Edición n° 2654 . 27/02/2024

Cuba: «Las transformaciones tienen que ser profundas» (I)

(Por Katrien Demuynck )Cuba atraviesa actualmente un momento extremadamente difícil. ¿Cómo consigue esta isla mantenerse firme a pesar de todo? ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta y cómo se están abordando? Formulamos estas preguntas a Rogelio Polanco, Jefe del Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba

KD : Cuba esta pasando un momento muy duro, en un momento en el que el socialismo está en una posición completamente diferente a las décadas anteriores. Cuba es uno de los pocos países socialistas que se mantienen de pie. ¿Cuáles son los principales problemas y desafíos de la sociedad cubana en el plano nivel ideológico?

RP : Efectivamente, el mundo está pasando por una circunstancia excepcional. Los riesgos para la existencia de la humanidad siguen siendo muy elevados. El imperialismo continua con sus acciones contrarias al bienestar y la prosperidad de las grandes masas humildes del planeta. Sus políticas de explotación, distorsión, belicistas, xenófobas, derechistas siguen generando grandes conflictos para la existencia humana. Hoy todos somos testigos de esa exacerbación de contradicciones que provoca graves riesgos a la humanidad. Estamos viviendo un momento en el que las ideas fascistas, derechistas y neoliberales cobran cada vez más fuerza. Las grandes transnacionales de la información se han encargado de exacerbar esas tendencias y de provocar mayores conflictos en nuestro país.

La economía mundial también está pasando por circunstancias muy adversas. La pandemia del covid 19 ha tenido graves impactos en la convivencia del ser humano. Ha ralentizado la economía mundial y, a su vez, ha obligado a una parte considerable de nuestras naciones a cerrar fronteras y a generar una situación muy compleja desde el punto de vista sanitario. También ha tenido impacto psicológico en buena parte de la humanidad. A esto se suman circunstancias adversas relacionadas con el incremento de la carrera armamentista y de las provocaciones belicistas de los países imperialistas. A este respecto el hecho más relevante recientemente es un conflicto armado en Europa. Todo esto ha generado una situación muy grave.

Foto: Rogelio Polanco (Granma)

Por supuesto, en el caso de Cuba además de estos impactos de la situación internacional y de la economía internacional, el gran obstáculo al que se enfrenta la nación cubana sigue siendo el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace ya más de 60 años. Este bloqueo se ha visto recrudecido con más de 240 medidas que aplicó el grupo de gobierno en torno al presidente Trump, que intensificó todo tipo de acciones para impedir el menor ingreso de recursos financieros en Cuba. El grupo que acompañó en la toma de decisiones políticas relacionadas con Cuba en el gobierno Trump se encargó de identificar todas aquellas posibles vías de ingreso de recursos financieros en nuestro país y tratar de impedirlas con medidas que son realmente genocidas, de asfixia para toda una nación. Entre ellas se incluyen las medidas relacionadas con la persecución del suministro de combustible a nuestro país, hasta tal punto que en unas declaraciones recientes del entonces Secretario de Defensa de Estados Unidos se reveló que habían estado valorando la posibilidad de impedir físicamente con acciones militares la llegada de buques de combustible a nuestro país. Es casi una acción de piratería en el siglo XXI.

Además, solo unos pocos días antes de dejar la presidencia fueron capaces, en una demostración de revanchismo, de volver a incluir a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo, para que quedara como una especie de legado al nuevo gobierno, después de más de 30 años de haber estado incluida Cuba en esa lista espuria totalmente injusta y cínica, porque si hay un país que ha sido víctima del terrorismo ha sido Cuba. Cuba nunca ha atentado contra nación alguna y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos ni contra su gobierno. Se había sacado a Cuba de esa lista durante el último período del presidente Obama, como parte de las acciones realizadas por el gobierno estadounidense y de las negociaciones que se sostuvieron en aquel momento. Reincorporar a Cuba en esa lista es muy grave, tiene una importante repercusión en bancos, gobiernos y empresas, porque limitan sus transacciones con Cuba. Como todos sabemos, el sistema financiero internacional está controlado completamente por Estados Unidos y los países occidentales. Y cualquier banco que pretenda realizar una transacción hacia Cuba, no solo en dólares estadounidenses (como sabemos Cuba no puede realizarlas en esa moneda que es la principal moneda internacional), sino en cualquier otra moneda, pero que vaya con destino o como fuente a Cuba o solamente indique Cuba en esa transacción, cualquier banco la limita, la impide, la bloquea y, por tanto, Cuba no puede realizar transacciones a través del sistema financiero internacional, porque esos bancos intentan cumplir las regulaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Esto es una demostración del carácter extraterritorial del bloqueo.

