Edición n° 2739 . 22/05/2024

Entonces, ¿nuestra sociedad se ha derechizado?

Especiales/ #motorcumple7

A una velocidad record propia del tiempo en que vivimos, se generó en los años recientes un consenso casi total sobre la idea que podría resumirse en la siguiente premisa:  “nuestra sociedad se ha derechizado”.

( Manuel Zunino y Santiago Giorgetta*/ Especial Motor Económico) Ah! y que “se trata de un fenómeno global”, lo que da la impresión de que se encuentra fuera de nuestro dominio y posibilidades de acción. Luego del resultado de las PASO del último 13 de agosto, pareciera confirmarse esa tesis, ya que al agrupar los votos obtenidos por los espacios de derecha superan el 50% (aunque mucho menos si porcentualizamos sobre el total de personas en condición de votar).

Sin embargo, que la oferta política se haya derechizado no define linealmente al electorado, aunque sin dudas tiene efectos performativos en sus percepciones.

Sería lo mismo que concluir que la “sociedad es intrínsecamente estúpida” o “morbosa” porque mira los contenidos “estupidizantes” o “morbosos” que produce masivamente y sin opciones nuestra industria televisiva.

Ahora bien, la forma que adquiere para la política ese sujeto complejo e híbrido que es el electorado, se torna definitoria para establecer sus estrategias de comunicación.

Esa imagen que se construye en simultaneo y de muchas maneras (encuestas, focus groups, análisis, preguntas de periodistas, conversaciones privadas entre los actores, etc.) tiene como resultado delimitar las agendas políticas, el tono de la discusión, los temas de los que se debe (y puede) debatir y los que no poseen tanta relevancia, así como las palabras y las ideas que se repetirán hasta el cansancio. Hoy, por ejemplo, uno de los grandes ejes es “orden”.

A grandes rasgos podemos observar que, así como en 2015 predominó la idea “la sociedad quiere un cambio” y en 2019 “la sociedad reclama moderación”, en la actualidad se impuso como signo de época que “la sociedad se derechizó”.

Al final, ya no importa si la imagen coincide con la realidad, porque está flotando en el aire y los jugadores actúan como si lo fuera. Sueficacia consiste en modelar el juego, definir los marcos de interpretación, acción y decisión, que en cada campaña electoral se activan y son percibidos como aceptables y exitosos.

A esta idea de la derechización prosiguió un diagnóstico compartido que se repite al unísono y es presentado también con la fuerza de una tendencia global e irreversible:“la sociedad está desconectada, desinteresada, apática”.

Así, muchos dirigentes parecieran satisfechos (o impotentes) con cargar la responsabilidad sobre ese otro difícil de descifrar y conformarse con disputar algunos segundos de su atención mediante golpes de efectos, tik-toks y spots descontracturados.

Respecto al debate sobre la “derechización” recomendamos(para evitar citar estudios de nuestra consultora) leer los últimos informes de Pulsar UBA o del Observatorio Social de la Universidad de La Matanza, que dan cuenta de un electorado complejo, paradójico y difícil de encasillar, en el que se combinan giros conservadores con un arraigamiento de principios progresistas y un profundo sentimiento democrático.

Un electorado que no demanda menos Estado, sino un Estado mejor que atienda más y de mayores respuestas.

Entonces, puede que la sociedad no se haya “derechizado” o que estemos bajo un efecto sinécdoque confundiendo una parte con el todo. Pero la política termina asumiendo ese encuadre como válido y definiendo en consecuencia su oferta, contenidos y formas para intentar acercarse a un electorado, que para su sorpresa cada vez se distancia más.

¿No será en todo caso que hay una correlación entre una dirigencia que compró una imagen del ciudadano derechizado y la consecuente falta de atención y confianza en sus promesas de parte de este?

Sin dudas, el juego de espejos que devuelve figuras distorsionadas acaba en una narrativa conservadora y repetitiva por parte de la política, conformismo, gestos de resignación, apelaciones al orden y falta de creatividad para plantear soluciones alternativas, alejando a la ciudadanía de la conversación, reforzando el desinterés y la desmotivación por participar.

*Directores Asociados de Proyección Consultores