“Estos son mis principios,y si no le gustan, tengo otros”. Groucho Marx
( por Carlos Caramello/ Especiales de Motor Económico ) Fue un acuerdo de cúpulas. Persigue un destino funesto para las argentinas y los argentinos a los que distraen con los insultos y el acting de un presidente que, desde hace mucho, dejó de gobernar (acaso nunca haya gobernado). Fue el paso inaugural de una avenencia espuria que se viene pergeñando desde el momento mismo en que, difuminado por una pátina democrática, el peronismo entregó el poder en el Congreso:concediendo la vicepresidencia primera de la Cámara de Senadores y permitiendo que Miguel Pichetto le conduzca las sesiones al ignorante de Martín Menem para que el Poder -el real-obtuviese las herramientas que necesitaba para entregar el país y quedarse con los retazos que sobraran.
En dos semanas, la jugada ha quedado expuesta. No les importa. Si otros pueden corromperse a cielo abierto y cobrar para votar o no votar determinada ley, no hay culpa en comenzar a consolidar el andamiaje de una democracia inepta que, el jueves pasado, se exhibió en la aprobación por unanimidad de los pliegos de 66 jueces enviados por el Ejecutivo. Su señoría número 67 fue objetada por el peronismo ya que había sido colocado a dedo por Mauricio Macri pero, entre el resto, pasó uno de los jueces de Lago Escondido… escondido, claro.
Los medios, esos que ya no informan, sólo operan,pretendieron leer esa votacióncomo un triunfo de Milei, igual que la del día anterior, miércoles, en diputados, en la que se dio media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Mentiras, pelotudeces que escriben periodistas más o menos contaminados: el Papadas es boleta y los ganadores están detrás de esa entente de Clarín – Lago Escondido – Familia Judicial. Con lo aprobado en la Cámara baja comienza a cristalizarse la presidencia ad-vitam de Bausili en el Centraly la incapacidad de ejecutaralguna política monetaria; con los 67 pliegos de nuevos jueces se materializa la paternidad de la familia Mahiques en el Poder Judicial. No le pregunten a Joe Lewis, él solo puso, a precio oro, el bunker donde se negociaron buena parte de estos planes.

Jugarreta
Hace un mes atrás, uno de los mejores cuadros del peronismo desde el regreso de la democracia, reflexionaba en voz alta: “Están locos. ¿Qué piensan, que los jueces son de plástico? Los tipos tienen familia, hijos… vuelven a sus casas con la carga de que los están puteando todo el día… Y son los que te juzgan…” y agregaba, “se lo dije mil veces a Cristina”, porque el hombre tiene llegada a la ex presidenta.
Es probable que la decisión no se haya tomado por el consejo de este compañero, aunque hay opiniones que quedan resonando en la cabeza de los líderes hasta que un día dicen: “Che, tengo una idea” y la creen propia… de verdad. Pero es evidente -además de que voceros oficiosos y de los otros lo han confirmado- que hay un cambio de estrategia. Acaso equivocando la táctica, como ha ocurrido otras veces. Pero las piezas empiezan a moverse con otra cadencia y a otro ritmo. Como para bailar -pareciera- con la receta del Poder Fáctico.
La jugada intenta una carambola a tres bandas. Primera:la del mensaje de tregua: “no queremos pelearnos más con los jueces”, dicen que dijo José Mayans a modo de justificativo hacia adentro del Bloque. Segunda: dar certezas. “Sabemos jugar a esto; por eso nos tragamos la ranita que nos propone el Dr. Magnetto y desplazamos al Sapo Toro que nos clavó Macri”. O sea: aceptamos a Yadarola, el escondido, para sacar al malandrín de Bruglia que es quien más énfasis pone en la tortura de Cristina. Tercera, y no por última menos importante, la posibilidad de intervenir en la interna peronista que, aunque parezca mentira, es lo que más les estaría interesando a los pibes para la liberación que conduce “La Jefa” desde su escandalosa y dictatorial prisión en San José 1111.