KD: ¿Puede explicar porqué lo llama extraterritorial?

RP : Cuando decimos extraterritorial significa que un país, un gobierno, toma decisiones que tienen implicaciones para otro gobierno u otras entidades fuera de su territorio. Es totalmente ilegal y teniendo en cuenta lo que los bancos consideran en inglés “overcompliance”, es decir, cumplir con creces lo estipulado en relación con las normas de transacciones internacionales, se cuidan mucho de realizar cualquier transacción porque pueden verse sometidos a sanciones. El Departamento del Tesoro estadounidense ha impuesto durante varios años unas sanciones extraordinarias a bancos europeos por realizar transacciones con Cuba, unas sanciones que han supuesto pérdidas multimillonarias.

Por otro lado, el gobierno Trump hizo todo lo posible por perseguir cualquier ingreso de dinero en Cuba y el gobierno Biden ha continuado con esas medidas coercitivas unilaterales contra Cuba por medio de una campaña contra el turismo a Cuba o una campaña perversa contra los médicos cubanos que prestan servicios en otros países, una campaña en la que se llegaba a plantear que se les convertía en esclavos e incluso se obligaba a algunos países a emprender acciones para dejar de recibir la cooperación de Cuba, lo cual también impedía la entrada de ingresos a nuestro país en materia de salud.

Durante los cinco años del gobierno Trump y lo que va del gobierno Biden el bloqueo a Cuba se ha intensificado de manera atroz. En medio de la pandemia de covid 19 estas acciones fueron más oportunistas que nunca, porque impidieron a Cuba acceder a medicamentos, ventiladores pulmonares y a otros insumos básicos necesarios para paliar el efecto de la pandemia, lo cual constituye una acción extremadamente cruel contra Cuba.

KD : ¿Como hicieron frente a la pandemia del covid 19 en esas circunstancias?

RP : Tuvimos que acudir a nuestra inmensa capacidad de resistencia y a la voluntad suprema de nuestro pueblo y nuestro gobierno para buscar cómo hacer frente al pico pandémico, que solo se pudo contrarrestar concentrando todos los esfuerzos del país, de la nación y de todo el pueblo. En esas circunstancias y gracias a la visionaria idea que había tenido Fidel en su momento de crear capacidades para producir medicamentos y para la producción biotecnológica, pudimos crear nuestras propias vacunas. Solo así ha sido posible controlar la pandemia y es una heroicidad extraordinaria de nuestro pueblo. Eso es hoy es una quimera para muchas naciones, un objetivo, porque también en periodo de pandemia se exacerbaron las injusticias del sistema capitalista internacional. Hubo países que acapararon cada vez más vacunas, a veces hasta varias veces más vacunas de las necesarias, y, por tanto, se perdieron vacunas al caducar. Estos países no fueron capaces, en una acción egoísta, de compartirlas con otras naciones. La distribución de vacunas para hacer frente a una epidemia, una pandemia global de covid 19, es hoy desigual porque el orden económico internacional es injusto y desigual. Este es el escenario en el que hoy Cuba continúa resistiendo, venciendo y desarrollando la Revolución.

Foto: Cuba es uno de los países punteros del mundo en biotecnología y farmacia (Granma)

KD : Todo esto debe de haber creado o agudizado los problemas internos del país.

RP : En el plan interno ha habido importantes desafíos. Cuba está inmersa en un proceso de transferencia paulatina y ordenada de los principales cargos y responsabilidades de dirección política de la Revolución desde la generación histórica a una nueva generación formada y forjada durante estos años. Era el momento que durante tanto tiempo había esperado el imperialismo para arremeter e intentar derrotar la Revolución. Recordemos que en los primeros años de esta, el imperialismo se empeñó en acabar físicamente con nuestros principales lideres. Hubo cientos de intentos de atentado contra el Comandante en Jefe Fidel Castro y contra otros líderes de la Revolución, atentados muchas veces fallidos. Después apostaron por lo que cínicamente denominaron la “solución biológica”, que no era sino esperar el fallecimiento de nuestros líderes históricos y que de esa forma la revolución resultara vencida, derrotada. Durante mucho tiempo apostaron por que era imposible la continuidad, sin embargo, hoy estamos viviendo un momento en el que nuevas generaciones de cubanos continúan llevando adelante el proceso revolucionario, lo cual demuestra las convicciones que durante tantas décadas se han establecido en el seno de nuestro pueblo y demuestra también que nuestra Revolución responde a una necesidad histórica. Por supuesto, el papel de los líderes ha sido esencial en su profundización y su avance, pero la Revolución es producto de la participación consciente y activa de todo un pueblo. De otra manera no hubiera sido posible el avance de la Revolución.

