Mientras Milei encendía antorchas en Jerusalén, cerraba la Casa Rosada a la prensa y enviaba al Congreso proyectos sin consensos, las encuestas muestran lo que la calle viene anticipando: el tablero ya no le pertenece.
(Por Antonio Muñiz )
Milei en Israel, el país en otra parte
El 18 de abril, con el escándalo Adorni todavía fresco y las encuestas en caída libre, Javier Milei embarcó hacia Israel en su trigésimo octavo viaje al exterior. Era la tercera vez que visitaba el Estado hebreo y la más cargada de simbolismo: encendió la última de las doce antorchas en el Monte Herzl junto a Netanyahu, recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar-Ilan y la Medalla de Honor del presidente Isaac Herzog, y firmó los Acuerdos de Isaac —presentados como versión hemisférica de los Acuerdos de Abraham—, que incluyen cooperación en defensa y antiterrorismo. También confirmó el primer vuelo directo Buenos Aires-Tel Aviv, que operará desde noviembre.

La lógica política del viaje es legible: cuando el frente interno cruje, Milei busca en el exterior la validación que el país ya no le prodiga. El costo fue visible. Mientras el presidente entonaba Libre de Nino Bravo ante el auditorio israelí, la CGT anunciaba acciones para el 30 de abril. ‘El presidente va al Muro de los Lamentos y llora, mientras Argentina atraviesa una situación crítica’, dijo el cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo, con la economía doméstica como telón de fondo inevitable.
Francisco, Luján y la grieta que llega hasta la iglesia
El 21 de abril se cumplió el primer aniversario de la muerte del papa Francisco. La Argentina lo recordó con una semana de homenajes que convocó a cientos de miles —incluyendo un acto multitudinario en la Plaza de Mayo que combinó liturgia con música electrónica— y cuyo acto central fue la misa en la Basílica de Luján, presidida por el arzobispo Marcelo Colombo bajo el lema ‘memoria agradecida, compromiso misionero’. Milei y el canciller Quirno estaban en Israel. El gobierno envió a Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito. Victoria Villarruel, que tenía prevista su asistencia, se bajó: no quería ser fotografiada junto al jefe de Gabinete en un escenario eclesial. Fue a otra iglesia, en Almagro. Axel Kicillof ocupó la primera fila opositora en Luján. Colombo habló de superar ‘las divisiones que persisten en la sociedad y en el clero’. No hacía falta aclarar a quiénes se refería.

La interna desbocada: Karina, Caputo y el ecosistema en guerra
La cohesión interna fue durante años uno de los activos diferenciadores del gobierno. Esta semana esa imagen se cayó en varios frentes. El más visible fue el plantón de Villarruel en Luján, leído en Casa Rosada con irritación apenas disimulada: ‘Le salió mal la jugada, quedó en offside’, deslizaron fuentes del gobierno. Pero el frente más explosivo vino del propio ecosistema digital oficialista. La diputada Lilia Lemoine —leal a los hermanos Milei— y el influencer Daniel Parisini, alias ‘Gordo Dan’, referente de las Fuerzas del Cielo y operador de Santiago Caputo, protagonizaron un cruce en X que terminó con el presidente interviniendo desde Israel: ‘Lilia tiene razón’, escribió Milei, dejando implícita la crítica a Parisini. La mecha fue la denuncia penal del armador karinista Sebastián Pareja contra once tuiteros que filtraron su número de celular, que la justicia porteña tomó con inusitada velocidad.
Detrás del ruido de redes late una tensión estructural que se creía resuelta tras octubre de 2025: la que enfrenta a Karina Milei —dueña del partido, del armado territorial y de los bloques parlamentarios— con Santiago Caputo, sin cargo formal pero con influencia sobre medios e inteligencia. El biógrafo oficial del presidente, Nicolás Márquez, pidió públicamente la renuncia de Adorni. La Casa Rosada lo ninguneó. Milei lo desautorizó en redes. Como tituló Infobae: ‘Todo está roto y baila.’
