¿Por qué cierran las empresas que alimentan a la Argentina? El último informe de Fundar revela una caída histórica que amenaza la mesa argentina
El entramado productivo argentino atraviesa una contracción de dimensiones históricas que afecta el corazón de la mesa de los ciudadanos. Según el último Monitor mensual de empresas elaborado por la organización Fundar, la Argentina perdió 22.608 empresas desde el inicio de la gestión actual en noviembre de 2023.

Esta cifra equivale a una reducción del 4,4% del total de unidades productivas del país, un retroceso que iguala la gravedad de los cierres observados durante la pandemia de 2020. Para el sector de la producción de alimentos y bebidas, el panorama adquiere una tonalidad crítica debido a la combinación de caída del consumo interno y cambios en las reglas del comercio exterior.
Derrumbe en el sector de alimentos y manufacturas
La industria manufacturera, pilar fundamental del valor agregado nacional, registró la baja de 146 empresas solo durante el mes de diciembre de 2025. Dentro de este universo, el rubro alimenticio protagoniza cierres y ajustes que impactan directamente en el empleo regional.
Un caso emblemático ocurrió en Morón (Buenos Aires), donde el Frigorífico San Roque cerró sus puertas definitivamente, lo que derivó en 140 despidos. Los motivos de esta clausura radican en la caída estrepitosa del consumo y el avance de las importaciones que desplazan a la producción local.

La situación se repite en otros puntos del país. El Frigorífico General Pico (La Pampa) desvinculó a casi 200 trabajadores, mientras que en la empresa Master Lajas (San Luis) el conflicto escaló hasta la toma de la fábrica tras sucesivos despidos.
Siguiendo el informe de Fundar, estos eventos no son aislados, sino que forman parte de la vigésimo segunda caída interanual consecutiva en la cantidad de empresas a nivel nacional.

Grandes marcas frente al ajuste productivo
Incluso las compañías de mayor envergadura enfrentan dificultades para sostener sus estructuras. La firma Georgalos reportó suspensiones de personal debido a la merma en las ventas y optó por el traslado de su producción para optimizar costos. Por su parte, la cervecería Quilmes redujo drásticamente su plantilla en una planta inaugurada recientemente en 2020: de los 260 trabajadores iniciales, hoy solo permanecen 80 empleados.
El sector de comercialización de bebidas también muestra signos de agotamiento estructural. La quiebra de Beer Market, que operaba 20 locales y empleaba a 300 personas, confirma que la crisis de demanda afecta a toda la cadena de valor, desde el procesamiento primario hasta el punto de venta final.
Estadísticas de una caída histórica
El informe de Fundar destaca que diciembre de 2025 cerró con la pérdida de 670 empresas respecto al mes anterior, consolidando la décimo quinta caída mensual consecutiva. Si el análisis se extiende al último año, la destrucción alcanzó las 10.392 unidades productivas, lo que representa una baja del 2,1%.
Estos datos sitúan a este periodo como la peor caída en los primeros 25 meses de un gobierno desde el año 2003. Aunque sectores como la salud y la energía muestran leves incrementos, el sector de Transporte y almacenamiento sufrió el impacto más duro con una caída del 14% desde finales de 2023, perdiendo 5.509 empresas. Este dato resulta fundamental para la industria alimentaria, ya que encarece y dificulta la logística de distribución de productos frescos y procesados en todo el territorio.
Fuente: Fundar