En esas circunstancias hoy nos enfrentamos a una difícil situación económica que ha sido producto de la situación económica internacional, de la situación del recrudecimiento del bloqueo y también de las dificultades a las que hemos tenido que hacer frente como parte del proceso de transformación económica de nuestra sociedad. Hoy Cuba está muy limitada de recursos financieros para continuar el desarrollo del país. No tenemos acceso a créditos de ningún tipo, ni de organismos internacionales ni créditos comerciales. Hoy es cada vez más difícil obtener recursos financieros para garantizar la continuidad de nuestros planes de desarrollo, cuando ningún país del mundo puede desarrollarse y avanzar, si no tiene acceso a fuentes financieras. Por otro lado, el acceso al comercio, a la inversión extranjera y al turismo internacional ha sido cada vez más deficitario debido al bloqueo.

En medio de eso el imperialismo ha ejecutado una campaña político comunicacional de gran envergadura con recursos multimillonarios para generar situaciones de desestabilización dentro del país. Tienen a su favor el monopolio de las transnacionales de la información, en particular de las grandes plataformas algorítmicas en el espacio público digital. Hoy controlan prácticamente la totalidad del flujo informativo que se genera en el mundo y mediante procesos de intoxicación mediática, mediante operaciones comunicativas de alta tecnología, están tratando de inducir una desestabilización de grandes proporciones que genere problemas en la situación nacional. Están induciendo a realizar acciones en el espacio físico, en la calle, para lograr lo que ellos denominan el estallido social, que no es otra cosa que generar caos, violencia, tratar de enfrentar a segmentos de nuestro pueblo con las autoridades y con los organismos del orden público para generar campañas sobre violaciones de derechos humanos, la democracia y con ello provocar situaciones de desestabilización dentro del país. Es algo de manual. Diferentes teóricos lo consideran parte de la guerra híbrida, una guerra de cuarta generación que aprovecha especialmente diferentes elementos de carácter político, comunicativo, informativo y diplomático para lograr los objetivos de cambio de régimen con un menor costo político para quienes llevan a cabo estas acciones de desestabilización. Por medio de acciones supuestamente no violentas o civiles, buscan generar caos y provocar entonces la intervención extranjera y lograr sus ansiados objetivos de derrocar aquellos gobiernos que les resulta incómodos o son adversos. En eso consiste el diseño de los procesos de subversión política contra Cuba y contra otras naciones amigas que tratan de desarrollar procesos alternativos en sus propios países, contrarios o contrahegemónicos a las acciones del imperialismo.

KD : En su opinión, ¿cuáles son los desafíos más importantes a los que se enfrenta Cuba?

RP : En el caso de nuestro país, los principales desafíos desde el punto de vista ideológico tienen que ver, precisamente, con la capacidad de nuestro pueblo para hacer frente a estas acciones de subversión. El objetivo de ello es fortalecer nuestra preparación política a todos los niveles para que nuestro pueblo comprenda y acompañe cada vez más al liderazgo de la Revolución en el proceso de desarrollo de nuestra nación, de construcción socialista y de enfrentamiento a las acciones subversivas. Todo nuestro empeño de punto de vista ideológico va dirigido a reforzar nuestros valores, nuestra esencia, nuestra identidad nacional, nuestra cultura, los fundamentos de nuestra ideología, basada en el pensamiento de José Martí, de Fidel Castro y, por supuesto, en el marxismo y leninismo, y en los elementos esenciales que sostienen a la nación cubana.

Todo ello frente a un proceso de colonización cultural que se intenta establecer desde esos centros de poder imperial donde permanentemente se trata de enaltecer, ensalzar y de darle cuerpo teórico a toda una serie de acciones de carácter ideológico para presentar el sueño americano o el capitalismo como la única vía para el desarrollo de nuestra nación. Todo aquello que vaya en detrimento de nuestros símbolos, de nuestros líderes, de nuestra historia es parte esencial de las acciones de subversión. Todo aquello que vaya dirigido a quebrar la voluntad humana, a provocar desunión en nuestro pueblo, generar falsas noticias, intentar mantener que la nación cubana es inviable, que el socialismo es inviable forma parte de la acción del imperialismo. Para eso tienen think tanks, universidades, importantes líneas de pensamiento en el ámbito cultural, en el ámbito filosófico y ideológico, que mediante diferentes vías intentan llegar a incidir, a influir en las mentes y en los corazones de nuestro pueblo. Y en especial el blanco fundamental de la acción subversiva es nuestra juventud, las nuevas generaciones desde las edades más tempranas.