La guerra a la prensa: sin precedentes desde 1983
El jueves 23, cuando Milei recibía en la Casa Rosada al empresario tecnológico Peter Thiel —cofundador de Palantir y asesor de Donald Trump—, sesenta periodistas acreditados se encontraron con los accesos biométricos revocados. Por primera vez desde el retorno de la democracia, el gobierno nacional vetó el ingreso de toda la prensa a la sede del Ejecutivo. Varios cronistas señalaron, con amargura, que ni durante la dictadura se había tomado una medida equivalente.
La justificación oficial fue el ‘espionaje ilegal’: días antes, dos periodistas de TN habían sido denunciados penalmente por filmar en el edificio con anteojos con cámara incorporada, disponibles en cualquier comercio. Pero el episodio no fue un capricho reactivo. Desde principios de abril, el gobierno había inhabilitado acreditaciones de cinco medios críticos. El 5 de abril, Milei publicó en sus redes un tuit en cinco ‘actos’ describiendo al periodismo como ‘asociación ilícita’ y a los periodistas de ‘basuras inmundas’. La medida del jueves fue la generalización de esa lógica a toda la prensa, incluidos los medios cuyos dueños son aliados del gobierno.
La reacción fue unánime e incómoda para el oficialismo. La ex libertaria Marcela Pagano presentó una denuncia penal contra Milei, Adorni y el secretario de Comunicación por abuso de autoridad. La UCR señaló que la medida ‘no registra antecedentes en la historia democrática reciente’. El PRO exigió ‘garantizar’ la prensa libre. Gobernadores aliados de Catamarca, Tucumán y Salta la calificaron de ‘grave retroceso institucional’. Rodríguez Larreta comparó la situación con Irán, Venezuela y Corea del Norte. Periodistas de medios oficialistas se pararon junto a sus colegas críticos en la vereda de Balcarce 50. El periodismo es el nuevo enemigo externo que Milei necesita para explicar su desgaste. Antes cumplieron esa función ‘la casta’, los sindicatos y la herencia kirchnerista.
La reforma electoral: el debate como fin en sí mismo
Desde Israel, el mismo 21 de abril, Milei anunció en mayúsculas el envío al Congreso de la reforma electoral: eliminación definitiva de las PASO, cambios en el financiamiento de los partidos y ‘Ficha Limpia’ para impedir candidaturas de condenados en segunda instancia. El miércoles 22 ingresó al Senado con 79 artículos. El timing es transparente: el gobierno lleva semanas sin agenda propia y necesita un debate donde pueda presentarse como reformista y anti-casta. La Ficha Limpia sirve para forzar a la oposición a votar en contra o quedar pegada a la impunidad —esto mientras el propio jefe de Gabinete es investigado por enriquecimiento—. La eliminación de las PASO apunta a desarticular el instrumento que el peronismo y la UCR necesitan para resolver sus internas de cara a 2027.
El problema es que los votos no están. La UCR rechaza la eliminación de las primarias. El kirchnerismo, en bloque. Los gobernadores peronistas que podrían negociar tampoco quieren resignar una herramienta que les es útil. En algunos despachos libertarios ya circulan las variantes de repliegue: PASO optativas, inscripción voluntaria. La oposición dialoguista propone tratar Ficha Limpia por separado para no contaminarse con el rechazo al resto. El gobierno lo sabía antes de mandarlo. Lo mandó igual, porque necesitaba el debate.
Adorni: la corrupción que no para
Manuel Adorni, el funcionario que durante dos años predicó austeridad desde el atril de la Casa Rosada, enfrenta un frente judicial que se expande con cada declaración. El fiscal Pollicita ordenó esta semana el relevamiento de dos cajas de seguridad de la esposa del jefe de Gabinete, Bettina Angeletti, y la reconstrucción de sus movimientos bancarios desde 2022.

