En el marco del programa Punto Pyme se presentaron los resultados de la Encuesta APYME -UNPAZ sobre la situación de las Pymes durante el primer semestre de 2026 realizada en colaboración con la Universidad Nacional de José C. Paz y la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires. El trabajo es una muestra directa del perjuicio que causa al conjunto de las Pymes el modelo de ajuste recesivo en curso, con destrucción del mercado interno, el empleo y la industria nacional. En esta entrevista habla sobre la iniciativa economista Darío Nicolás Federman, quien encabezó el grupo de investigación junto con Ernesto Mattos.

El proyecto de la encuesta surgió de un convenio entre APYME, la Universidad Nacional de José C Paz (UNPAZ) y la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires. La UNPAZ, que representa la inserción de la universidad pública nacional los sectores den el Gran Buenos Aires, aporta un marco académico idóneo para procesar datos de empresas de todo el país, con una gran predisposición a participar para visibilizar su realidad.
El relevamiento se basa en un cuestionario tipificado que contó con las respuestas de más de 150 Pymes, con el objetivo de transformar la «sensación» de crisis que continuamente en datos estadísticos concretos que permitan entender el momento que atraviesa el sector productivo argentino.
De este modo la encuesta APYME–UNPAZ, de carácter semestral, permite contar con una fuente informativa de primera mano para dar conocer la situación, los desafíos y las necesidades de Pymes. Las conclusiones de esta primera entrega indican un escenario “predominantemente contractivo” en el que las empresas relevadas presentan saldos negativos en todos los indicadores reales.
Impacto en la Producción y Rentabilidad
Entrevistado por Horacio Aizicovich y Julián Moreno, Darío Federman explicó a que resultados son contundentes: “Tres de cada cuatro empresas reportan que su situación actual es mala, citando una caída de las ventas y un aumento sostenido de los costos”. Esta combinación ha pulverizado la rentabilidad, que hoy se define como nula o negativa.
Los datos son alarmantes. “Básicamente, hay tres de cada cuatro empresas que dice que su situación actual es mala -explicó el economista- tres de cada cuatro empresas dicen que sus ventas cayeron, que sus costos aumentaron, que su rentabilidad es nula o negativa, que han tenido problemas para sostener el empleo o han tenido que despedir trabajadores; prácticamente, la mitad de las empresas está trabajando con la mitad de su capacidad instalada, o sea que si tiene dos máquinas, utiliza una”.
“Son resultados que permiten poner en datos concretos algo que hoy es una realidad conocida, pero que es preciso poner en evidencia y poder mostrar”, sintetizó.
Amenazas externas y Desafíos Financieros
Federman explicó que según los resultados obtenidos, los principales preocupaciones de los empresarios para los próximos meses se centran en tres principales: la caída sostenida de las ventas, la apertura de las importaciones y el costo de la energía. La competencia con productos extranjeros en un mercado de consumo interno deprimido genera un «segundo impacto» letal para la producción local.
A esto se suma el encarecimiento de insumos básicos como la electricidad y el gas. En el plano financiero, el panorama es desolador: más del 90% de las empresas no accede a crédito o lo hace bajo condiciones desfavorables. “La presión de costos y la competencia importada actúan simultáneamente sobre empresas con demanda debilitada, reduciendo márgenes y capacidad de sostener actividad y empleo”, afirmóel economista.
Federman también observó que, en sintonía con el desequilibrio del modelo en curso, la crisis no afecta de manera uniforme a todo el territorio nacional. Mientras que el centro del país y la provincia de Buenos Aires sufren una fase contractiva, regiones vinculadas a la minería, el gas y el petróleo (como Cuyo o el Norte) muestran en algunos casos indicadores más favorables, beneficiadas por ser proveedoras de sectores de grandes exportadores que son los únicos que traccionan actividad, logrando incluso aumentos en las ventas en comparación con el resto de la industria nacional.
Ahogo financiero y parálisis de inversiones
Para la gran mayoría de los casos, el trabajo señala que las decisiones empresarias están “condicionadas por la incertidumbre y la falta de financiamiento”, puntualizando que “cuando existe inversión, se realiza casi exclusivamente con recursos propios”. En relación con el crédito, afirma que “predominan la falta de acceso, las condiciones desfavorables y la aversión al endeudamiento por tasas elevadas”.
Existe además un riesgo creciente de ruptura en la cadena de pagos, alimentado por la morosidad en aumento y el recurso desesperado a las fintech con tasas usurarias para cubrir el capital de giro.
El resultado de la encuesta arroja que menos del 10 % de las empresas considera que ha obtenido crédito favorable, o sea quemás del 90 % o no ha obtenido crédito o considera ese crédito desfavorable para la producción. “Desde ya que el crédito es importante para impulsar a las Pymes, pero si se está utilizando una de dos máquinas, la prioridad hoy no es salir a tomar crédito para comprar una tercera máquina que no se va a utilizar, observó Federman.
