Edición n° 3515 . 07/07/2026
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BALANCE/2.645 muertos, 707.063 toneladas de ayuda y una diplomacia que redefine el lugar de Venezuela en el mundo

(por Javier «El Profe» Romero )

Diez días después del doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela el 24 de junio, el país ingresa en una nueva etapa. La fase de rescate cede paso a la de albergue, duelo colectivo y reconstrucción financiada. Y sobre ese tránsito ya no queda margen para la duda: la respuesta internacional a esta emergencia se convirtió en la operación humanitaria más amplia que Venezuela haya coordinado en su historia contemporánea, y en un ejercicio diplomático que reordena silenciosamente el vínculo del país con más de un centenar de gobiernos.

Las cifras cerradas de la primera fase

El balance oficial difundido el viernes 3 de julio por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información y por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez —y ratificado este sábado 4 de julio— registra 2.645 personas fallecidas, 12.666 heridos y 6.462 rescatadas con vida desde el inicio del operativo. Las estructuras dañadas suman 885 edificios, con 189 en colapso total —158 de ellos concentrados en el estado La Guaira—, y 890 réplicas documentadas por Funvisis, entre ellas 48 solo el viernes.
Del total de damnificados, el gobierno contabiliza 15.050 personas sin vivienda y 86.117 familias atendidas por los distintos dispositivos estatales. La distribución sanitaria y alimentaria abarcó 9.486 toneladas de alimentos, 78.478 bolsas de comida, 453.326 litros de agua y la atención médica de 20.909 pacientes en la red pública, privada y en los hospitales de campaña instalados por delegaciones extranjeras (Prensa Presidencial de Venezuela).

La escala de la cooperación multilateral

El dato que redefine el 24 de junio como un punto de inflexión no está en los escombros: está en la comunidad internacional que se movilizó para asistir al país.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, precisó ante corresponsales extranjeros el jueves 2 de julio que 147 países se solidarizaron formalmente con Caracas durante las primeras horas y que 72 jefes de Estado o de gobierno llamaron directamente en las primeras 48 horas de la emergencia. Sobre el terreno se desplegaron equipos oficiales de 27 países de los cinco continentes y 31 organismos internacionales y multilaterales, con 3.305 rescatistas extranjeros, 148 perros especializados y 49 vehículos de apoyo, según el reporte del Ministerio de Comunicación (Telesur, 3-jul).
En volumen material, Venezuela recibió 707.063 toneladas de ayuda humanitaria desde el día uno, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El operativo movilizó además 29.567 efectivos venezolanos y 25.846 voluntarios registrados, con 59 campamentos transitorios ya habilitados para alojar a más de 11.000 personas organizadas por familias, con acompañamiento de equipos de psicólogos (Prensa Presidencial de Venezuela).

Cinco continentes, un mismo mapa

La geografía de la asistencia dibuja el nuevo lugar diplomático de Venezuela. Desde América Latina llegaron equipos de El Salvador, México, República Dominicana, Ecuador, Chile, Colombia, Cuba y Brasil. Desde Europa se sumaron España, Italia, Países Bajos, Portugal, Suiza y el mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, que activó un puente aéreo humanitario desde Copenhague con 50 toneladas de suministros y desbloqueó 5 millones de euros adicionales para asistencia sanitaria. Israel envió un equipo especializado en evaluación estructural. China anunció material de emergencia por 100 millones de yuanes —cerca de 14,7 millones de dólares— para rescate y reconstrucción (Noticias ONU, 28-jun; Europa Press, 28-jun).
En los últimos días, con la fase de rescate agotando su ventana crítica, algunos equipos internacionales comenzaron a retirarse de manera progresiva y ordenada. El bombero chileno Sebastián Mocarquer, del equipo UNDAC de Naciones Unidas, confirmó que aún permanecen unos 3.000 rescatistas de 29 países en el terreno tras haber salvado a 12 personas con vida durante la última semana operativa.
Portugal decretó jornadas de duelo nacional en solidaridad con Venezuela. Y desde Caracas, la presidenta encargada firmó el miércoles 1 de julio un decreto de siete días de duelo oficial que rige hasta este martes 8 de julio (Europa Press, 1-jul).

