(Por Estefanía Cendón/Edición gráfica Héctor Sosa ) El nuevo encuentro del Foro de Ideas Transformar Argentina, bajo la consiga «Latinoamérica en disputa», contó con las exposiciones del periodista Gabriel Fernández y el sociólogo Emmanuel Bonforti. China vs. Estados Unidos, los desafíos locales, la multipolaridad y el rol de los BRICS en agenda.

En el marco del ciclo «¿Qué Argentina queremos construir?», «Latinoámerica en disputa» aportó un espacio de reflexión profunda acerca de la realidad regional y global. Con la coordinación del psicólogo Marcelo Cabeza y el comunicador Antonio Muñiz, ambos referentes del MP25M, el Foro inició con la presentación de ambos expositores por parte de Héctor Sosa, editor general de este medio.
«Hemos compartido este espacio con juventudes de todo el país abordando temáticas como el uso de la IA, los cambios tecnológicos y la educación. Buscamos que este espacio sea un aporte más al debate, a analizar ideas en un momento donde la situación del mundo atraviesa cambios profundos», contextualizó Sosa, quien actuó como moderador de la charla.
«Hablar de ‘Latinoamérica en disputa’ puede ser una encrucijada que describe el momento que atravesamos en la región: tomamos un camino u otro. Mirando los resultados electorales de América Latina, este año debemos aplicar dos enfoques: uno puesto en la coyuntura y el otro en un proceso de larga duración», introdujo Bonforti su presentación temática.

*¿Hacia dónde direccionamos la mirada?
El especialista en pensamiento nacional estableció una de las tesis a desarrollar en la jornada: «América Latina vuelve a estar en el cruce de dos potencias y, también, sigue arrastrando eso de constituirse como una verdadera nación». «Esa encrucijada puede verse en un primer nivel, entre Estados Unidos o China; y, en un segundo nivel, como una doble balcanización: una balcanización de origen y otra secundaria, interna».
Como primer nivel de la encrucijada, un nivel externo, mencionó que desde la llegada de Trump se observa «una actualización de la doctrina Monroe, el regreso de la ‘política de garrote’ por parte de Estados Unidos». «América Latina es caracterizada como patio trasero de USA. La administración Trump se maneja en el desorden y la incoherencia discursiva, sumado a que esta suerte de nueva doctrina Monroe no se limita únicamente a bombardeos, como en el caso de Venezuela, sino que vemos la injerencia directa norteamericana en procesos electorales, como sucedió en Honduras», ejemplificó.

Otro de los elementos identificados tras este «regreso de la Doctrina Monroe» es un capítulo comercial: la utilización de amanezas arancelarias con quienes no están alineados con con las políticas norteamericanas. «Advertimos la formación de una constelación de gobiernos que son como gerentes de Estados Unidos, casas matrices que responden al imperio del Norte, tal es el caso de Argentina. Frente a esto Lula y Sheinbaum sostienen un perfil soberano ante la Casa Blanca, mientras China es un actor que ha avanzado mucho en las últimas dos décadas», describió.
Finalmente, el docente identificó un segundo nivel de la encrucijada con la mencionada «balcanización de origen, continental; y una balcanización secundaria, interna». «Sabemos que América Latina se constituyó como un archipiélago desde su independencia, donde las fronteras respondían a intereses del capital comercial y financiero. El mapa se fue consolidando a partir de guerras fraticidas, donde se facilitó una fragmentación fomentada por una potencia extranjera interesada en ese proceso», aportó.
«Hoy ocurre una segunda lógica de balcanización que se produce puertas adentro de los países. Cada nación aparece fragmentada en su interior y esto tiene impacto en los procesos electorales» advirtió el especialista, para luego añadir: «Producto de la balcanización las naciones no completan tareas como la industrialización con un sentido nacional, la integración física y energética, o la construcción de una potencia política que no dependa de la política extranjera».
*Reiniciando la Historia
«En términos globales estamos ante lo que podríamos llamar el ‘reinicio de la historia’. Y esto se despliega debido a que el éxito del capital financiero al frente de capitalismo ha sido lo suficientemente intenso como para iniciar ya un ciclo de decadencia en base a su propia práctica», argumentó Fernández al iniciar su exposición.

Con respecto al rol histórico de Estados Unidos, describió el editor: «Durante 50 años, después de la finalización de la Segunda Guerra, los Estados Unidos fueron el motor del mundo y un desarrollo industrial apreciable. Hicieron con nosotros la extracción de recursos que fue denunciada por distintas instancias, incluido el pensamiento nacional argentino, que consistió básicamente en extraer recursos del Sur, depositarlos en el Norte y beneficiar de ese modo los volúmenes económicos de las regiones imperiales».
«El problema es que el capital financiero reptó al interior del capitalismo y siguió haciendo el mismo proceso, pero también dentro de las regiones centrales. Es decir, que trató a sus estados como trató a los nuestros, algo que no es fácil de absorber», indicó el periodista, para luego actualizar: «Ahora cuando vemos las dificultades energéticas, económicas, financieras, comerciales y humanitarias en el centro occidental europeo y en los Estados Unidos nos damos cuenta de la gravedad de la situación. El capital financiero ha mostrado que no hace excepción».

