Un día después del 50° aniversario del Golpe del ‘76, Manuel Adorni confirmó que el Ejecutivo destinará nuevos recursos a la compra de armamento y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, en el mismo discurso, el funcionario repitió que el Estado nacional no tiene fondos para financiar las leyes de Emergencia en Discapacidad y de Financiamiento Universitario
Un día después del 50° aniversario del Golpe cívico-militar de 1976 que daría inicio a la dictadura más sangrienta de la historia argentina, el jefe de Gabinete Manuel Adorni repitió la vieja “teoría de los demonios” y a pesar de que aún hoy se desconoce el paradero de miles de desaparecidos y de cientos de niertos apropiados, consideró que “es hora de pasar de página e inaugurar un nuevo ciclo”. Bajo ese concepto, el funcionario anunció un aumento en los fondos que se destinan a las Fuerzas Armadas.
Adorni explicó que el 10% de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones planeadas para este año “serán destinados a la compra de armamento y bienes de capital para nuestro sistema de defensa nacional”.
“Las Fuerzas Armadas ya han demostrado ser democráticas. Es hora de reconstruir el instrumento militar y poner a las Fuerzas Armadas en el lugar que cualquier nación madura y seria tiene. En el marco del equilibrio fiscal y el crecimiento económico, este gobierno se compromete a promover la sostenida reconstrucción del instrumento militar”, exclamó el jefe de Gabinete.
Paradójicamente, en la misma conferencia de prensa, apenas unos minutos después, el funcionario de Javier Milei aseguró que el Estado nacional no tiene los recursos (ni las formas de obtenerlos) para financiar las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario, dos normativas sancionadas el año pasado por el Congreso de la Nación pero nunca puestas en funcionamiento por el Ejecutivo.
Adorni confirmó que este año desde Casa Rosada enviarán proyectos para modificar ambas legislaciones y volvió a hablar de “discapacitados truchos” para justificar el brutal ajuste en una de las áreas más sensibles y sectores más vulnerables de la población.
“El gobierno anterior nos dejó un estado fundido, sin condiciones para hacerle frente a la montaña de salarios públicos que dejaron a su paso, ni a las prestaciones sociales que tantos dicen defender. Los aumentos que daba el gobierno anterior eran efímeros, porque como estaban financiados con emisión monetaria, se los comía la inflación. Así, como están planteadas estas leyes aprobadas el año pasado por el Congreso, vienen a repetir el mismo patrón: repartir plata que no hay y forzarnos a emitir”, justificó.
El jefe de Gabinete aseguró que las leyes sancionadas “conducen a fundirnos como país y a sumirnos a todos en la pobreza” y remarcó que los aumentos en las prestaciones por discapacidad serán “solo a los que tienen incapacidad para trabajar, no a los miles de discapacitados truchos a los que el kirchnerismo les regaló un certificado para hacer solo clientelismo”.
“Nos enfrentamos a la demagogia con responsabilidad. Por eso, estas nuevas leyes van a dar aumentos necesarios, pero haciendo el sistema sustentable”, sentenció sin mayores detalles sobre el contenido de los proyectos que enviarán al Congreso.