“Pensemos que no es solamente la morosidad hacia los bancos. Hay morosidad en los créditos a cobrar por parte de las empresas, porque si se concursa o se caen clientes de empresas, hay una cesación de pagos que puede afectar tiene doscientos, trescientos proveedores, clientes,etc. y eso arrastra a las demás”.
“También un rol del crédito que tiene que ver con amortiguar posibles estrangulamientos financieros -señaló- se te cayó la demanda, quedaste sobreestoqueado, la caja se te estranguló: quizás no estás buscando crédito para comprar una máquina que no vas a usar, sino para salir de ese aprieto”.
Los resultados de la encuesta muestran que la realidad industrial actual, marcada por una fuerte caída en las ventas y el consumo, junto con una falta total de apoyo oficial, elimina los incentivos para ampliar la capacidad productiva instalada. En este contexto, las empresas no encuentran un horizonte claro para expandirse, limitándose a mantener lo existente ante la apertura de importaciones.
No obstante, existe un interés residual en la inversión tecnológica, impulsado por la necesidad de no quedar fuera de innovaciones clave como revolución de la Inteligencia Artificial. Lo notable es que estas inversiones se realizan mayoritariamente con recursos propios (30,9%) debido a la falta de acceso a financiamiento crediticio o al temor de asumir deudas en un entorno incierto.
Finalmente, el trabajo sostiene que en las condiciones descriptas existe un “riesgo sobre capacidades productivas, comerciales y laborales acumuladas durante décadas”.
Próximos pasos y conclusiones parciales
Federman explicó que “ a idea es darle continuidad a este trabajo para el siguiente semestre y continuar también los durante los próximos años, dando continuidad al programa de encuestas durante para generar una serie histórica de la evolución de las Pymes argentinas.
El economista valoró la actitud colaborativa de empresarias y empresarios a la hora de contestar la consulta: “Por suerte nosotros encontramos muchísima predisposición a participar. Me parece que hay una preocupación en el mundo Pyme que los incentiva a querer mostrar con datos cuál es la realidad que están atravesando”.
La conclusión del trabajo señala que la combinación de resultados negativos, baja utilización de capacidad, restricción crediticia y caída de la inversión sugiere que las empresas no atraviesan una dificultad aislada, sino una contracción sistémica. La elevada antigüedad de la mayoría de las firmas refuerza la relevancia del hallazgo: el deterioro alcanza a unidades productivas consolidadas.

“La colaboración entre el sector gremial empresario y la universidad pública resulta fundamental para documentar este proceso y alertar sobre el riesgo que afronta el entramado productivo nacional”, afirmó Federman.
APYME resalta la valiosa colaboración entre el sector Pyme y la universidad pública para avanzar en un diagnóstico certero sobre la emergencia sectorial. La entidad afirma que es fundamental profundizar un camino de cooperación, unidad y solidaridad junto con todos los actores sociales perjudicados por políticas ajenas a los intereses de la producción y el trabajo nacional.
Resumen ejecutivo Encuesta APYME – UNPAZ
Este informe sintetiza los hallazgos de la encuesta realizada conjuntamente por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) y la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ). El estudio analiza la coyuntura de más de más 150 empresas de diversos rubros en todo el país frente al complejo escenario económico del primer semestre del año.
Deterioro de la actividad
El 62,5% informó que la situación general de su empresa empeoró, el 57,9% registró caída de ventas y el 60,5% obtuvo un resultado económico negativo.
Capacidad productiva ociosa
El 53,9% redujo la capacidad utilizada y el 50,0% opera con hasta la mitad de su capacidad instalada.
Empleo bajo presión
El 36,2% redujo personal y el 33,6% prevé suspensiones, reducción de jornada, despidos o no renovación de contratos en el próximo trimestre.
Inversión e innovación restringidas
Solo el 31,6% realizó inversiones tecnológicas; casi todas se financiaron con fondos propios. El 75,0% identifica al contexto económico como obstáculo para innovar.
Financiamiento poco accesible
El 74,3% depende de recursos propios y el 50,0% mantiene deuda financiera vigente. Solo el 7,2% accedió a crédito en condiciones favorables.
Presión de costos y apertura importadora
El 63,2% sufrió un fuerte impacto por aumentos de energía, combustible e insumos; el 50,0% considera que la apertura de importaciones perjudica su competitividad.
Factores de Riesgo para el Sector
. Apertura Comercial: Desventaja competitiva frente a productos importados.
. Tarifas Energéticas: Incremento de costos fijos en un entorno de baja demanda.
. Estrangulamiento Financiero: Tasas altas y falta de crédito productivo real.
. Efecto Arrastre: Peligro de quiebras en cadena por caída de grandes empresas.