Edición n° 2708 . 21/04/2024

Desregulación de la actividad yerbatera: “Con el poder adquisitivo que tendrá el productor en este escenario calcado de los 90, ya sabemos dónde vamos a terminar”, señaló Julio Petterson

Tras más de dos décadas, el precio de la yerba mate se encuentra oficialmente desregulado en el país. Ante este contexto, el productor y subsecretario de Asuntos Yerbateros de Misiones, Julio Peterson advirtió que el libre mercado y la posibilidad de importar yerba de países vecinos, podría comprometer la calidad y competitividad de la materia prima Argentina.

Este lunes perdió vigencia la última grilla de precios base que regulaba el valor de la hoja verde y la yerba canchada. Mientras el DNU de Milei puso en duda la facultad de regulación del INYM, a pesar de varios intentos -impulsados por representantes de la producción y de Misiones- el Instituto no logró quorum ni para tratar una actualización de estos precios ni para solicitar a Nación un laudo. Por lo que oficialmente la actividad quedó desregulada.

Julio Peterson, productor y subsecretario de Asuntos Yerbateros de Misiones, lamentó que el sector yerbatero se encuentre atravesando hoy la misma situación que se vivió en los años 90 antes de la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Recordó que, durante aquella época, la desregulación de la actividad yerbatera llevó a la precarización del sector, obligando a muchos jóvenes a abandonar el campo en busca de mejores oportunidades en las ciudades.

“Veo a nuestros jóvenes decir: ‘Vendo toda esta tierra y me voy’, como ya nos pasó en la época de los 90. Hablaba con un joven y decía: ‘Yo no quiero tierra para sufrir como papá y como mamá, que no puede ni siquiera darnos la posibilidad de vivir dignamente o comer bien’”, señaló.

El libre mercado favorece a las grandes industrias, que ahora tienen la libertad de establecer sus propios precios y condiciones de compra, dejando a los productores en una posición vulnerable, aseguró.

“Hoy pasan a pagar a plazos de 30, 60 y 90, el mismo precio, eso es lo que extendieron los plazos. Con el poder adquisitivo que va a tener el productor este año y en este escenario calcado de los 90, ya sabemos dónde vamos a terminar”, aseguró.

Sobre la posibilidad de importar yerba mate de países vecinos como Paraguay y Brasil, aclaró que “Paraguay por ejemplo tiene una superproducción y traer yerba del vecino país sale un dólar quince”. En este sentido, también dijo que esto no solo afectaría la competitividad de los productores locales, sino que también podría poner en riesgo la reputación internacional del producto argentino.

Sin embargo, reconoció que Brasil y Paraguay enfrentan graves problemas con metales pesados como el plomo, lo que los llevó a solicitar al Mercosur un aumento en el porcentaje de tolerancia permitido.

“El porcentaje hoy es hasta seis puntos, nosotros estamos en cuatro, pero ellos están en nueve y doce, entonces el problema lo tienen ellos. Esa yerba barata va a pasar a entrar dentro de nuestro mercado y el INYM no puede interferir, solamente puede si es yerba canchada, pero si es yerba molida, solamente el Senasa. El miércoles tenemos una reunión para tratar este tema con ellos”, afirmó.

Ante esta situación, expresó que los productores locales se encuentran en una encrucijada. “La superproducción que tiene Paraguay, el libre mercado de importación a la Argentina, la posibilidad de que se hagan mal las cosas, que es grandísima, sabiendo la vivencia criolla que tiene el argentino, en vender ese producto afuera en el mundo nos va a afectar a nosotros. Todo lo que se está haciendo viene para afectarnos a nosotros, los productores”, destacó.

Finalmente, sostuvo que la industria de la yerba mate enfrenta un futuro incierto, marcado por la incertidumbre económica y la amenaza de la competencia extranjera. “Le vuelvo a decir a todos los productores, tenemos que unirnos, miremos de casa hacia adentro, miremos hacia nosotros, a nuestros hijos, a nuestra gente, podemos tener diferencia de pensamiento a nivel nacional pero cuando nos tocan el bolsillo, cuando te tocan el plato de comida a tu hijo, hay que dejar el fanatismo de lado”, concluyó.