La arquitectura financiera
de la reconstrucción

Si el rescate mostró la escala de la solidaridad, la fase que se abre ahora define la ingeniería económica del día después. Y en ese frente Venezuela avanza con una arquitectura financiera que combina fondos propios, cooperación multilateral y donaciones internacionales dirigidas.
El gobierno venezolano constituyó un fondo inicial de 200 millones de dólares para la reconstrucción y habilitó una cuenta especial en la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe para recibir donaciones dirigidas. En paralelo, puso en línea el portal venezuelanoestasola.com para canalizar aportes internacionales, tanto monetarios como en insumos.
La CAF puso en marcha un fondo multidonante de hasta 200 millones de dólares específicamente para la reconstrucción de Venezuela, con horizonte de trabajo de varios años. Su vicepresidente ejecutivo, Christian Asinelli, estimó preliminarmente los daños materiales en 6.700 millones de dólares, equivalentes a cerca del 10% del producto bruto interno venezolano, y calculó que la reconstrucción integral requerirá una inversión superior a los 15.000 millones de dólares (Telesur, 29-jun).
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció una donación inicial de al menos un millón de dólares para apoyar los trabajos de emergencia, según confirmó su presidente, Ilan Goldfajn, el 2 de julio (Europa Press, 2-jul).
Y de manera simultánea, Caracas abrió conversaciones con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Departamento de Estado de Estados Unidos para articular líneas de crédito y recursos no reembolsables destinados a la reconstrucción de infraestructura. Los organismos «ya han ofrecido cooperación no reembolsable para atender el proceso de recuperación, además de líneas de créditos», precisó la presidenta encargada Delcy Rodríguez en su comparecencia ante corresponsales extranjeros (Telesur, 3-jul).

El punto de inflexión diplomático

Diez días atrás, el vínculo de Venezuela con las principales instituciones financieras multilaterales estaba marcado por años de distancia. Hoy, la emergencia humanitaria abrió mesas simultáneas con el FMI, el BID, el Banco Mundial y la CAF. La calidad y la escala de esa cooperación —sumada a la respuesta bilateral de 27 países en el terreno y 147 en el plano diplomático— configura un cambio de paradigma que ningún gobierno venezolano había logrado articular en las últimas dos décadas.
El propio operativo funcionó como banco de pruebas de una diplomacia multivectorial: brigadas de Cuba y de Estados Unidos coordinando rescates en La Guaira; equipos de México, Chile, Ecuador y España trabajando lado a lado en Playa Grande y Caraballeda; buques neerlandeses partiendo de Curazao con alimentos y agua; China aportando fondos y Rusia expresando su solidaridad institucional. La Guaira se convirtió, durante diez días, en el mayor punto de encuentro humanitario de la región.

La fase que se abre

Con la búsqueda de supervivientes reduciéndose a intervenciones puntuales en estructuras aún inestables —13 personas fueron rescatadas con vida por los equipos internacionales durante la última semana, según UNDAC—, el gobierno concentra ahora los esfuerzos en tres frentes.
El primero es el albergue estructurado: los 59 campamentos transitorios se van consolidando con equipos de acompañamiento psicológico y organización por núcleos familiares. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) prevé asistir a medio millón de personas alojadas en refugios habilitados tras la emergencia, según señaló su directora en el país, Stephanie Hochstetter.
El segundo es la auditoría estructural de las zonas afectadas. Delcy Rodríguez anunció el domingo 28 de junio la creación inmediata de una comisión especial para inspeccionar las viviendas dañadas y determinar habitabilidad, presidida por el propio Jorge Rodríguez, con extensión de la suspensión de clases por una semana adicional. El servicio eléctrico se recuperó en un 90% en La Guaira; el de distribución de agua, en la misma proporción. La rehabilitación de las telecomunicaciones alcanza un 70% (Telesur, 29-jun).

El tercero es la reconstrucción habitacional.

El gobierno anunció exoneraciones de tasas notariales y de registro inmobiliario, gestiones con la banca para créditos habitacionales y la reactivación de proyectos de vivienda pública en las zonas más golpeadas.

Duelo nacional y continuidad de gestión

Este sábado 4 de julio, Venezuela transita el tercer día de duelo oficial. Banderas a media asta, cadenas nacionales conmemorativas y homenajes espontáneos en La Guaira acompañan la etapa final de la fase rescate.
Del lado institucional, la presidenta encargada Delcy Rodríguez reconoció el jueves ante la prensa internacional que enfrenta «una afección de salud» y «un dolor interno profundo», pero garantizó que la continuidad de la gestión no se ve afectada. La comparecencia, la primera con preguntas abiertas de corresponsales extranjeros desde su designación, se ordenó en cinco ejes: rescate, cooperación internacional, atención sanitaria, campamentos y reconstrucción.
Diez días después, el balance sigue creciendo. Pero por encima de la tragedia, lo que se consolidó es una lección política: en su peor emergencia moderna, Venezuela recibió respuesta simultánea de 147 gobiernos, cuatro grandes multilaterales y organismos de la ONU. Ese hecho, más que las cifras, define el nuevo lugar del país en el mundo.