El núcleo de la causa: un presunto incremento patrimonial del 500 por ciento en un solo período fiscal, que incluye un departamento en Caballito escriturado en 230.000 dólares pero valuado en 340.000 por la propia inmobiliaria, y una casa en un country en Exaltación de la Cruz. La inmobiliaria Rucci ratificó ante el fiscal que la modalidad de financiamiento —las vendedoras, dos jubiladas, como prestamistas del comprador— era ‘totalmente fuera de mercado’. El juez Rafecas archivó, en paralelo, la causa menor por el viaje de Angeletti en el avión presidencial. Adorni lo celebró en redes: ‘Será Justicia. Fin.’ El ex jefe de Gabinete Jorge Francos le respondió, sin nombrarlo, cuestionando la ‘liviandad’ con que el funcionario afronta el escándalo. La causa principal sigue abierta.
Kicillof avanza, Macri se mueve, Milei cae
Mientras el gobierno acumulaba frentes, la oposición tuvo su mejor semana en meses. Axel Kicillof viajó a Barcelona, participó de la Movilización Progresista Mundial junto a Lula, Petro, Sheinbaum, Sánchez y Rodríguez Zapatero, y regresó para asumir este viernes la presidencia del PJ bonaerense, desplazando a Máximo Kirchner hacia la presidencia del Congreso partidario. En los pasillos de la cumbre de Barcelona lo trataron como el presidenciable opositor con mayor proyección. Las encuestas argentinas confirman ese diagnóstico: según Delfos, Kicillof supera a Milei en primera vuelta —40,4 por ciento contra 29,6— y lo derrota en un balotaje hipotético por 18 puntos. CEOP Latam registra que el 63,3 por ciento de los argentinos tiene imagen negativa de Milei, que seis de cada diez votantes del balotaje de 2023 no repetirían su voto, y que solo el 22 por ciento lo votaría en 2027. CB Global Data lo ubica en el puesto 14 de un ranking regional de 18 presidentes.

En ese contexto, Mauricio Macri activó su propio reposicionamiento. Se reunió con el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti para explorar una mayoría opositora en el tribunal —con Rosenkrantz— que aísle al oficialista Rosatti y pueda fallar contra el gobierno en causas clave. También cenó con Paolo Rocca, CEO de Techint, quien le preguntó directamente si había ‘una alternativa más racional en la presidencia’ y le transmitió la necesidad de que el PRO compita con identidad propia en 2027. Macri respondió con calculada ambigüedad y siguió con su ‘próximo paso tour’ por el interior. El círculo rojo lo envalentona. Las encuestas de Milei, también.
Lo que la semana muestra
Inflación de marzo en 3,4 por ciento, décimo mes consecutivo de aceleración. Salarios del sector público nacional un 37,2 por ciento por debajo en términos reales desde diciembre de 2023. El 13 por ciento de las empresas industriales con dificultades para pagar sueldos. El 72 por ciento de la población que no cree en los datos del INDEC. Sobre ese piso se asienta todo lo demás.
Un presidente que viaja mientras el país se deteriora. Un jefe de Gabinete investigado que festeja el archivo de la causa menor. Una vicepresidenta que no quiere ser fotografiada con su propio gobierno. Una interna oficialista en guerra abierta. Sesenta periodistas en la vereda de Balcarce 50, sin precedente desde 1983. Una reforma electoral enviada al Congreso sin los votos para aprobarla. Un papa argentino recordado masivamente, cuyo legado social es la antítesis del modelo que conduce el país. Un gobernador que regresa de Europa con fotos presidenciables y asume el PJ bonaerense el mismo día que las encuestas lo ponen arriba. Un ex presidente que negocia en silencio con el empresariado concentrado.
El gobierno de Milei perdió la iniciativa política. La guerra a la prensa, la reforma electoral, los viajes cargados de simbolismo: son tácticas para recuperar una agenda que se le escapa. El tiempo ya no corre a su favor.