Edición n° 2747 . 30/05/2024

«En el rumbo económico no tenemos internas»

Por Leandro Renou

Para De Mendiguren, la elección presidencial contrastará, una vez más, “un modelo especulativo contra uno productivo y de recuperación del salario”. El dilema de la inflación y la teoría de los devaluadores. 

“El macrismo no va a decir que quiere destrozar a las pymes, pero preguntale a Pagani (Luis, CEO de Arcor) lo que le pasó con el Gobierno de Macri, que casi cierra La Campagnola por el tomate importado”. La frase, que pronunció el secretario de Producción, José Ignacio De Mendiguren, en diálogo con Página I12, sintetiza para el funcionario lo que cree será “una disputa de modelos económicos” en las próximas elecciones presidenciales. Cuenta la leyenda que Luis Pagani, dueño de la alimenticia Arcor, en el primer mes del Gobierno de Cambiemos se reunió con Francisco “Pancho” Cabrera, ex ministro de la Producción, y en diez minutos tuvo una idea acabada de lo que se venía. Al salir del mitin, le dijo a uno de sus laderos: “esto no va a caminar”. El resto es historia sabida y, en el medio, Pagani confirmó la efectividad de sus artes adivinatorias con dos datos: los primeros balances en rojo de Arcor desde la crisis del 2001 y la apertura de importaciones de alimentos que puso al límite de la quiebra a la marca de conservas La Campagnola, también de su propiedad.

Para De Mendiguren, en cuanto a ideas económicas y políticas, el escenario es calcado al del 2015. “Hoy tenes a Juntos por el Cambio, que arrancó el Gobierno con tres medidas, como el libre ingreso y egreso de capitales, subida de tasas récord y planchar el tipo de cambio. Carry trade absoluto, la bicicleta. Y estamos nosotros, el Frente de Todos, que con dificultades estamos llevando un modelo productivo que tiene como eje la recuperación del poder adquisitivo de los salarios”.

«Juntos por el Cambio asegura que no hay tal recuperación económica y que las inversiones no son mejores que en sus años», le sugirió este diario al secretario de Producción. «A Macri hay que decirle que mire el INDEC», respondió, «ellos llegaron a un índice máximo de 16 por ciento promedio de inversiones sobre el PBI, hoy estamos en 22 por ciento. Y a eso sumale que con Macri no hubo ningún sector industrial que haya estado mejor que en 2015».

Viejo dirigente de las filas del Frente Renovador de Sergio Massa, asegura en esa línea que en el período 2015-19 “vinieron dos años los capitales y les pagaban 27 por ciento anual en dólares y se les fueron, y terminó la industria derrumbada y el PBI resultó en tres de cuatro años abajo del nivel de 2015. Empezaron sacando un cepo, terminaron poniendo un cepo, empezaron sacando retenciones y las volvieron a poner, liberaron tarifas y luego las terminaron congelando”. 

Agregó, además, que “la pobreza la aumentaron, dijeron que la inflación la bajaban de taquito y dejaron en 2018 un 47 por ciento y 2019 un 54,¿sabes dónde iba esa tendencia?”.

El “Vasco” aportó además una visión del rol negativo del proceso de endeudamiento contraído con el FMI. “Dejaron el país defaulteado en pesos, que (Hernán, ex ministro de Economía) Lacunza lo llamó reperfilamiento, porque es más elegante. Y ellos sabían que la deuda con el FMI era irremontable. Para la industria fue letal. Nosotros, desde el inicio, dijimos lo que íbamos a hacer, como apuntó el presidente Alberto Fernández en aquel acto en Tucumán: una alianza con la producción y el trabajo”. 

Agregó que “la inflación pasó del de 54 al 37 por ciento en 2020 y después explotó el mundo. En ese escenario, el modelo productivo salió al rescate más grande de la historia: moratoria, planchamos tarifas, bajamos tasa de interés y hasta admitimos que se posterguen pagos de créditos bancarios y les pagamos los sueldos. La política fue mantener las empresas, gracias a eso hubo 25 mil pymes vivas”.