Acerca del rol de los BRICS y el papel de Estados Unidos, aportó: «Hoy los BRICS son el ejemplo más claro de crecimiento de la multipolaridad porque hay naciones involucradas que filosóficamente no tienen nada que ver con el partido comunista chino, pero están ahí porque es negocio. Al mismo tiempo la situación interna norteamericana es grave pero, no obstante, Estados Unidos va a intentar sostener su influencia sobre América Latina».
«Hoy Estados Unidos no puede invertir absolutamente nada porque tiene un quebrante económico profundo generado por el endeudamiento. En este contexto las corporaciones financieras sólo tienen la renta parasitaria y la guerra como negocio. Sumado a este panorama, USA tiene una crisis humanitaria que lo ha llevado a prescindir del sistema de salud, junto a serias dificultades en el sistema de educación pública».
Al cierre de su intervención, el director del Área Periodística de Radio Gráfica volvió a poner el énfasis en el concepto de «reinicio de la historia». «Las nuevas tecnologías podrían a ayudarnos a transformar las tierras sin necesidad de viajar al espacio, sino mejorando con estas nuevas herramientas el aire y las aguas sin quitarle trabajo a nadie, sino generando una situación de bienestar que le permitiría a los seres humanos trabajar cuatro horas normalmente y seguir produciendo de manera intensa», argumentó.
«América Latina tiene por un lado, la dificultad de que esto lo ve Estados Unidos y se está recostando sobre su patio trasero. Por otro lado, Lula habló en la ONU y dijo que ‘Brasil no cabe en el patio trasero de Estados Unidos’, una frase célebre. No olvidemos que los acuerdos de varias naciones latinoamericanas con China no es tan fácil sacárselos de encima. En definitiva, si la Argentina modifica el rumbo tenemos una situación interesante en América Latina y el rol de Brasil en los BRICS es clave», sintetizó el analista internacional.
Panorama
«¿Cuál creen que es el límite que se plantea Trump y aquellos sectores con los que fue avanzando? ¿Hasta dónde puede llegar Trump, en términos bélicos, a partir de la crisis de Estados Unidos?», consultó Héctor Sosa, al concluir las intervenciones de ambos expositores.
«Estamos ante un escenario de incertidumbre, pero que tendrá definiciones a partir de las elecciones en Brasil y en Estados Unidos, en noviembre. También es importante si se dan procesos a favor del campo popular, aunque cualquier tipo de transición no será fácil en términos democráticos», planteó Bonforti.
Por su parte, Fernández expresó: «Estados Unidos va a intentar hacerse de recursos estratégicos de América Latina como el petróleo, el litio y las tierras raras. Para alcanzar ese fin necesita un poder enfocado sobre la región, cuando hoy lo tiene desperdigado por el mundo. Trump sabe lo que pasa, pero no puede y tampoco quiere enfrentar al poder concentrado. Si USA no modifica el rumbo que viene llevando, tiene un cráter en su interior».
Ramiro Caggiano Blanco, abogado argentino radicado en San Pablo, Brasil, aportó su mirada acerca del proceso electoral en el país vecino:
«La situación en Brasil es compleja por varios motivos. Al contrario de lo que se piensa en Argentina, en Brasil hay una burguesía que no es nacionalista y que está muy financierizada. Estamos atravesando una campaña electoral en donde la política comunicacional de Lula resulta deficiente y es muy similar a la de los 90’s donde se ponía hincapié en la obra pública».
«Si bien el cuerpo a cuerpo de Lula como referente y comunicador es excelente, estamos ante una campaña muy sucia en la que hay que darle a las redes sociales la relevancia que realmente merecen. Este tercer gobierno de Lula fue de los mejores en términos de obra pública, pero la comunicación sobre lo que se hizo es mala», señaló el letrado.

Al cierre de la jornada, Muñiz destacó la causa Malvinas como «un eje de la geopolítica global por su posicionamiento» y abrió el juego al debate con el público. Asimismo, el comunicador señaló que «la visita del Papa a la Argentina puede ser un gesto trascendente, más allá de lo pastoral, generando un posible quiebre en el relato dominante en América Latina».
«Más allá de los acontecimientos, el debate y las ideas son el camino del campo popular», concluyó Muñiz, integrante de la coordinación del Foro de Ideas Transformar Argentina. Un espacio que, a lo largo de este ciclo 2026, planteó un abordaje Geopolítico de la región y del mundo; acercó propuestas políticas para el desarrollo integral y sustentable de la Argentina, con un claro hincapié en el concepto de «planificación»; como también enfocó temáticas de relevancia actual: la soberanía digital, la Inteligencia Artificial y su impacto en el mundo del trabajo y los procesos educativos.