Lo más conspicuo de los exégetas del kirchnerismo ha revelado retazos de la jugada en diferentes ámbitos: Roberto Caballero, desde su programa de AM530,explicando el enroque Yadarola – Bruglia como un hecho virtuoso; Miguel Pichetto en sendos reportajes casi al unísono: con Rosario Lufrano en el streaming Norita y con Jorge Fontevecchia en su programa de +Perfil, explicando que Cristina tiene oportunidad de ser candidata además de que está delineando un proyecto para toda la Argentina.
Y finalmente, Máximo Kirchner, aprovechando el escenario del acto por los 4 años de intento de magnicidio en la persona de Cristina, para reclamarle a la militancia la repetición de una canción dedicada al gobernador Kicillof, poniéndolo (por la naturaleza de lo que se recordaba) a la misma altura que los responsables del atentado. Puede que a usted, esta afirmación, le parezca un tanto traída de los pelos pero recordar a Axel en ese marco y soliviantar a los coreutas… bueno, en psicología también se pueden utilizar operaciones de suma y resta.
En todo aparece el intento de condicionar las futuras internas peronistas: si Cristina es la suma del pragmatismo, si pude ser candidata, si tiene un proyecto de país y si encima el adversario es poco menos que un traidor… bueno, es natural que el votante dude, Incluso hasta de ir a votar. Tuiteó Gerardo Aboy Carlés, académico, investigador del CONICET, uno de los politólogos más destacados del país y, probablemente de la Región, además de alguien a quien nunca se podría señalar por inclinar la cancha: “Así como el cristinismo entregó los pliegos de Mahiques no me extrañaría que termine entregando las PASO para intentar complicar a sus rivales internos”.
Lo concreto es que le prestan el taco, las bolas, los palitos y las troneras a los carceleros de la ex Presidenta que, seguramente, un día amenazarán con dejarla libre y al siguiente jurarán que van a cambiar la domiciliaria por una cárcel de alta seguridad. Y eso, claro, profundizará la duda a la hora de ejercer el “sagrado” deber ciudadano de ir a votar.

Picheteanas
La aparición de Miguel Ángel Pichetto en la centralidad de toda esta jugada es por demás interesante. Puede gustarte o no, pero sin lugar a dudas el tipo ocupa un lugar destacadísimo en la política nacional de los últimos 33 años: desde 1993, cuando siendo presidente del PJ rionegrino llegó a la Cámara de Diputados de la Nación -de la mano de Carlos Menem- hasta este presente de armador de un proyecto nacional. Porque, como más de una vez dijo la ex presidenta (y hoy él repite), de esta compleja situación no se puede salir sin un gran acuerdo nacional de los partidos políticos.
Más de tres décadas tejiendo y destejiendo en los arrabales del Poder real, Maiquel -como lo llaman sus amigos y sus enemigos- ya debería haber recibido la aguja crochet de platino. Además de su consabido acercamiento al PRO, donde fungió de candidato a vicepresidente de Macri, tiene otros protagónicos que, como la opacidad es precisamente parte de sus habilidades “negociadoras”, no resultan demasiado conocidos para el ciudadano común, que suele estar desatento a esas cuestiones.
Se lo sindica como baluarte fundamental para que el tándem Macri-Magnetto consiguiese que el Senado aprobara la llegada de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti.Y lo habría logrado operado en las sombras, desde el control que ejercía en el bloque justicialista que por entonces presidía,mientras mandaba emisarios a “apalabrar en vivo y en directo” a los más díscolos. En aquel momento, probablemente, haya nacido el vínculo que lo llevó a integrar la fórmula del PRO.
Muchos le reconocen el copyright de la idea de que había que darle “gobernabilidad” al gobierno de Mauricio Macri y varios lo sindican como el jefe de los legisladores que ayudaron al “Calabrés” con las primeras leyes. Al menos recuerdan que Sergio Massa y Diego Bossio lo visitaban en su despacho.