Los devaluadores y el affaire importaciones

En el Gobierno entienden que en las últimas semanas hubo fuertes presiones devaluatorias, que impactaron en los tipos de cambio no oficiales. Este diario dio a conocer la idea de grandes firmas, como Techint, de que el dólar está atrasado. Para De Mendiguren, “hay gente que especula con eso, que apuestan desde el primer momento a una devaluación brusca, que es algo muy peligroso”. Y agregó que “hay muchos sectores que por su tipo de negocio los beneficia, sobre todo si tenes un perfil exportador alto. Es el negocio de algunos pocos que son poderosos. Son los mismos actores que estaban en 2001 y no aprendieron”.

De todos modos, admitió que “sí entendemos que la brecha preocupa, pero hay que intentar bajar el techo, porque hay dólares que no encuentran argumentos técnicos para estar donde están. ¿El dólar es un dólar malo? No es de los peores que hemos tenido, pero mirás el nivel de exportaciones y son 100 mil millones de dólares, hay que tener cuidado con que no se atrase, que no se use tipo de cambio como anclaje para otras cosas”.

En la misma línea, los sectores privados pusieron en debate la efectividad del SIRA, el sistema de importaciones, denunciando que se activan pocos pedidos desde el Gobierno. “Al que le va bien no te llama, y todo el mundo hace de eso una sensación de parate absoluto”, cuenta el secretario de Producción. Lo que el funcionario mira es que “no hay suspensiones y la capacidad instalada sigue, la ocupación se mantiene; hay problemas, sí, pero la magnitud no es la que se plantea”.

«Cristina Kirchner, antes de la salida de Kulfas, dijo que había un festival de importaciones. ¿Lo había?», le preguntó este diario. «Había un festival de importaciones, hubo empresas que compraron stock para dos años, y después hubo todo tipo de maniobras delictivas para inventar importaciones, el sistema no tenía trazabilidad, sólo en dos jueces había 2600 millones de dólares de amparos por importaciones».

El PBI y los precios

“El año pasado crecimos más de 5%, en el anterior 10,5, y este año vamos a crecer al menos 3 por ciento. Y la industria está más de 12 puntos por encima del índice de actividad pre pandemia”, adelantó De Mendiguren. Contó que habló con la ministra de Trabajo, Kelly Olmos, y le pidió la cantidad de suspensiones que existen en el sector industrial. «En los últimos dos meses eran 38. Ninguna cifra corrobora que la industria se contrajo”.

Ante el argumento de la oposición de que la producción cae, De Mewndiguren explica que «un mes cayó, pero seguimos por arriba del año pasado. He leído que Prat Gay dice eso, pero él compara con el mes anterior. Si por dos caídas intermensuales, que volvieron a recuperarse, calificás al nivel del sector, me parece exagerado. En 21 de las 24 provincias están casi con pleno empleo. San Luis, La Pampa, el parque industrial de General Pico, están en su mayor nivel de ocupación de la historia. Viajé a todo el país y es así. Tenemos problemas de insumos por importaciones, sí, nunca lo negamos, pero la foto es positiva».

Para el Gobierno, en este contexto, la inflación sigue siendo la piedra en el zapato. “Estamos dando un enorme esfuerzo por ir bajándola paulatinamente, dar señales de ir a la baja, y espero que ayuden todos en eso”, dijo De Mendiguren. Agregó que “cuando asumió Sergio (Massa) estaba en el 7,4 por ciento, lo proyectabas 12 meses y te daba 140 por ciento y la oposición pronosticaba una híper. En estos meses bajamos a 4,9 y 5,1%, eso te da el 80 por ciento anual proyectado. La inflación tiene mucho de expectativas, si te sentás a una mesa a discutir con la inflación pasada, le echás nafta al incendio. Hay que discutir en función de la inflación futura. Para eso tenes que tomar medidas estructurales, los acuerdos de precios no arreglan por sí mismos, pero construyen un puente de plata mientras las otras medidas van haciendo efecto. De los que opinan de afuera, no hay uno que pueda mostrar un éxito contra la inflación, hay que tener un poco de humildad». 

