Edición n° 3349 . 22/01/2026

Estudiantes de la UNLaM construirán un auto eléctrico

Un grupo de jóvenes fabricará un vehículo tipo fórmula para una competencia internacional que evalúa tanto el rendimiento en pista como la gestión, el presupuesto y la comunicación del equipo.

El proyecto reúne a estudiantes de ingeniería, informática, electrónica, industrial y comunicación social

Estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) llevan a cabo un desafío: construirán un auto para participar de la competencia Fórmula SAE que se celebrará en Brasil en 2027, donde se medirán con otras cien casas de altos estudios.

Según el sitio web de la competencia, “la Fórmula SAE es una competencia de educación en ingeniería que requiere la demostración del rendimiento de los autos tipo fórmula en una serie de eventos, tanto fuera de la pista como dentro de la pista contra el reloj”.

George Faks, el líder del proyecto y profesor del Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas, afirmó que su intención es “enseñarle a nuestros estudiantes a construir automotores. Sin embargo, luego de notar el tamaño del equipo que íbamos a necesitar, me di cuenta que íbamos a enseñar mucho más”.

El equipo de la UNLaM está conformado por trece estudiantes de ingeniería mecánica, dos de ingeniería informática, tres de ingeniería electrónica y dos de ingeniería industrial. La comunicación y la economía, que se subestimaron en un principio, se tornaron indispensables.

“Un día estaba en clase, y llegaron los chicos de ingeniería en busca de un comunicador para el área de promoción del proyecto y de redes sociales -dijo Rocío Sarate, estudiante de primer año de comunicación social–. Me gustó la idea de poder poner en práctica los conceptos aprendidos en clase y aprender otros nuevos”.

La primera presentación del prototipo del auto es este año, en fecha todavía a confirmar, y la segunda en 2027. “Lo mejor sería que pase la Verificación Técnica Vehicular (VTV)”, dijo Faks en broma. Y añadió: “Esa la hace un jurado establecido por SAE”.

En la competencia hay tres categorías: combustión, híbrida y eléctrica. La universidad está compitiendo por la eléctrica. Y la primera etapa de la creación del vehículo es tener terminado el chasis junto a otras partes del vehículo. “Básicamente, para febrero queremos poder empujar el auto y que se mueva en la dirección que queramos”, explicó el profesor. La segunda etapa será la conformación del motor, y la tercera etapa es el establecimiento de la parte eléctrica.

La evaluación no se basa únicamente en el diseño, construcción y prueba del vehículo, sino también en la habilidad para gestionar el proyecto, presupuestarlo, comunicarlo y gestionar sus recursos.

“La obtención de sponsors es parte del proyecto. Algunos nos han ayudado con elementos fundamentales, como bulones o softwares de diseño. Sin embargo, desde la universidad nos han ayudado dándonos recursos y el espacio en sus instalaciones”, expresó Faks.

En la puesta a prueba del vehículo tipo fórmula, la cual será evaluada por el jurado, va a haber una prueba de frenado, de aceleración, de suspensión, de autonomía y de diseño. Es por eso que los alumnos decidieron elegir un piloto: Sebastián Pulice, estudiante de ingeniería electrónica de 3er año que representará al equipo.