El espacio que preside Daniela Bambill reunió a militantes, dirigentes y economistas en el restaurante “Lo de Lalo”, en la Ciudad de Buenos Aires. El economista Roberto Feletti presentó las tesis de su último libro, “De Macri a Milei. El país inviable de las élites argentinas”, y trazó una genealogía del endeudamiento y la fuga que atraviesa a los últimos gobiernos.
El Instituto Independencia cumplió diez años y lo celebró este miércoles 17 de junio con una reunión que combinó balance politico y debate económico. El encuentro se realizó en el restaurante Lo de Lalo, en la Ciudad de Buenos Aires, y convocó a referentes del campo nacional y popular en torno a una mesa que tuvo tanto de festejo como de discusión política.
La apertura estuvo a cargo de la presidenta del Instituto, Daniela Bambill, quien dio la bienvenida y repasó el recorrido de una década de trabajo. Reivindicó la persistencia de un espacio militante que atravesó momentos difíciles y logró sostenerse en el tiempo, y agradeció especialmente el aporte permanente de quienes acompañaron la experiencia desde sus inicios.

La continuidad de un proyecto de estas características, durante diez años, no es un dato menor en la vida política argentina. Hablar de la persistencia del Instituto es también hablar de un liderazgo que, como se señaló durante la velada, no siempre fue suficientemente reconocido. En la mesa estuvieron presentes dirigentes y militantes de larga trayectoria, junto a economistas y periodistas vinculados al pensamiento nacional. Entre los presentes pudieron verse, entre otros, a Raúl Dellatorre, Felisa Miceli, Mariano Pinedo, Antonio Muñiz, Javier Araujo, Víctor Bazuk, David Selser, Hugo Fernández y Miguel Belardi.
Feletti y la incapacidad de las élites
El plato fuerte de la noche fue la intervención del economista Roberto Feletti, exsecretario de Comercio Interior y exviceministro de Economía, quien expuso las ideas centrales de su último libro, “De Macri a Milei. El país inviable de las élites argentinas” (Editorial Biblos). La obra, que el propio autor presenta como un ensayo antes que como un tratado técnico, recorre la política económica argentina desde 2015 hasta el presente y pone el foco en quiénes diseñan, condicionan y ponen en jaque esas políticas: las élites económicas y empresariales.

Feletti partió de una constatación poco frecuente en la literatura económica local. Mientras abundan los estudios sobre los sectores populares, sobre cómo impactan los planes sociales o cómo gastan los hogares de menores ingresos, se sabe mucho menos sobre las clases dominantes. Su trabajo, formado en la escuela de economía política de Eduardo Basualdo, propone mirar la economía no desde las variables macroeconómicas sino desde los mecanismos de acumulación y los escenarios de negocios de las grandes empresas.
La pregunta que organiza el libro es por qué Mauricio Macri, teniendo a su favor las condiciones objetivas, el consenso social y el financiamiento internacional para fundar un proyecto conservador de larga duración, terminó fracasando. Macri logró por primera vez que un empresario unificara al frente antiperonista y conectó con cierto agotamiento social respecto del modelo de expansión y distribución. Sin embargo, en lugar de consolidar un liderazgo conservador estable, su gestión endeudó al país de manera descomunal, recurrió al Fondo Monetario Internacional y perdió la posibilidad de continuidad política.
Para Feletti, allí se expresa un límite estructural: la incapacidad de las élites argentinas para dotar al país de un sistema económico —y, por lo tanto, político— estable. A diferencia de otras experiencias latinoamericanas, donde incluso modelos conservadores logran cierta estabilidad, en la Argentina la lógica de endeudamiento estatal, fuga de capitales y colapso, inaugurada por la última dictadura cívico-militar, se profundiza sin que se logre cortar el péndulo.

Del macrismo a Milei: la continuidad de un mismo bloque
El economista identificó tres hechos estructurales heredados del macrismo que el gobierno del Frente de Todos no logró revertir: el cambio de precios relativos contra el salario, con alimentos y energía llevados a valores internacionales; el retorno del Fondo Monetario como monitor de la política económica; y la caída estructural del salario. Sobre esa herencia, sostuvo, se monta hoy la gestión de Javier Milei, que profundiza el ajuste fiscal con legitimidad política y avanza en la conformación de un nuevo bloque de poder de fuerte signo extranjerizante.
En su análisis, el actual modelo lleva la asignación de recursos por la tasa de ganancia a un extremo inédito, en el marco de un proyecto continental impulsado por los Estados Unidos para alinear a la región como proveedora de recursos. Feletti advirtió sobre el nivel de extranjerización en juego y reclamó, frente a ese escenario, la construcción de un Estado fuerte capaz de regular los monopolios, antes que limitarse a administrar la política social. “La política social no puede sustituir a la política económica”, planteó.
La intervención no eludió la autocrítica. El economista revisó las limitaciones del gobierno del Frente de Todos —los trabajadores que, aun con creación de empleo y mercado protegido, no llegaban a fin de mes— y también las del propio movimiento nacional y popular, que no logró impedir el regreso de figuras como Luis Caputo al Ministerio de Economía. En ese punto, el debate del Instituto enlazó con una preocupación de fondo: la necesidad de revitalizar las instituciones democráticas y de construir autoridad política para evitar la repetición del ciclo de endeudamiento, fuga y crisis.





Una década de comunidad y debate
El décimo aniversario del Instituto Independencia funcionó, así, como algo más que una celebración. Fue una reafirmación de su tarea central: dar la batalla por las ideas en tiempos en los que el ajuste económico viene acompañado de un proyecto de transformación profunda de la sociedad argentina. Frente a esa ofensiva, el espacio reivindicó el valor de encontrarse, de salir del aislamiento y de construir comunidad como condición para pensar y disputar un futuro distinto.
REDACCION DATA POLITICA Y ECONOMICA