Mientras tanto, ante una inflación proyectada del 80 por ciento, qué pasará con el salario este año pasa a sedr un tema crucial, por cuestiones económicas pero también políticas. «Si no logramos que no pierda poder adquisitivo no hay ningún modelo económico sustentable. Salario es mercado, discutir esto es como discutir la ley de gravedad», responde De Mendiguren. «Frondizi decía que nadie compra una máquina para producir lo que no vende. Peleamos contra la inflación y hay paritarias. El problema es que acá, los de la oposición, son el club del powerpoint, todos teóricos, Milei puede ser un buen profe de historia económica, pero… ¿Y Macri? Bueno… cuando vio la crisis que había en su gobierno se metió en la cama con la hechicera y se puso a ver Netflix, lo contó él».

«Prefiero no pensar en qué hubiese pasado hoy con Macri en el poder. Tetaz es un teórico también, la única actividad industrial que tuvo era manejar la fotocopiadora en la Universidad de La Plata».

La campaña y la oposición

El secretario pide, en este contexto de pre campaña, que los candidatos de la oposición expresen lo que piensan. «Conozco a la UCR histórica y jamás hubiese creído lo que hicieron con Juntos hace cuatro años. Me gustaría saber quién es la oposición. Gerardo Morales, con criterio, observa con preocupación a Milei, y Patricia Bullrich lo quiere abrazar. Macri dice que a las industrias hay que dejarlas solas y Patricia explica que a las pymes hay que transformarlas en oficinas. ¿Esa es la oposición?”.

Asimismo, detalló que “los economistas de ellos ya avisan que van a hacer lo mismo, pero más rápido. Cuando fracasaron en 2015 dijeron que pasó porque no bajaron más los salarios y no echaron la cantidad necesaria de empleados, no por el modelo en sí, sino porque no fue más violento”. Por eso plantea que “se expresen de frente con lo que proponen. Cuando llegué al Banco BICE la tasa era de 95 por ciento anual en pesos y 15 en dólares, y la bajamos a más de la mitad, eso somos nosotros”.

Cambiando de vereda y ya metido en el terreno de las disputas internas en el Frente de Todos, De Mendiguren admite que “tenemos internas, como toda coalición, acordate que Lilita Carrió le pedía juicio político a (Germán, ex ministro de Justicia de Macri) Garavano”. De todos modos, consideró que «en lo que nosotros no tenemos ninguna interna es en el rumbo del modelo. Ninguna, no tenemos dudas del proyecto nacional, la alianza es con la producción con crecimiento inclusivo”.

Este diario le preguntó también, qué cambios ve en Massa, personaje de la política al que conoce de años, y cómo se transita la pre campaña en el diálogo con dirigentes del kirchnerismo. “La situación de meses atrás era muy difícil y había que operar rápido, Sergio agarró el problema, conoce a los actores de la economía y jugó fuerte, logramos cierta estabilización y demostró que puede jugar en diferentes canchas al mismo tiempo. Nos sacó de una situación muy difícil. Hay que colaborar con no hacerle a esto ruido político. No coincidimos en todo, pero lo debatimos internamente. La relación con Cristina está muy bien porque en el rumbo coincidimos todos. Mientras vas arreglando las cosas, sabes a dónde vas”.

-Usted se mueve bastante con Kicillof por la provincia, ¿qué ve en ese terreno?

-Estuve con él el jueves en Gesell, en Mar del Plata, voy a Tandil el viernes, y trabajo mucho con (Juan) Quattromo y el Bapro. Y lo veo a Axel en total compromiso con la producción, no dudo de él jamás, ¿pero Usted sabe qué piensa Santilli de lo que pasa en la provincia? Nadie sabe, hoy cualquiera da lecciones. López Murphy se preparó con años en fundación FIEL y cuando llegó al Gobierno duró 14 días, lo echaron los propios, Franja Morada. La única posibilidad de dar el salto al desarrollo es con nuestro modelo.

De Mendiguren concluye asegurando que “el Frente de Todos será muy competitivo en las elecciones”, pero aclaró que “me gustaría disputar el debate de modelo, pero no sé quién está del otro lado”. 

Fuente: Pagina 12