusiones. La reconfiguración de la administración del Frente de Todos está en desarrollo. Pero los primeros indicios, en este plano, llaman a la preocupación.

Para quien esto escribe y, probablemente, para muchos de los que ingresan a estas páginas, el Norte es el Sur. Es probable que para algunos funcionarios, con mirada fija sobre un punto determinado, el Norte siga siendo aquél Norte.

Ese que nada tiene para ofrecer y bastante para tomar.

  • Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal

Las extraordinarias pinturas ofrecidas en esta edición son del compañero y amigo Rubén Borré. Uno de los grandes de la plástica nacional.

Fuente: Radio Gráfica