Edición n° 3408 . 22/03/2026
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Bombas que impactan en la deuda y las exportaciones/ Nuevo récord del precio del petróleo. Repercusión en la economía argentina

La suba del costo del flete y los seguros encarece y resiente el comercio. Los bonos de la deuda ante el doble impacto del conflicto global y la desconfianza en el gobierno.

( por Raúl Dellatorre/ Página 12 / Motor Económcio/El precio del petróleo tipo Brent volvió a trepar en la última semana, al ritmo que estallaban las bombas que caían sobre Irán o sobre instalaciones de países aliados a Estados Unidos e Israel. Este viernes cerró en la principal plaza de comercialización por encima de los 110 dólares el barril, su mayor valor desde 2022. En las operaciones electrónicas de este sábado, las cotizaciones no devolvieron ni siquiera una gota de tranquilidad: el valor avanzó otro paso, ubicándose arriba de 112 dólares. Crece la preocupación mundial y también el riesgo país en los países periféricos muy expuestos por su elevada deuda externa, como Argentina: el viernes trepó a 633 puntos.

A ese panorama, se le agrega un componente doméstico: en la última semana, por primera vez la crisis de confianza en el gobierno por el escándalo de la cripto Libra y el rechazo general al jefe de gabinete Manuel Adorni por uso indebido de fondos públicos, habría impactado en el comportamiento de los inversores especulativos. La caída del valor de los bonos en la semana responderían al menos en parte, según comentarios de analistas financieros, a la desconfianza que genera un gobierno al que se lo ve débil para justificar las irregularidades de las que se le acusa.

La gravedad de la crisis energética

Un fantasma recorre el mundo. Pero esta vez no se trata de la advertencia que hicieron Marx y Engels hacia 1848 cuando escribieron su Manifiesto Comunista, sino que es la imagen que transmite el director de la Agencia Internacional de Energía, Fathi Birol. El diario británico Financial Times, tras la entrevista que le efectuó esta semana, concluye que “estamos ante la crisis energética más grave de la historia”.

El aumento del costo de los fletes marítimos por la suba del gasoil y de los seguros para el transporte en barco de las mercaderías también dificulta las operaciones de comercio exterior. Una escena que pasó a ser usual esta semana en Buenos Aires fue que las empresas exportadoras, al consultar con su habitual despachante el valor neto que obtendría por un embarque, se encontraban con un número final muy inferior al esperado.

El precio FOB (free on board) que recibe el exportador, una vez descontado el costo del flete marítimo y el seguro sobre la mercadería transportada, sufrió un doble impacto como consecuencia del conflicto en Medio Oriente. El costo del flete trepó al ritmo del aumento de los combustibles, mientras que el del seguro también se elevó como consecuencia del mayor riesgo de navegar en aguas internacionales.

Se calcula que la diferencia entre el valor esperado por el exportador y el resultante de la liquidación estimada por su despachante excede el 20 por ciento, en su contra. Si el costo excedente es debido a la situación del conflicto en Medio Oriente, habrá reflexionado el exportador, más vale esperar que éste se haya resuelto en unas semanas y concretar la operación recién entonces.

Es precisamente lo que está ocurriendo, en estos días, con exportadores medianos que optan por postergar envíos al haber perdido todo atractivo ante el resultado de la operación. La ecuación también afecta las cuentas de los importadores de insumos o bienes finales, que prefieren resignar operaciones todavía no concretadas antes de pagar tan alto sobreprecio.

En síntesis, el comercio exterior de Argentina, en su conjunto, se está resintiendo y, en algunos sectores, directamente paralizando.

Cuánto dura el conflicto

El interrogante a resolver es cuánto durará el conflicto, o más precisamente qué tiempo se extenderá su impacto en la economía. En este sentido, las respuestas de Fathi Birol al Financial Times son una advertencia severa. El director de la Agencia Internacional de Energía señaló que, al prolongarse el conflicto en Medio Oriente, el restablecimiento de los suministros de gas y petróleo desde el Golfo Pérsico podría demorar al menos seis meses.

“Algunos yacimientos tardarán medio año en volver a estar operativos; otros, mucho más”, remarcó el funcionario. Según Birol, tanto la clase política como los inversores están subestimando la magnitud de la parálisis. El dato es crítico, dado que el bloqueo de los suministros mundiales de hidrocarburos podría derivar en la crisis energética más profunda de la que se tenga registro.

Los informes de analistas internacionales daban cuenta este viernes de que “los mercados ahora están valorando la destrucción real de la oferta, ya que Irak declaró fuerza mayor en todos los campos petroleros y los ataques con drones impactaron refinerías kuwaitíes”.

“Las primas de riesgo geopolítico se ampliaron tras los ataques con drones a refinerías en Kuwait y los informes de intensos preparativos para tropas terrestres. Los mercados ahora están descontando una resolución diplomática y, en cambio, se están preparando para una interrupción prolongada de los flujos de energía global. Todo ello, a pesar de que la AIE liberó 400 millones de barriles de reservas, ya que la caída del tráfico de petroleros superó las medidas de inventario de emergencia”, refiere este fin de semana el portal de mercados internacionales Trading Economics.

Argentina empieza a ver cada vez más complicado el ingreso de divisas en el corto plazo por vía del comercio exterior, las posibilidades de acceso al crédito externo serán más difíciles no sólo para el Estado sino también para las empresas privadas, y a ello se suma la caída del precio de los títulos de deuda soberana no sólo por reflejo del conflicto internacional sino por la crisis interna de confianza en el gobierno.

Un panorama que puede afectar el equilibrio político interno, ya afectado por una inflación y una recesión económica que, en las circunstancias actuales, no pueden tener otro destino que no sea verse agravadas.