La empresa de Walter Román obtuvo el 90% de las acciones. Aysa brinda servicios de agua potable y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense. Fue creada en 2006 durante la presidencia de Néstor Kirchner.
La empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) volvió a ser privatizada y pasó a manos del grupo Rowing-Arcos-Transclor-PHX, que ofertó US$340,2 millones. El holding, que integra el empresario Mauricio Filiberti, superó la oferta del grupo liderado por Roggio SA que propuso un pago de US$285 millones.
El ganador se queda con el 90% de las acciones de la compañía de distribución de agua y de saneamiento cloacal. El monto a pagar está por debajo de los US$500 millones que pretendía el Ministerio de Economía. Al confirmar la operación mediante un comunicado de prensa, el Gobierno afirmó que “AySA era un modelo de disfunción administrativa”.
“Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de USD13.400 millones”, precisó el parte y subrayó: “Sin embargo, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en 42%, la morosidad pasó del 4% al 16% y los costos operativos aumentaron 80%”.
Según la información oficial, la empresa adjudicataria tiene el compromiso de inversión para mejorar la red de agua y cloacal. “El nuevo contrato de concesión establece para el período 2027-2031 un Plan de Acción por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, que deberá ser ejecutado por el concesionario”, precisó la información oficial.
El programa total contempla aproximadamente $1,13 billones en obras, $1,15 billones en mantenimiento, $315.761 millones en mejoras y $296.166 millones destinados a la operación.
Siempre de acuerdo a la versión oficial, las obligaciones de inversión están vinculadas además “a metas concretas de expansión: para 2031 se prevé alcanzar una cobertura del 75,3% en agua y del 63,9% en cloacas, mientras que al finalizar el período inicial de concesión deberán alcanzarse como mínimo niveles del 90% y 75%, respectivamente”.
Por su parte, también a través de un comunicado, el consorcio ganador expresó su “satisfacción por haber presentado la mejor oferta como Operador Estratégico de AySA”.
El parte del holding ganador confirmó que “la oferta presentada fue de US$340.200.000, superando casi en un 20% por ciento a la del competidor, y contempla un plan de obras basado en la mejora de la calidad del servicio”.
Asimismo, ratificó que asume el compromiso contractual de invertir US$1.940 millones en los primeros cinco años de la concesión, y US$15.040 millones en total a lo largo de los 30 años del contrato”.
Quiénes serán los nuevos dueños de AySA
El holding que se hará cargo de AySA está encabezado por Rowing S.A., una empresa de ingeniería, construcción y servicios industriales controlada por Walter Román. El consorcio incluye a Transclor, compañía del empresario Mauricio Filiberti; Arcos Saneamento e Participações, vinculada al grupo brasileño Equipav; y PHX, un vehículo de inversión radicado en Países Bajos.
En un comunicado de prensa, el grupo ganador expresó su “satisfacción por haber presentado la mejor oferta como Operador Estratégico de AySA”. Asimismo, ratificó que asume el compromiso contractual de invertir US$1.940 millones en los primeros cinco años de la concesión, y US$15.040 millones en total a lo largo de los 30 años del contrato”.
El consorcio designó a Arcos Saneamento e Participações S.A., empresa del Grupo Equipav, como “Operador Técnico”. Arcos opera agua y cloacas desde 2010 y hoy sirve, a través de 25 mil colaboradores, a más de 39 millones de personas en 15 estados y más de 890 municipios de Brasil.
La reprivatización del agua
Aysa brinda servicios de agua potable y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense. Atiende a cerca de 14 millones de habitantes y cuenta con unos 3,8 millones de usuarios.
La empresa estatal fue creada en 2006 durante la presidencia de Néstor Kirchner para reemplazar a Aguas Argentinas, compañía controlada por la francesa Lyonnaise des Eaux (Suez) que ganó la licitación en 1993 cuando el gobierno de Carlos Menem decidió privatizar Obras Sanitarias.
Los incumplimientos contractuales y los desvíos en las metas de calidad, como la presencia de nitratos en varias localidades y la falta de presión en muchas zonas, determinaron la rescisión del contrato en 2006. AySA se hizo cargo entonces de la operación.