Edición n° 2736 . 19/05/2024

De los seudo-saqueos a la integración de los BRICS

Por Raúl Hutin*

Nadie puede decir que en nuestro país no pasan cosas. En una sola semana se puede producir tanta información que termina por apabullarnos. Pero vayamos separando la paja del trigo.

Los saqueos, quedo claramente demostrado que fue un armado político para provocar caos. No estoy refiriéndome a un armado partidario, si político, que aprovechó el momento de mayor tensión social debido a la devaluación exigida por el Fondo Monetario Internacional y la aun no concretada y tan ansiada compensación económica.

Los precios de las empresas que concentran el mayor volumen de la canasta familiar, así como aquellas formadoras de precios en cada cadena de valor a partir de sus insumos difundidos picaron fuerte para adelante. Guillermo Michel y el grupo de la secretaria de comercio, siguen trabajando arduamente para conseguir que los precios de las 350 empresas líderes no suban más del 5% mensual. El resultado a ojos vista de los supermercados, es magro. La Serenísima, simplemente como ejemplo, elevo el precio de la leche a $500.- y además le saco la bonificación del 35% que venía haciendo como método de comercialización.

El equipo económico propuso una cantidad de medidas compensatorias para compensar las hipotéticas pérdidas de estas grandes empresas: Suspensión del impuesto País a las importaciones. Reducción a 0 de los derechos de exportación. Suspensión del no cobro de percepciones a aquellas empresas certificadas. Prórroga para el pago del impuesto a la seguridad social. Etc. Compensación que no alcanza ni por casualidad a las escalas más bajas de la pirámide social.

Todos estos aumentos que fueron trasladados a precios el mismo lunes 14 de agosto y que hasta ahora no fueron retrotraídos, hace que la inequidad social aumente díscolamente y ponga en alerta roja todo el clima de paz social  y trabajo al que todos aspiramos. Las PYMES, que claramente no estamos pasando el mejor momento, ya que quedamos presionados: por un lado, por nuestros proveedores con posición dominante y por el otro , el mercado interno que se sigue achicando en la medida que la sociedad se viene pauperizando, sostenemos la necesidad de poner plata en el bolsillo del pueblo: suma fija, paritarias, jubilaciones, pensiones, AUH, SMVM, todo ayudaría a cambiar este clima, pero esto debería haberse hecho hace una semana, como ocurrió con los grandes sectores. Es importantísimo que se haga con la urgencia del caso.

Sabemos que está en los planes del Gobierno todo esto, pero también deberían pensar el método de compensación para que las PYMES que hemos perdido gran parte del capital de trabajo, motivo de la devaluación y el constante aumento de los insumos difundidos, encontremos la forma de pagar la suma fija a determinar,  tal que puede ser descontada de las cargas sociales, por ejemplo.

Por fin, luego de arduas negociaciaciones que llevaron cuatro meses, se otorgó el crédito que correspondía a los meses de junio y julio y que cubre hasta el mes de noviembre los compromisos con el FMI. No es poca cosa, es el segundo préstamo más importante que el Fondo otorgo en una sola vez. Son U$S 7,500 millones que de inmediato sirvieron para cancelar la deuda con: Qatar, con China, con la CAF, dejando un saldo neto de unos U$S 3.500 millones que sumados a los U$S 1,900 millones comprados por el BCRA y los préstamos, tanto del BM como del BID para fines determinados por U$S 1,300 millones, hace que nuestras reservas lleguen a los U$S 29.000 millones, saldo no despreciable para enfrentar corridas cambiarias o necesidades urgentes de importaciones, como el uranio para las centrales de Atucha.

También es una buena noticia, nuestra futura incorporación a los BRICS, que si bien se dará de cumplimiento efectivo a partir del primero de enero del año venidero, no deja de tener una importancia superlativa en un mundo formado por bloques que hoy disputan su hegemonía. El concepto de la defensa irrestricta de un “SUR GLOBAL” y de integrar para ese propósito más de la mitad de la población mundial, así como gran parte de su PIB, de su comercialización y de su fuerza de trabajo, abre para nuestro país un panorama alentador, tal vez de no concreción inmediata, pero si, operacionalmente para un futuro cercano.

Termino una etapa de sequias en todo sentido y arranca otra etapa donde la equidad social, debería ser el principal propósito de todos y cada uno, tal que nos asegure el trabajo y la producción en paz. Para ello es imprescindible la recomposición de los ingresos de la mayor parte de nuestra sociedad y el control férreo de los precios, fundamentalmente aquellos que tienen que ver con la canasta familiar y con los insumos difundidos que hacen a la fijación de los valores de cada cadena de producción. Lograr este propósito, daría vuelta el humor social rápidamente y este debería ser nuestro propósito.

*Dirigente PyME y Secretario de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN)