Edición n° 2768 . 20/06/2024

De Bares,escritores y Buenos Aires, hoy: El Varela Varelita

Por Gabriela Sharpe

Una de las maneras de acercarnos a nuestra identidad es conocer y rescatar anécdotas de ese sitio  imprescindible para un porteño: el bar. Vale la pena hacerlo  a través de las letras de los escritores argentinos. En este caso un fragmento de Manuel Libertella.

BAR VARELA VARELITA

La manzana en la que vivo –Malabia, Guatemala, Canning, Paraguay– está completamente dominada por el imaginario de mi viejo. En una esquina está el Varela Varelita, ese bar al que él iba todas las tardes. Durante años esa esquina gravitó en mí como un ancla: sabía que él estaba ahí, y esa convicción le confería al barrio un cierto halo de realidad. Yo pasaba caminando, corriendo un colectivo, en un auto, y él invariablemente ocupaba la mesa de al lado de la columna, esa que ahora tiene su foto y que los parroquianos llaman «la presidencial» porque es la única que tiene dos mesas juntas. (Manuel Libertella; Laberintos en línea recta)