El futuro del audiovisual argentino atraviesa un momento crítico. La eventual pérdida de sus fuentes históricas de financiamiento coloca a la industria ante una encrucijada que exige rigor: el audiovisual no es una actividad decorativa, sino una industria que compite en mercados globales y que, en todos los países con producción relevante, opera bajo políticas públicas específicas.
La comparación internacional es concluyente. No existe un solo ecosistema audiovisual desarrollado que funcione sin algún tipo de fomento —incentivos fiscales, rebates, créditos o fondos específicos—. Allí donde el Estado diseña instrumentos inteligentes, el sector se expande, genera empleo calificado, exporta servicios y atrae divisas.
La experiencia regional lo confirma. Durante gran parte del siglo XX, Uruguay, Chile, Colombia y Perú producían en promedio menos de dos películas por año. En el siglo XXI, con fondos e incentivos estables, multiplicaron su producción: Uruguay pasó a 10–16 filmes anuales,Colombia a 30–40, Chile a 15–30, mientras que Perú y República Dominicana superaron esos rangos. A escala regional, la producción latinoamericana creció de 321 títulos en 2011 a 752 en 2024, un salto que no se explica sin políticas de fomento y mecanismos de inversión específicos.
Brasil ofrece un caso ilustrativo. Antes de 2019, con la ANCINE activa, el sector crecía y se internacionalizaba. Entre 2019 y 2022, con la entidad desfinanciada, la producción se contrajo y se cerraron decenas de empresas. Desde 2023, con la reactivación de incentivos, la industria se recuperó. El resultado es medible: en 2025 Brasil ganó el Óscar a Mejor Película Internacional con “Aún estoy aquí” y este año obtuvo cinco nominaciones, incluidas Mejor Película Internacional y Mejor Película por“El agentesecreto”.
En Argentina, la Ley de Modernización Laboral propone eliminar el financiamiento específico del INCAA. No lo cierra: lo desfinancia y lo obliga a depender de partidas discrecionales del Tesoro, compitiendo por primeravez con salud, educación y seguridad entre otras prioridades. Se reemplaza un esquema de coinversión previsible por gasto sujeto a la coyuntura fiscal, con efectos previsibles de menor estabilidad, menos producción y pérdida de empleo calificado.
El sector audiovisual argentino no reclama protección comercial: no hay aranceles ni cuotas. El cine nacional compite de igual a igual con producciones globales. El fomento no protege contenidos; fortalece capacidades productivas, como hacen Irlanda con la tecnología, Nueva Zelanda con el cine o Corea del Sur con la innovación.
La evidencia económica es consistente: el audiovisual genera empleo calificado, dinamiza hotelería, transporte y turismo, exporta servicios e impulsa innovación.Es un activo decisivo en la proyección internacional de la Marca País. Evaluaciones del BID, UNESCO y Comisiones Fílmicas Europeas sitúan sus multiplicadores entre 2 y 3 veces la inversión —y muy por encima de ese rango cuando intervienen producciones internacionales—, con efectos comprobados sobre exportaciones y desarrollo de capacidades locales.
Un país puede optar por no tener industria audiovisual, pero debe asumir los costos económicos y estratégicos de esa decisión. La libertad económica no es abandono: exige reglas claras, financiamiento específico y previsible, incentivos alineados con resultados e institucionesquerindancuentas.


Las decisiones legislativas actuales definirán si Argentina mantiene una industria audiovisual competitiva —capaz de generar empleo, divisas y conocimiento— o si se resigna a consumir mayoritariamente imágenes ajenas. La libertad requiere herramientas: el fomento audiovisual, específico y eficiente, es una de ellas.
Ignacio Rey/Productor de Leyenda Films/Presidente de FIPCA
Fuentes:
-UNESCO Institute for Statistics (UIS), “Feature Films Produced”, https://data.uis.unesco.org/
-UNESCO, Re|Shaping Cultural Policies (2015), https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000227279
-Observatorio del Cine Latinoamericano, Cuaderno N.º 7 (2019), https://cinelatinoamericano.org/assets/docs/Cuaderno%207%20WEB.pdf
-EGEDA & FIPCA, Informe anual del mercado audiovisual iberoamericano (varios años).
-El Agente Cine (Chile), “Estadísticas del cine chileno”, https://elagentecine.cl/cine-chileno-2/estadisticas-del-cine-chileno/
-ProImágenes Colombia, “Cine en cifras”, https://proimagenescolombia.com/secciones/cine_colombiano/cine_en_cifras/
-DAFO – Ministerio de Cultura del Perú, https://dafo.cultura.pe/
-El País (España), “Uruguay becomes key destination for international film and TV production companies”, 8/8/2023.
-ANCINE (Brasil), Panorama do Cinema e do Audiovisual no Brasil, https://www.gov.br/ancine/pt-br
-BID, estudiossobreindustrias creativas y audiovisual, https://publications.iadb.org/
-UNESCO, Creative Economy Outlook, https://www.unesco.org/creativity
-European Film Commissions Network (EUFCN), estudios de impacto económico, https://www.eufcn.net/
-Screen Ireland, incentivosfiscales, https://www.screenireland.ie/
-New Zealand Film Commission, https://www.nzfilm.co.nz/
-Korean Film Council (KOFIC), https://www.kofic.or.kr/


