Edición n° 2747 . 30/05/2024

Banderazo en defensa de la universidadpública y la ciencia argentina/ “Con este nivel de ajuste no llegamos a mayo”, sostuvo la comunidad científico-tecnológica

(Por Estefanía Cendón)Trabajadores y trabajadoras del CONICET y de la Universidad de Buenos Aires (UBA)manifestaron la crisis que atraviesan: recorte presupuestario, despidos, desmantelamiento de políticas y organismos de ciencia y tecnología.Congregados en la Plaza Houssay este jueves 4 de abril, frente a la entrada de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA, el banderazo permitió visibilizar los reclamos ante el gobierno nacional.

Científicos, científicas, docentes, estudiantes, profesionales de la salud y personal técnico, administrativo y de mantenimiento de la UBA y del CONICET realizaron un banderazo bajo la consigna “No al ajuste en educación y ciencia, sí a la universidad pública”. El encuentro pautado a partir de las 13.30 contó con la intervención de representantes y referentes del sector científico-universitario, conferencia de prensa, radio abierta y la realización de clases públicas.

Entre las denuncias destacaron el ahogo presupuestario y la depreciación del salario docente calificados como“inéditos” en universidades nacionales; despidos masivos de personal técnico-administrativo; recorte de becas doctorales CONICET a valores inferiores a los de 2003; paralización y eliminación de programas del ex MinCyT y de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i).

“Desde que asumió el gobierno nacional ha desplegado una política de vaciamiento al CONICET, particularmente, y una política de ajuste y restricción presupuestaria muy severa a las universidades nacionales. Esto acompañado de un enorme desprestigio y estigmatización de las y los trabajadores estatales de CONICET”, señaló a Motor Económico Nuria Giniger, secretaria general de ATE CONICET Capital Federal.

“Esta es una actividad de protesta que hacemos entre ATE-CONICET, AGD-UBA, Feduba, CONADU y CONADU Histórica. Es importante construir una unidad estratégica entre los sindicatos, las federaciones docentes, universitarias y el movimiento estudiantes para dar pelea a las políticas destructivas de este gobierno”, expresó Giniger, a lo que añadió: “La repercusión de este banderazo es vital porque hay que frenar los despidos y, además, con este nivel de recorte presupuestario no llegamos a mayo”.

Los números hablan: las cifras del ajuste

La autoridad de ATE CONICET consultada detalló en qué consiste el esquema de desmantelamiento implementado por el gobierno de Javier Milei: “En este marco se desplegaron tres políticas. En primer lugar, los despedidos masivos, dado que en CONICET llevamos acumulados 140 despidos y se acaban de renovar los contratos del personal administrativo solamente por tres meses. Esto dificulta no sólo las actividades cotidianas, sino que afecta las tareas de funcionamiento del organismo en sí”.

Además, indicó la antropóloga: “El gobierno instrumentó un recorte en más del 50% de las becas doctorales para este año, becas que fueron concursadas. En tercer lugar, con respecto a los concursos del personal investigador y personal de apoyo en CONICET realizados durante 2023, se resolvieron esos concursos, fueron designadas las personas y no tienen el alta. Hablamos de 1000 trabajadores y trabajadores de la Ciencia, investigadores de carrera”.

Las medidas instrumentadas se articulan con la restricción presupuestaria que impacta en la infraestructura, lo que se vincula directamente con las universidades públicas ya que los trabajadores y trabajadoras del CONICET desarrollan allí sus actividades mayoritariamente. Asimismo, los laboratorios e institutos de investigación son, en general, de doble dependencia (universidades y CONICET).

Por su parte Ileana Celotto, secretaria general de AGD-UBA (CONADU Histórica), explicó: «Nos afecta gravemente el terrible ahogo presupuestario. Si tomamos los números precisos, el presupuesto para las universidades nacionales se discutió y resolvió en septiembre de 2022 y lo están aplicando ahora en 2024, ya que es el mismo presupuesto de 2023. Lógicamente, es imposible poder funcionar de esta manera y, por lo tanto, en un mes se termina aproximadamente ese dinero”.

Celotto también pone el énfasis en la inminente imposibilidad de continuar “investigando, trabajando y enseñando en cada una de nuestras dependencias”. “Esto implica un golpe brutal y no sólo a las instalaciones en general o el desarrollo de la investigación (que las aulas cuenten con luz, gas, insumos de limpieza, etc.), también peligra la continuidad de la extensión universitaria”, enumeró.

Plan de lucha ante el desmantelamiento

El ajuste impacta en “las posibilidades fehacientes de sostener las investigaciones porque no hay presupuesto”, aseguró la secretaria general de ATE CONICET Capital Federal. “La Agencia I+D+i, organismo fundamental de subsidios a la investigación, está virtualmente cerrada. Recientemente fue nombrada su máxima autoridad y decidió que el principal programa que es el FONCyT, encargado de asignar los proyectos PICT, se paralice. Por lo tanto, no sólo no hay subsidios a la investigación, sino que aquellos que están vigentes se encuentran absolutamente devaluados y tampoco se abren nuevas convocatorias”, relató.

“El banderazo plantea no sólo defensa de la investigación, del CONICET, de la Ciencia, la tecnología y de la universidad estatal. Defendemos a la educación pública en su conjunto, gratuita y laica. Esta acción se inscribe en un plan de lucha en función de poder enfrentar a esta política de ofensiva que está teniendo el gobierno de Milei contra nosotros”, ratificó la secretaria general de AGD-UBA (CONADU Histórica).

Hacia el final de la jornada, Celotto indicó acerca de futuras acciones: “Nuestra convocatoria coincide con un paro nacional de la docencia de todo el país, al que también nos sumamos. El 10 y el 11 de abril continuaremos con un paro en el marco de este plan que, en el caso de la UBA, combinaremos conjuntamente con clases públicas y ruidazos. Nos parece muy importante estar con nuestros estudiantes y abrir un debate acerca de la relevancia que tiene seguir defendiendo a la universidad”.