Bajo ese mismo paraguas y en defensa de la democracia acompañó a Javier Milei cuando ganó y comenzó a gobernar con bajísima representación en ambas Cámaras. En diputados, Pichetto se encargó de sacarles las papas del fuego a un atolondrado Martín Menem, que no sabía cómo ordenar, más allá de comprar legisladores. Hay quien tiene aún viva la imagen del rionegrino explicando cómo debía desarrollarse la sesión y ayudando, cual viejo maestro, a alcanzar los objetivos de la Ley de Lemas “negociando” títulos y artículos que fueron quitados en aquel momento para luego ingresar bajo nuevas formas.
Un hombre del Poder; reconocido por el Poder y protegido por el Poder, al punto de que se le ofreció una banca en la Suprema Corte de la Nación que él rechazó explicando que ya cumplía 75 y, por sus principios, él iba a renunciar. Un cuadro relevante de la real politique que, como varios memoran hoy, fue quien protegió a Cristina para que no le quitasen los fueros durante su vicepresidencia. Tan extraordinario ha sido su accionar durante estos años que es casi inconcebible que aún no se haya escrito una biografía no autorizada de este personaje. Poderosas razones debe haber, seguramente.

Mileinomics
Como muchos imaginábamos, Milei no recuperó las Islas Malvinas para los argentinos con su discurso por Cadena Nacional. Eso sí, pasó el aviso de que, en defensa de nuestra soberanía, va a apurar la construcción de la Base Naval Integrada en la que reinarán los Estados Unidos. Tampoco el tío Donaldo hizo mucho más que un gesto para amenazar a los ingleses -que no están poniendo la biyuyaen la OTAN- y, Bessent se negó, de manera amistosa pero firme, a ser él quien hablara durante la anunciada cadena de jueves a la noche.
Sí sembró algunas dudas con su “galtierización” (como bien definió Jorge Taiana) en busca de recuperar el afecto popular y su discursofuertemente malvinero. Acaso porque contradice su postura de hasta hace pocos días:un declarado amor por Margaret Thatcher y su admiración por el hombre que la ayudóbrindándole apoyo logístico en Sudamérica, el general Augusto Pinochet.A este último lo elevó al Olimpo de los semidioses dictatoriales en su alocución en el Encuentro Regional del Foro Madrid, una juntada de extrema derecha que convocó, entre otros, al nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast.
En ese foro, Milei se apalancó en su idea de batalla cultural para insultar la memoria de Salvador Allende, trató de “zurdos negadores de la realidad” a quienes no coinciden con sus ideas y cometió uno de los lapsus más relevantes de los que podrá dar cuenta la historia de la psicología internacional. Dijo: “Si analizamos con un mínimo grado de honestidad y nos comparamos con los gobiernos anteriores, está claro que nunca nuestro modelo funcionó”. Desde su tumba, Keynes se le cagó de risa.
El Papadas está en la lona, o mejor, intentando treparse a la lona. Sin embargo, gatopardismo en ristre, los senadores aprobaron los pliegos de jueces por lo menos dudosos; los diputados le dieron media sanción al corseé del Banco Central y en la misma semana nos enteramos que en julio se rompió el récord de venta de dólares a privados:3.319 millones que fueron adquiridos por alrededor de 1.700.000 argentinos: algo así como el 3% de la población total del país.
Queda claro que para esaArgentina trabajan. Una en la que el 5% viva bien y el resto que se arregle. Lo explicó con claridad Javier Milei cuando, en el cierre de uno de los tantos eventos libertarios que se organizan con la nuestra, esta vez en el Sheraton Hotel, reconoció que él ya tenía “el futuro asegurado”. Eso mientras el 70% no sabe cómo va a resolver el día siguiente.
Si puede decir eso sin que la Patria estalle; sin que algún desesperado decida explotar en lugar de implosionar; sin que la rabia empiece a mudar sutilmente hacia la venganza, es porque hay un pacto, un contubernio, una componenda de la que participan los que pretenden ver un acto de patriotismo en un tipo que es la encarnación misma del cipayo; los que dibujan horizontes idílicos en un presente desesperante; los que convierten las peores formas de la defección en puro virtuosismo. Todos tienen la fecha de vencimiento en el orillo. Así sea.
Carlos Caramello