Históricamente ha sido así. Históricamente nuestros enemigos han planteado que las nuevas generaciones no serían capaces de dar continuidad a su proceso revolucionario. Si se podía acabar con los líderes históricos, ya fuera aniquilándolos físicamente o aniquilándolos moralmente, entonces no sería posible que las nuevas generaciones, que no participaron del proceso de creación revolucionaria, de forja de los ideales fundacionales de la Revolución, pudieran continuarla. Esas nuevas generaciones se ablandarían, serían corrompidas o no tendrían unas convicciones suficientemente firmes para sostener el proceso revolucionario. No serían capaces de resistir los embates de la escasez creada artificialmente, las limitaciones materiales y, debilitados ideológicamente y ante la avalancha de la subjetividad y de los símbolos de la ideología capitalista, entonces acabarían sucumbiendo. De ahí vienen todo el interés de los gobiernos de Estados Unidos y de sus agencias y, en definitiva, de todo el andamiaje cultural del imperialismo para influir en la juventud.

KD : ¿Qué hace Cuba para mantener a la juventud en el camino de la Revolución?

RP : El objetivo de la Revolución en esta etapa histórica es fortalecer nuestro fundamento ideológico. Fortalecer y transformar profundamente lo que hemos denominado el trabajo político ideológico. Las transformaciones tienen que ser profundas. No ha sido suficiente todo lo que hemos hecho hasta ahora para lograr los objetivos históricos que permitan que las nuevas generaciones estén aún mejor preparadas para hacer frente a esos grandes desafíos. El Partido Comunista desempeña el papel principal. Realizamos el año pasado nuestro octavo congreso donde las misiones fundamentales que se reforzaron fueron la batalla económica, la batalla ideológica y la lucha por la paz. Por tanto, nuestra firmeza ideológica tiene que estar basada en la capacidad que tengamos para comprender esa realidad y para lograr que nuestro trabajo de concienciación de las grandes masas de nuestro pueblo sea cada vez más eficaz. Hay métodos, estilos de trabajo de nuestro Partido, de nuestra juventud comunista, de nuestras organizaciones de masas y sociales y de todo nuestro sistema político que no han sido suficientemente eficaces. Se requiere una transformación acorde con esta nueva realidad donde el espacio público digital y la influencia de los medios de comunicación y en general los temas relacionados con la información se conviertan en elementos esenciales en la formación de nuestra juventud y de toda la población.

En ese sentido el Partido ha aprobado un programa para la transformación del trabajo político ideológico que incluye varias áreas clave. En primer lugar, la articulación de las fuerzas revolucionarias. Hoy necesitamos una acción más unida, más coordinada de todas las fuerzas políticas de la sociedad. Solo así es posible hacer frente al enorme desafío que significa la acción desestabilizadora y subversiva del imperialismo, con todo el poder de socavar nuestra sociedad. Tenemos que desarrollar entonces una capacidad de coordinación, de articulación de todas nuestras estructuras políticas y sociales para lograr actuar de manera coherente, de manera cada vez más organizada y con métodos más acordes con nuestra realidad.

Hay un área clave, la relacionada con los temas culturales y educativos. Tenemos que fortalecer todo nuestro sistema educativo, nuestro sistema de formación educativa, pero también en valores de las nuevas generaciones. Reforzar el papel del maestro, el papel de la escuela como centro cultural fundamental de la comunidad. El papel de la cultura en su expresión más amplia, más allá de la cultura artística. Es decir, la cultura considerada como cultura general integral, como nos enseñó Fidel. Tenemos que fortalecer nuestras instituciones de generación de pensamiento, nuestras instituciones de generación de la identidad nacional. Tenemos una cultura que es orgullo de la nación. Tenemos además un desarrollo cultural en diferentes ámbitos que nos permite estar orgullosos de la identidad de Cuba, que ha estado siempre sometida a los intentos imperialistas de acabarla como nación. Así, se debe fortalecer todo lo que debamos hacer en ese sentido.

