Día del Mate: por qué se celebra y 13 maneras de tomarlo

INTRODUCCIÓN MATERA

Crónicas del agua
(Por Héctor Sosa / Editor de Motor Económico) El mate es una especie de alma en la vida diaria de los y las argentinas. Es imposible separarlo de momentos de charlas, amigos, trabajo, al lado de un río, en la puerta de un barrio humilde donde se «matea» y se cuenta el día; las penas y las alegrías. El mate es profundo compañero de soledades y solidaridades. Incluso en plena pandemia. Cada uno con el suyo, pero no se dejó. Vale decirlo: los aumentos constante de la yerba, llevó a comprar marcas distintas a la fidelidad que podríamos tener con algunas. Y …cuando a los chinos y a los Hindúes les comenzó a gustar el mate: se vino la exportación . Y como sucedió con otros productos: para afuera partieron los palitos de mejor calidad y acá la yerba más polvorienta. Igual no se detuvo el consumo: se amplió incluso, en los momentos más duros de la peste. El mate es vos, yo y nosotres. Es un auténtico signo de que marca a la Argentina. Da identidad. Hoy vamos editando Motor Económico con mate. Y vos en algún momento del día le entraste a la bombilla, en compañía o con vos mismo. Ayuda a mantenerte vital y mirar a los ojos de quienes lo comparten. Nada menos, para estos tiempos de tanta tecnología: No?
Al inicio del libro “El Mate – Bebida Nacional de los Argentinos” de Scutellá, uno de los prologuistas dice: “La vida del hombre de campo se ve reconfortada por el mate, compañero silencioso de todos sus buenos y malos momentos; durante el trabajo y el descanso, y también en sus vigilias”. Cabal definición. Y aunque el mate es el mate en el trabajo, el descanso y las vigilias, cuenta Scutellá que un viejo gaucho, en un anochecer  provinciano, le sentenció: “Siempre es el mismo mate, siempre… pero según los momentos tiene un sabor distinto”.Tomamos unas interpretaciones del poético Artemio Arán: “Para mí, fue baluarte, poncho, daga, y hasta coraza contra la pobreza.  //  ¡Si te habré succionado en mis desesperanza!!

HOY ES EL DÍA DEL MATE EN ARGENTINA

FOGÓN Y MATE

El Día Nacional del Mate es el 30 de noviembre. Se celebra desde 2015. La fecha fue establecida por la ley 27.117. Se eligió ese día en conmemoración del nacimiento del comandante guaraní Andrés Guacurarí y Artigas (1778-1821).

Hijo adoptivo de José Gervasio Artigas, el ‘comandante Andresito’ fue gobernador de la provincia de Misiones de 1815 a 1819 y fomentó la producción y comercialización de la yerba mate. Sirvió en el Ejército de Manuel Belgrano, participando en las luchas por la independencia argentina.

En sus variantes básicas: el mate amargo y el mate dulce se puede tomar de diferentes formas y a gusto de quien lo prepare. Tanto los conocidos mate de leche o de miel, se agregan infinidad de sabores para disfrutar.

Mate amargo

Simple, sencillo, el mate amargo es la manera más tradicional de tomar el mate.

Mate dulce

Quienes no gustan del sabor amargo natural de la yerba añaden azúcar, lo que suele provocar que se «lave» más rápido. También hay quienes, pese a muchas resistencias, utilizan edulcorante.

Con naranja o limón

Que el mate produce acidez no es ningún secreto. Algunos materos agregan cáscaras de naranja o de limón para contrarrestar el ardor de estómago y, de paso, darle un toque diferente a la infusión. Antes hay que secar las cáscaras, calentarlas a fuego directo, picarlas y después mezclar con la yerba.

Con café

Otra forma conocida de tomar el mate es con café. Es un sabor intenso con altos niveles de cafeína, especial para comenzar el día. Se prepara agregando dos cucharadas de azúcar y media de café molido a la yerba.

Mate con aguardiente

Una antigua costumbre para combatir los días de frío en invierno, aún se mantiene en algunos pueblos del norte del país. Se agrega una pequeña medida de aguardiente a la yerba seca para humedecerla, y luego unos chorritos extra, a medida que corre la ronda.

Con hierbas serranas

Los fans de los yuyos aseguran que la menta, la peperina y la melisa son una buena opción para romper la rutina matera. Que le dan un gustito extra. Resulta un brebaje muy parecido al té que se prepara con las hierbas que venden en las dietéticas.

Mate con miel y cedrón

Quienes no gustan del mate amargo a veces echan una cucharada de miel al agua y unas hojitas de cedrón a la yerba.

Tereré

De origen guaraní, es la versión veraniega del mate. Cuando la térmica toque los 35 grados, reemplazá el agua caliente por jugo de naranja o de pomelo con hielo. Listo el tereré. Según la región, se le echan diferentes hierbas aromáticas.

Con leche

Se prepara el mate como de costumbre, pero en lugar de calentar el agua, se pone al fuego la leche. Antes de que llegue a su punto de hervor, está lista para cebar. Sabe igual que el mate cocido con leche original.

Mate con cerveza

No es común pero merece pero según un estudio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), existe una pequeña parte de la población que remplaza el agua por cerveza.

Mate de frutas

Los adeptos del mate de frutas agrega manzana, pera o ananá.

Mate Brasileño («chimarrão»)

Lo que difiere la infusión argentino/uruguaya de la del sur de Brasil, sin duda, es la yerba mate y el tamaño del mismo. Para comprender esa diferencia, hemos que llevar en cuenta el proceso de elaboración de la yerba mate brasileña. Nuestra yerba es verde, no es madurada.

La gran exigencia de los mateadores brasileños es una yerba nueva, del mes de su elaboración. Además, se toma en mate de gran tamaño.

Mate con azúcar quemada

La forma tradicional de agregar dulzura al mate, es con azúcar quemada, pero siguiendo una técnica ancestral, es el auténtico mate dulce. Una manera de endulzar el mate más práctica y sencilla es colocar dos cucharadas de azúcar molida en el fondo del mate, antes de agregar la yerba.

Una vez hecho esto, se sacude para mezclar el azúcar y que el sabor sea parejo durante toda la cebadura, y además para que la parte gruesa de la yerba quede en el fondo del mate, optimizando la cebada. La primera manera de hacerlo, consiste en colocar dos o tres cucharaditas de azúcar molida dentro del mate, luego un pequeño pedacito de brasa, y se agita hasta obtener un bloque de azúcar quemada.