El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, anunció este viernes un paro por tiempo indeterminado en la planta Mega de Coca-Cola —la principal del país, ubicada en el Gran Buenos Aires—, tras encabezar una asamblea con más de 1.500 trabajadores. El gremio reclama plus por presentismo para reforzar la paritaria del sector y el pase a planta de trabajadores con hasta nueve años de antiguedad.


“Estamos de paro y nos vamos a quedar en la planta hasta que tengan una solución”, afirmó Moyano frente a los operarios, en un mensaje que subraya la firmeza de la medida de fuerza y la intención de mantener la protesta en el lugar hasta obtener respuestas concretas de la empresa.
Los reclamos de Camioneros a Coca – Cola
La decisión se tomó en una asamblea multitudinaria que contó con la participación del secretario Gremial, Marcelo Aparicio, el cuerpo de delegados y representantes de distintas áreas de la planta. Los reclamos principales incluyen:
- La efectivización de trabajadores contratados y su pase a planta permanente.
- Mejoras en el sistema de presentismo, considerado punitivo, con exigencia de un plus similar al de otros convenios (como el de SUTIAGA) con una base de $400.000.
- Incorporación de más personal en el turno nocturno para reducir la sobrecarga laboral, en un contexto de aumento de la producción que no se tradujo en mejoras para los empleados.


Hasta el momento, no se reportaron negociaciones formales abiertas con Coca-Cola, y el gremio anticipa que la medida se mantendrá indefinidamente sin una respuesta satisfactoria.
Pablo Moyano llamó a «estar todos en la calle» contra la reforma laboral
En el mismo acto, Moyano rechazó duramente el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, al que calificó como un retroceso en derechos laborales y un intento de abaratar el costo del trabajo. Convocó a una movilización masiva al Congreso el próximo 11 de febrero, fecha en que se tratará el proyecto, y llamó a la unidad del movimiento obrero: “Hay que estar todos en la calle para defender los derechos conquistados”.


El conflicto en la planta Mega se suma a la creciente tensión sindical en medio del debate por la reforma laboral y las políticas de ajuste económico, y pone en riesgo el abastecimiento de productos Coca-Cola en el corto plazo si la medida persiste.