Igualmente hay un área clave que es la que tiene que ver con el ámbito comunicativo y tecnológico. Hay un nuevo paradigma comunicacional relacionado con Internet, las redes sociales y el espacio público digital que se está utilizado para, movido por un interés, llegar no ya a grandes masas, sino influir directamente en cada persona. Es impresionante la capacidad que tienen las plataformas algorítmicas globales mediante el uso de lo que se denomina hoy big data para influir en los gustos, en los intereses, en los deseos de cada persona del planeta.

KD : ¿Es capaz Cuba de neutralizar la guerra en las redes sociales contra la isla?

RP : La capacidad que tengamos para contrarrestar esa labor de zapa, esa labor de socavamiento de la voluntad humana, tiene que ser muy superior. Tenemos que hacer como los independentistas cubanos, los mambises en la Guerra de Independencia, como los integrantes del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra: arrebatar esas armas a nuestro enemigo. Aprender a dominarlas y usarlas para nuestros propios objetivos. Tenemos que dominar el uso de esas herramientas. Denunciar su utilización amañada, manipulada, contra los intereses de nuestras naciones. Tenemos que lograr mayor soberanía tecnológica. Tenemos que lograr cooperación internacional. Entre todos aquellos que hoy se enfrentan al impacto nocivo de esas tecnologías tenemos que lograr legislaciones internacionales que permitan limitar el uso de las tecnologías para la guerra y para generar enfrentamientos entre grupos humanos y naciones. Ya hay toda una labor extraordinaria de nuestro pueblo para que esta tecnología de la información y la comunicación se utilice de una manera enaltecedora, una manera diferente a la que han sido diseñadas y utilizadas por parte del imperialismo.

Además de eso, tenemos por otro lado la imperiosa necesidad de, en medio del bloqueo, avanzar en la transformación de nuestra economía, para crear las bases, para generar la prosperidad que tanto necesita nuestro pueblo y que tanto nos merecemos. Solamente generando riquezas materiales producidas por el ingenio y la capacidad de nuestro pueblo en medio de estas circunstancias adversas será posible tener mejores condiciones económicas para hacer frente a ese adverso panorama internacional. Y hacerlo de manera innovadora, creativa. Es muy difícil, pero tenemos que hacerlo superando el bloqueo, trascendiéndolo, venciéndolo y generando nuestras propias capacidades productivas.

En ese sentido, el país está poniendo la ciencia y la innovación, el talento desarrollado durante tantos años por nuestra Revolución, en función de incrementar esas capacidades económicas. Hemos pensado de manera colectiva, puesto a debate y aprobado una actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista. Hemos aprobado nuevos lineamientos económicos y sociales del Partido de la Revolución. Hemos aprobado el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, y hemos llevado adelante importantes transformaciones en diferentes ámbitos de nuestra economía que permiten desarrollar nuestra empresa estatal socialista y otros nuevos actores económicos que incluye formas de gestión no estatal, pero con una identidad social socialista, que no sean para socavar nuestro proyecto nacional, sino para incrementar las posibilidades de empleo y el aporte económico desde otras formas de gestión. Todo esto lo estamos haciendo en medio de grandes dificultades. Tenemos que incrementar la producción de alimentos y de medicamentos. Tenemos que incrementar la innovación en los diferentes ámbitos de nuestra economía y de los servicios.

Y, además de eso, tenemos que seguir fortaleciendo nuestras conquistas sociales fundamentales: la educación, la salud, la seguridad social, la cultura, el deporte, que son conquistas básicas de nuestro socialismo. Y hacerlo, además, con un alto nivel de participación democrática y un elevado control popular. La gestión del gobierno con nuevas estructuras que la nueva Constitución nos ha dado, una Constitución que fue aprobada por el voto mayoritario de nuestro pueblo después de un amplio debate popular. Estamos desarrollando todas las leyes y las normas jurídicas que nos permitan que los derechos amparados en la Constitución puedan tener un desarrollo legislativo aun mayor. Cada vez más estamos estimulando, generando nuevos derechos y nuevas estructuras para que la participación ciudadana sea más efectiva. ¿Como está proponiendo Cuba salir del cerco económico, mediatico y de la asfixia a los que pretende llevarnos el imperialismo? Apelando a más democracia, más participación, más control popular, más socialismo. Solo así será posible hacer frente a los desafíos que tenemos en lo inmediato y que son muy demandantes de las posibilidades de nuestro pueblo de salir adelante. Solamente con unidad nacional, solamente con una alta conciencia, solamente con un gran esfuerzo por parte de todos los sectores de la nación será posible hacer frente a esos grandes desafíos. Tenemos plena seguridad de que para ello la actual dirección de la Revolución mantendrá el acompañamiento de la inmensa mayoría de nuestro pueblo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.